Sin pistas de la lancha que mató a un remero

Los investigadores buscaron en cada una de las guarderías de la zona norte del conurbano, pero los resultados fueron negativos. No hay rastros de la embarcación; es como si se la hubiera tragado la tierra.

Los investigadores buscaron en cada una de las guarderías de la zona norte del conurbano, pero los resultados fueron negativos. No hay rastros de la embarcación; es como si se la hubiera tragado la tierra.

El 8 del mes pasado, a las 20.45, Alberto Fernández y cuatro amigos salieron a remar por las aguas del Delta bonaerense. Cuando navegaban por el canal Vinculación, que une los ríos San Antonio y Luján, fueron embestidos por una lancha que circulaba a gran velocidad. Como consecuencia del impacto, Fernández falleció.

La embarcación no se detuvo para colaborar con los remeros, todos socios del Club San Fernando. Desde ese momento, la lancha y sus tripulantes son buscados por la Prefectura Naval.

"Evidentemente, la lancha que embistió al bote iba a una gran velocidad e hizo maniobras imprudentes", explicó a LA NACION una fuente de la Prefectura Naval que participa de la investigación.

Según la declaración de testigos, la embarcación que chocó contra el bote en el que iban los remeros es blanca con rayas azules.

"Lamentablemente, todavía no pudimos ubicar la lancha que protagonizó el accidente. Buscamos en numerosas guarderías de la zona norte, pero aún no la pudimos hallar. Se encargaron de esconder muy bien la embarcación", agregó la fuente consultada.

La causa es tramitada en la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de Tigre.

Cuestión de honor

"Si supiera que la investigación está frenada, estaría indignado, pero sé que la Prefectura Naval trabaja sin descanso para tratar de dar con los responsables de lo sucedido. Para los prefectos, esta situación se convirtió en una cuestión de honor. Tenemos confianza en los investigadores; creemos que la lancha en cualquier momento va a aparecer. Ojalá que alguien se quiebre y aporte datos valiosos para la causa", sostuvo a LA NACION el presidente del Club San Fernando, Osvaldo Rapagna.

Fernández, conocido por sus allegados como "Lavandina", tenía 67 años, estaba casado con Olga y tenía dos hijos.

"Alberto [por Fernández] era una excelente persona y un hombre de río. Un remero con códigos", agregó Rapagna.

Para recordar a Fernández, mañana, a las 19, se celebrará una misa en la Parroquia de Nuestra Señora de Aránzazu, en Constitución 968, San Fernando.

Por Gabriel Di Nicola
De la Redacción de LA NACION

09/03/07
LA NACION

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