El pescado seguirá esperando en camiones y no se distribuirá a las plantas procesadoras. Los trabajadores que cortan las vías de egreso del puerto local siguen firmes en sus reclamos.
El pescado seguirá esperando en camiones y no se distribuirá a las plantas procesadoras. Los trabajadores que cortan las vías de egreso del puerto local siguen firmes en sus reclamos.
Los trabajadores pesqueros que reclaman a una firma local ser regularizados y un sueldo mínimo garantido continuarán interrumpiendo con dos piquetes la salida de camiones con pescado del puerto local al fracasar ayer las negociaciones sostenidas con los empresarios.
Fue ese el resultado de una audiencia de mediación que se extendió por más de siete horas y que fuera convocada de urgencia por el fiscal Mariano Moyano, luego de que el Consorcio de Administración del puerto denunciara los cortes. Según se informó, los trabajadores efectuarán en la mañana de hoy una asamblea en la que decidirán cuál será la postura a tomar durante una nueva instancia de diálogo que se producirá en horas del mediodía en el Ministerio de Trabajo.
La urgencia por solucionar este conflicto que ya está afectando a una importante parte del puerto local quedó demostrada en la reunión de hoy, de la cual tomará parte José Luis Casas, subsecretario de Trabajo de la provincia.
"Es una situación difícil pero lo positivo es que las distintas partes del conflicto se avinieron a esta instancia de mediación. Los empresarios dijeron que si los trabajadores levantan la protesta iniciarían las tratativas en el Ministerio de Trabajo", manifestó Moyano.
No obstante, Elda Taborda, una de las delegadas de los trabajadores portuenses, no se mostró tan optimista. "Nos piden que levantemos la medida de fuerza para empezar a dialogar y anticipadamente dicen que la relación de dependencia no la van a dar ¿Entonces qué diálogo? Nos van a volver a basurear y repetir las mismas cosas de siempre", dijo.
El planteo de los delegados de los 700 trabajadores pertenecientes a ocho cooperativas fue el mismo que sostienen desde que comenzaron con las medidas de fuerza durante la semana: reclaman la inmediata relación de dependencia y un sueldo mínimo garantido de 980 pesos. El conflicto principal lo protagonizan obreros de ocho cooperativas que argumentan haber prestado servicios para la empresa Giorno y que ahora piden ser contratados por ésta.
El reclamo adquirió fuerza en un contexto cada vez más difícil para la actividad pesquera, en la que se sienten los efectos del recorte en los cupos de merluza dispuesto este año por la Gobierno nacional, generando una menor disponibilidad de materia prima y, consecuentemente, una menor demanda de mano de obra. Como los trabajadores cobran por producción el dinero recibido en el último mes y medio no supera los 70 pesos por semana en muchos casos. "Nos cansamos, no queremos más. Queremos tener una obra social, estar en blanco, una jubilación, que nos paguen un sueldo garantido, porque si nosotros trabajáramos con poco pescado todos los días, nunca deberíamos hacer menos de 980 pesos. Es decir que no estamos pidiendo nada", expresó a su vez Luis Diffel.
Mediación
Las reuniones de ayer se iniciaron pasadas las 15, en la Oficina de Mediación ubicada en La Rioja y Almirante Brown, y además de los representantes de ambas partes también estuvieron presentes el intendente interino Luis Rech, la diputada nacional, Vilma Varagiola, el delegado local del Ministerio de Trabajo, José San Martín; el secretario general de la CTA, Raúl Calamante; el de la CGT, Vicente Villareal y los legisladores provinciales del Frente para la Victoria, Adela Segarra y Juan Domingo Novero.
El conflicto apuró sus mayores consecuencias en la noche del viernes, cuando Moyano recibió la denuncia del Consorcio portuario que señalaba las serias complicaciones que la protesta provocaba en todas las plantas pesqueras del puerto que se vieron desabastecidas de materia prima.
Posteriormente el fiscal en compañía del personal de Prefectura comprobó que los manifestantes mantenían su protesta en la calle Ayolas al 3000, donde se encuentra ubicada la planta del Grupo Valastro, a la que mantienen prácticamente cercada hace una semana. Además persistían los cortes en los dos accesos al puerto, obstaculizando el paso de los camiones. Uno de los piquetes se encontraba ubicado en Ortíz de Zárate y Martínez de Hoz, donde funciona el puesto de control sanitario del Senasa y el otro sobre la Avenida de los Pescadores.
Moyano dialogó el viernes con los manifestantes a quienes les planteó que su actitud estaba perjudicando a decenas de empresas y trabajadores y que en los muelles había importantes cantidades de pescado que, al no poder ser trasladadas, corrían riesgo de descomposición, según habían argumentado las autoridades del Consorcio. Sin embargo, los trabajadores ratificaron que continuarían aplicando el mismo método de protesta.
Tras analizar la situación, el fiscal Moyano propuso realizar una audiencia de mediación, que en principio, iba a desarrollarse mañana a las 10. Pero por la magnitud del problema se convenció de adelantar el encuentro para ayer a las 15, en la sede de la Fiscalía de La Rioja y Brown.
Negociaciones truncas
Durante 7 horas, la oficina de mediación lidió contra dos posturas intransigentes. En un primer momento los trabajadores argumentaron su solicitud y pusieron en conocimiento de las autoridades judiciales la crítica y precaria situación laboral por la que atraviesan.
Luego fueron los representantes del sector empresarial los que plantearon que, en función de sus intereses los pedidos no podían ser satisfechos. Y expresaron que para continuar con las negociaciones se debían levantar los piquetes en el puerto porque, dijeron, están provocando graves perjuicios ya que el pescado que se encuentra almacenado en camiones debe ser inmediatamente derivado a plantas pesqueras porque se estaría echando a perder en pocas horas. Para justificar ese argumento, los empresarios presentaron a personal del Senasa que respaldó científicamente los dichos.
Los mediadores volvieron a informar a los trabajadores sobre esta propuesta que fue rechazada de plano, aunque se comprometieron a realizar una asamblea antes del mediodía de hoy en la que decidirían si levantan los cortes para negociar o no. Vale recordar que los manifestantes recibieron esta semana el respaldo de varios dirigentes sindicales y políticos, quienes el viernes por la noche se hicieron presentes en el puerto, al mismo tiempo que el fiscal Moyano realizaba su recorrida por la zona.
La reunión entre Casas, los trabajadores y los empresarios debería ser la instancia de diálogo en la cual se vislumbre algún tipo de acercamiento. Por lo pronto, ambas partes están convencidas de que sus firmes posturas cuentan con el respaldo de argumentos valederos.
22/07/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
