Estuvo en el bautismo de la barcaza que se destinará a la pastera; Arana reiteró que la habilitación “ya está”, pero que la inauguración depende de “tiempos políticos”.
Estuvo en el bautismo de la barcaza que se destinará a la pastera; Arana reiteró que la habilitación “ya está”, pero que la inauguración depende de “tiempos políticos”.
Tal vez con el pedido del canciller español aún sonándole en los oídos, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez participó hoy en Fray Bentos del bautismo de la barcaza que la Armada destinará a Botnia y prefirió no emitir palabra.
Tal vez consciente de que en menos de tres días volverá a encontrarse con Néstor Kircher y con el rey Juan Carlos I en la Cumbre Iberoamericana de Chile, donde el conflicto por la inminente apertura de la pastera será uno de los temas excluyentes, el presidente uruguayo participó del tradicional ritual en el puerto construido para la exportación de la pasta de celulosa que se fabrique en la papelera, pero evitó los discursos.
Tampoco habló el gerente general de Botnia Uruguay, Roland Beare, que la semana pasada se encontró en pleno anuncio con la "sorpresa de último momento" de que, aunque la autorización para el funcionamiento de Botnia ya estaba firmada, su puesta en marcha quedaría en suspenso por pedido de España.
"Tiempos políticos"
Quien sí habló fue el ministro de Medio Ambiente, Mariano Arana, el mismo funcionario de Vázquez que tuvo a su cargo la tarea de transmitir la "autorización a medias".
El ministro reiteró que "en los hechos", la habilitación para que la pastera empiece a producir "ya está", pero insistió en que para que se expida de manera formal y definitiva "sólo se esperan tiempos políticos".
Fue su forma de aludir justamente al tiempo que la semana pa
sada el canciller Miguel Angel Moratinos le solicitó a Vázquez. Lo llamó a los Estados Unidos, donde estaba el presidente uruguayo, para pedirle que la apertura de la papelera se demore al menos hasta después de la cumbre de presidentes en Chile que comienza este jueves.
A las puertas de la cumbre
De acuerdo a lo previsto, el rey Juan Carlos I participará del encuentro y espera poder escuchar el anuncio de algún tipo de acuerdo entre la Argentina y Uruguay. Aún cuando el entendimiento parta de que Botnia abrirá sus puertas a pesar de todo, servirá como sello a la misión de buenos oficios de la que se hizo cargo hace un año.
Por su parte, el representante de la empresa naviera, dueña de la barcaza y socia de la Armada en el negocio, que estuvo en la ceremonia admitió que la demora en la apertura produce pérdidas a la compañía, pero las minimizó al asegurar que "no es un problema mayor".
Agua simbólica
El bautismo del barco se hizo con una botella de whisky simbólicamente llena con agua de los ríos Uruguay y De la Plata.
Informe de Nelson Fernández
Corresponsal de LA NACION en Uruguay
Foto: AP
05/11/07
LA NACIÓN

