Siguen cayendo las capturas de merluza

En lo que va del año, se redujeron un 14% respecto de 2006. La menor cantidad de materia prima desató días atrás protestas en cooperativas. 

En lo que va del año, se redujeron un 14% respecto de 2006. La menor cantidad de materia prima desató días atrás protestas en cooperativas. 

La industria pesquera marplatense observa cada vez con mayor inquietud el conjunto de factores que durante este año están frenando la expansión que había experimentado el sector desde la salida de la convertibilidad. La huelga que durante más de una semana paralizó por completo al puerto local días atrás, aparece como un síntoma de los traspiés que viene sufriendo en los últimos meses la actividad:

– la caída en los niveles de capturas,
– el derrumbe de los precios internacionales,
– la crisis energética que obligó a reducir la producción en varias fábricas y
– los progresivos aumentos de costos colocaron al sector en una encrucijada difícil y de evolución incierta.

Por estos días, los datos que más preocupan tienen que ver con el descenso en las capturas, en especial, de merluza hubbsi, un recurso vital para la industria pesquera local ya que constituye su principal materia prima.

Según la Subsecretaría de Pesca de la Nación, hasta el jueves 9 de agosto habían sido descargadas 170.036,6 toneladas de esta especie en todos los puertos argentinos, de las cuales, 97.160 (el 57%) llegaron a Mar del Plata. La cifra indica un llamativo descenso respecto del año pasado. Si se comparan las capturas del primer trimestre de 2006 (189.071 toneladas) con las del mismo período de 2007 (162.546 toneladas), se llega a la conclusión de que este año se capturó un 14% menos de merluza que el anterior.

En cierta medida, el conflicto desatado semanas atrás en la ciudad, cuando trabajadores de cooperativas bloquearon el puerto reclamando un salario garantizado y la registración laboral, estuvo vinculado con la menor la disponibilidad de materia prima.

Sin pescado suficiente para obtener un ingreso constante por su trabajo, los obreros de las cooperativas se lanzaron a la calle para protestar.

"El pescado ya está faltando y por eso la gente no tiene qué cortar en las plantas. Si el pescado hubiese estado yo no sé si el conflicto se hubiese desatado de esa forma", opinó el gerente de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, Darío Socrate.

Si bien el conflicto quedó parcialmente superado, existe preocupación sobre el impacto socio-económico que tendrá en el futuro inmediato la menor disponibilidad de pescado.

Según Socrate, este año cerrará con capturas inferiores a las 80 mil toneladas de merluza respecto de 2006 "y esto va a ser necesariamente una complicación". Esta semana el Centro Desarrollo y Pesca Sustentable (Cedepesca) también advirtió sobre el sombrío panorama económico, social y laboral que podría avecinarse a causa de los descensos en las capturas e hizo notar que por ahora el tema no mereció ninguna clase de medida por parte del Estado.

La entidad también proyectó que este año serán capturadas unas "75 mil toneladas de pescado menos" que en 2006. "Si a ello se le agrega que los mejores controles reducen el circuito de subdeclaración y comercialización y procesamiento en negro, estamos frente a una potencial crisis social, ya que no se ha anunciado absolutamente ninguna medida que tienda a contener, directa o indirectamente, el impacto de esta significativa reducción del volumen de materia prima sobre puestos de trabajo, ingresos y ventas en los circuitos comerciales dependientes de esta actividad", advirtió.

Sin embargo, la caída de las capturas no es el único hecho que conspira contra el sector.

Este año, la industria pesquera afronta problemas de mercado debido a la fuerte caída de los precios internacionales de otros dos productos como el calamar y el langostino. En el caso del calamar, la baja de precios fue tan significativa que la flota dedicada a su pesca decidió parar por completo, para no seguir sufriendo un rentabilidad negativa, mientras que con el langostino la situación no fue tan dramática, pero también su valor en los principales mercados cayó alrededor de un 50%.

De este modo, las dos especies alternativas no se presentan como recursos capaces de ayudar a cerrar la ecuación económica de las empresas.

Los conflictos serán "inevitables"
El gerente de la Cámara de Armadores, Darío Socrate, reconoció la preocupación que existe en la industria pesquera local por la menor cantidad de capturas de merluza registradas este año y advirtió que el problema se acentuará en los próximos meses.

Según dijo, parte del problema obedece a causas medio ambientales, en especial, a los cambios en la temperatura del mar que podrían haber afectado la situación de la especie. Pero consideró que al mismo tiempo existen inconvenientes con el manejo que las autoridades realizan del recurso. "Todos recordamos tristemente el colapso que se produjo en el año 1999, que se combatió con algunas medidas en el marco de la emergencia pesquera. Por ejemplo se resolvió la operación de la flota congeladora al sur del paralelo 48 y se aplicó una zona de veda muy importante. Estas mediadas permitieron que la especie se recuperara sensiblemente y de manera importante. Pero en 2004 la autoridad de aplicación volvió a permitir la operación de los congeladores al norte del 48 y la caída de la cantidad de pescado disponible fue notable a partir de ese año", señaló. Para los Armadores, es posible que al final de 2007 sean capturadas unas 80 mil toneladas menos de merluza hubbsi respecto de 2006, por lo que consideró que en los próximos meses "habrá conflictos, inevitablemente".

Según dijo "el pescado en las plantas está faltando y esto es un dato de la realidad, objetivo y que se notó, por ejemplo, en el último conflicto" en el que cientos de trabajadores de tierra bloquearon el puerto, cuando sus plantas comenzaron a recibir menor cantidad de materia prima, deteriorando sus ingresos.

Por otra parte Socrate reclamó que las autoridades pongan su atención en el "submundo" de la industria y que no sólo ejerzan los controles sobre las empresas más grandes del sector. "Ojalá no se ataque nuevamente al sector empresario porque siempre es el mismo grupo de empresas el que se hace cargo de los conflictos.

Acá hay todo un submundo que nadie, absolutamente ninguna autoridad quiere, puede o se le ocurre tratar de ubicar para ver donde efectivamente están las complicaciones", señaló. Socrate sostuvo que "el principal problema" laboral "hoy no está en las principales firmas que todo el mundo conoce y ve y que son las que hacen las inversiones", sino en un "submundo" que funciona prácticamente en la clandestinidad.

12/08/07

LA CAPITAL DE MAR DEL PLATA

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