Si desaparece la anchoa peligran el bonito, los delfines, el atún rojo y algunas aves

Si desaparece la anchoa peligran el bonito, los delfines, el atún rojo y algunas aves

Declaraciones de Ricardo Aguilar, Director de Investigación para Europa de la organización ecologista Oceana.

Declaraciones de Ricardo Aguilar, Director de Investigación para Europa de la organización ecologista Oceana.

"El bocarte es una especie clave en el Cantábrico. Los trabajos de recuperación no sirven de nada si cada país reclama las cuotas más altas y se dan más cupos de la cuenta para contentar a todos"


Ricardo Aguilar, a bordo de un buque de Oceana. / la opinión

Los países de la UE están a favor de duplicar las cuotas de pesca de anchoa hasta junio de 2011 pero los ecologistas advierten de que esta especie es clave para mantener los recursos marinos del Cantábrico y defienden que se mantenga la protección.

El director de investigación para Europa de Oceana, Ricardo Aguilar, es partidario de cerrar la zona de reproducción del bocarte y pide a las autoridades que adopten medidas valientes. Si no se baja el ritmo de explotación, asegura, habrá graves problemas en Europa en sólo diez años

Ricardo Aguilar, biólogo y director de Investigación para Europa de la organización ecologista Oceana, lleva 30 años trabajando en el mar. Esta es la mayor organización del mundo dedicada a la protección de los ecosistemas marinos y entre sus embajadores internacionales están los actores Harrison Ford y Pierce Brosnan. Aguilar comenzó estudiando los mamíferos y se involucró cada vez más en descubrir los numerosos secretos que encierran las profundidades. Considera fundamental rebajar los cupos de pesca y redimensionar las flotas para garantizar el abastecimiento de pescado en el futuro.

-Oceana alerta del peligro de ampliar el cupo de anchoa para la próxima campaña de pesca en el golfo de Vizcaya. ¿La especie sigue en peligro?
-Es positivo que la anchoa haya experimentado una pequeña recuperación. Pero es preocupante que la Unión Europea amplíe las cuotas de pesca por encima de los niveles que recomiendan los científicos. El caladero ha tenido que estar cerrado cinco años. No podemos cometer los mismos errores.

-¿Por qué es tan delicada la anchoa?
-Es una especie clave en el ecosistema marino del Cantábrico, porque de ella se alimentan otras especies. La desaparición de los bocartes puede provocar una reacción en cadena y causar una reducción de poblaciones de bonito, atún rojo, delfines y aves marinas de todo tipo. Por eso hay que poner cuidado en mantener un ecosistema sano.

-¿Le preocupa que en cinco años la población de bocartes no haya conseguido remontar?
-Sí, porque no ha sido hasta el último año de veda (2009) cuando se ha empezado a detectar una mayor eclosión de huevos. Una gran parte de anchoas tiene un año de vida y no alcanzan un buen tamaño.

-¿Por eso los pescadores apenas han obtenido rentabilidad en la costera que finalizó en junio?
-Claro. Dependen de anchoas de un año. Antes había hasta los cuatro años y existía una posibilidad de regeneración. Ahora en el mar hay sólo una generación de peces.

-¿Usted qué haría para recuperar la especie?
-Volvería a cerrar la zona de reproducción que va del País Vasco francés a Bretaña. En los últimos años hubo arrastre pelágico en Francia y creció la capacidad de pesca española. La clave es mantener unas cuotas razonables de pesca. El mayor problema es que alguien debe tomar medidas valientes.

-¿Poner límites a la pesca es la solución para mantener los caladeros?
-Los políticos deben escuchar a los científicos. Para algo están los comités de asesoramiento. Los trabajos no sirven de nada si luego, en medio de un debate político, cada país reclama las cuotas más altas y al final se dan más cupos de la cuenta para contentar a todos. Las normas están para ser cumplidas.

-¿Qué alternativa les queda a los pescadores si tienen cada vez más restringidas las capturas?
-Es que uno de los problemas es que las flotas europeas están sobredimensionadas. Se debería haber reducido un 40% la capacidad de pesca de los estados. Un solo barco tiene ahora la capacidad de diez de los de antes.

-Las reconversiones nunca son populares.
-A los políticos no les gusta hablar de eso porque genera conflictos sociales. A la larga, la adaptación de la flota a los recursos es positiva. Al regularse las cantidades se regula el precio y los pescadores salen ganando. El exceso de oferta tira los precios por los suelos.

-¿La pesca artesanal es una rareza en peligro de extinción?
-Somos favorables a ella, aunque debería estar mejor regulada. Genera mucha mano de obra, fija población y genera menos gasto de combustible por capturas. Pero también la flota artesanal se ha sobredimensionado. Hay que cambiar la mentalidad y pasar de "pescar mucho" a "pescar bien". Donde se han creado reservas marinas muchos pescadores ganan más que antes y tienen menos costes.

-¿La acuicultura es otro modo de preservar los recursos?
-No siempre es una buena alternativa. En algunos casos fomenta la sobreexplotación de especies. La lubina de criadero come harina elaborada con otros peces. Para conseguir un kilo de lubina o de salmón se necesitan entre 3 y 6 kilos de pescado salvaje. Luego hay otro tipo de acuicultura que no necesita alimentación adicional, como el mejillón o las ostras, que se cultivan en bateas y en las rías. Esa modalidad no es tan impactante.

-¿Los peces se van porque las aguas pierden calidad?
-El mar tiene cada vez menos calidad. Los grandes peces han desaparecido. Los stocks se pueden colapsar antes del año 2050 a escala mundial. En Europa habrá graves problemas en diez años si no se baja el ritmo de explotación.

Por María José Iglesias

25/07/10
LAOPINIONCORUÑA.ES

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