Prefectura impide la salida de buques costeros

Prefectura impide la salida de buques costeros

Es porque no cuentan con un segundo patrón al momento de renovar certificados de seguridad. La fuerza impone una condición que es innecesaria e imposible de cumplir, según los armadores. Recurrirán a la Justicia.

Es porque no cuentan con un segundo patrón al momento de renovar certificados de seguridad. La fuerza impone una condición que es innecesaria e imposible de cumplir, según los armadores. Recurrirán a la Justicia.

Una mezcla de malestar y desconcierto recorre la zona conocida como “La Isla”, allí donde se concentra la flota costera de Mar del Plata. Varios buques permanecen amarrados por motivos ajenos a la rutina.

Desde hace algunos días Prefectura les está impidiendo la salida porque no cuentan con un segundo patrón, de acuerdo a la exigencia de la Ordenanza 3/09 que la fuerza promulgó el año pasado.

La lista incluye al “Susana”, “Fides Fe I”, “Orion I”, “Calleja”, “Insólito” y “Sueño Real”, entre otros. En este último caso, particularmente extraño, con el certificado de seguridad vigente.

“No estamos en condiciones de embarcar a un segundo patrón porque no tenemos espacio físico y, además, no hay trabajadores disponibles para cubrir esa función; económicamente no les conviene”, coinciden los dueños de los barcos.

Las cámaras involucradas -la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y la Cámara de Armadores de Buques de Rada Ría y Costeros- desde hace meses vienen advirtiendo esta situación.

Numerosas notas fueron cursadas a las autoridades, incluso con un compromiso de la Asociación Argentina de Capitanes, donde se explican los inconvenientes para dar cumplimiento a la normativa.

"La Asociación de Capitanes consultará a sus asociados sobre la realidad laboral del sector y en el supuesto de no contar con personal disponible y/o interesado para el embarque concederá a los armadores nota membretada indicando la falta de disponibilidad", específico el gremio.

El objetivo de Prefectura es reforzar la seguridad de los buques a partir de exigencias internacionales que parten de la Organización Marítima Internacional y por accidentes aislados del ámbito local.

“Acá no se pueden reformar las leyes porque alguien se quedó dormido y un barco terminó en la playa (por el “Nueva Madonna de la Gracia”). Esto es una responsabilidad de cada uno”, contrapuso el capitán “Tito” Raimondi, con más de cuarenta años de oficio.

Es que en el último medio siglo estos buques amarillos operaron sin la figura del segundo; aunque apoyados sí en los marineros más experimentados.

Además, los armadores argumentan que abordo cuentan con suficiente equipamiento técnico para asistir a quien pudiera cubrir la vigilia del capitán: alarmas antisueño, radares, equipos de comunicación, etcétera.

Como solución de compromiso y temporaria, las partes habían acordado capacitar a uno o más marineros para que cumpla el rol de segundo, pero el proceso resultó engorroso.
“Cinco o seis chicos fueron a rendir a Prefectura y no les fue bien. Los tripulantes están preparados para muchas cosas, pero no son especialistas en cuestiones estrictamente técnicas”, justificó el gerente de la Asociación, Mariano Retrivi.

En tanto, los representantes legales de la flota ya están preparando escritos y recursos para presentar ante la Justicia. Entienden que agotada la instancia del diálogo y la buena voluntad, no queda otro camino.

21/07/10
PESCARE

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