Serios daños en embarcaciones: otro golpe al turismo de Ushuaia

Serios daños en embarcaciones: otro golpe al turismo de Ushuaia

El temporal desatado el pasado viernes dejó un tendal de daños en embarcaciones turísticas y muelles de amarre. El catamarán de mayor porte no estaría reparado para la temporada estival y se espera la evaluación de los especialistas.

El temporal desatado el pasado viernes dejó un tendal de daños en embarcaciones turísticas y muelles de amarre. El catamarán de mayor porte no estaría reparado para la temporada estival y se espera la evaluación de los especialistas.

Entre las empresas que recorren el Canal de Beagle el malestar es grande: aseguran haber presentado proyectos para mejorar la infraestructura pero no fueron oídos. Ahora es tarde y todo el costo recaería en sus espaldas.

Las cenizas del volcán, los problemas de Aerolíneas y el estado de la ruta chilena que provocó el cierre de la frontera no eran los únicos acontecimientos inesperados que iban a impactar sobre el turismo en la provincia, y en especial en Ushuaia. Un temporal sin precedentes arrasó con embarcaciones, muelles de amarre y también barcos de Prefectura y de una empresa pesquera. Los daños todavía se están evaluando pero ya el catamarán mayor, de la firma Preto, no estará operativo para el verano por la serie de reparaciones que se deben hacer.

Moreno Preto, propietario de la empresa Canoero, dialogó con FM Del Sur este fin de semana sobre lo ocurrido. “Desde el punto de vista empresarial, nuestra situación es la más complicada porque uno de nuestros catamaranes fue el más damnificado.

Estamos en un lugar de amarre bastante complicado para salir cuando hay eventos de este tipo, porque tenemos varios barcos amarrados en popa, en la parte de atrás de nuestros catamaranes, entonces queda encerrado y estamos en un embudo”, dijo.

Así lo sorprendió el fuerte viento y oleaje, y no hubo tiempo para poder sacar a la embarcación. “La onda del Este, que era de terror, sacudía al barco para todos lados. Uno lo pudimos sacar, el otro lamentablemente se enredó con uno de los cabos grandes en la hélice, se quedó sin máquina y después el viento se encargó de lo suyo”.

Los barcos turísticos más dañados pertenecen a Preto y hay un Canoero más chico de la empresa Fernández Campbell. Están a flote y con la situación controlada, pero dudan que se puedan reparar en Ushuaia, donde tampoco hay astillero.

“Estamos esperando que venga la Prefectura y el astillero que va a hacerse cargo de reparar los barcos, a evaluar la situación. Pero en principio al barco nuestro, el grande, pensamos enviarlo a Buenos Aires. El barco más chico, si bien está muy afectado, es más fácil de maniobrar, se puede sacar con una grúa, inclusive hasta en un varadero. El problema es que nuestro barco es muy grande y no hay grúa que lo pueda sacar”, diferenció, todavía sin demasiados planes elaborados por la sorpresa de la jornada previa.

Muelles inutilizados
Además de los barcos, quedaron inutilizados los muelles de amarre y para subida de pasajeros, que tampoco estaban en condiciones para esta tarea. Los proyectos que enviaron los privados no se tuvieron en cuenta, hasta que sucedió lo que se temía.

“Siempre lamentablemente en nuestra querida Ushuaia tenemos que esperar que la gota rebalse el vaso para darnos cuenta de la realidad, no digo solamente por los barcos sino por todo lo que sucede en la ciudad. Yo hace mucho tiempo que opero con los catamaranes, y desde que iniciamos hemos hecho reclamos de este tipo. Si bien es cierto que el turismo era una industria incipiente, queríamos otras condiciones. Yo no quiero pelear con nadie, pero tengo que ser solidario con los demás, y en realidad en las condiciones que nosotros trabajamos no se puede operar”, se sinceró.

Contrapuso los discursos elogiosos hacia el turismo, con la falta de apoyo estatal: “La industria del turismo está creciendo, nos llenamos la boca hablando de los cruceros, pero cuando tenemos que hacer una pequeña obra, como veinte metros de vereda de cemento para que un señor discapacitado o el mismo turista que camina por el puerto esté seguro, tardamos cinco años, y hasta se hace de mala gana. Simplemente hago una crítica constructiva para ver si alguien algún día nos escucha y nos ponemos todos en forma positiva a trabajar juntos por una Ushuaia mejor. Sobre todo en estos casos, porque en el día después nadie se hace cargo de estas cosas; al contrario, todos están buscando sacar un rédito a ver qué paga Preto o qué paga Rumbo Sur por los daños que ocasionó, cuando en realidad tiene que ser al revés la cosa”, manifestó.

No obstante este panorama crítico de las instituciones, en particular de la Dirección Provincial de Puertos, Moreno Preto hizo la salvedad sobre la conducta de la Prefectura, que durante toda la noche del viernes permaneció brindando “un apoyo incondicional; el Almirante vino a hablar conmigo y se puso a disposición.

Las autoridades del Puerto vinieron un ratito, pero más nos dio la sensación de que se estaban escondiendo en vez de colaborar. Es difícil hablar porque en este momento uno está un poco caliente y con dolores internos”, confesó el empresario.

Más allá de la reticencia de los funcionarios, fue convocado el presidente del área, Dr. Berola, y concurrió a una reunión la noche del viernes. “Lo llamamos y de buena manera vino. Ahora tenemos otra reunión porque estamos con un problema más allá de los barcos que se han roto, que se repararán o no, porque hay un puerto que ya está inservible, el muelle se rompió prácticamente todo. El otro puerto donde amarramos los catamaranes está inseguro lo están evaluando, y la Prefectura con buen tino no nos deja hacer operaciones”, indicó.

Tal como quedaron varados por aire, luego por tierra en el cruce de frontera, ahora hay pasajeros varados por agua, ya que quedaron a la espera de poder realizar los tours que ya estaban contratados. “Tenemos muchos pasajeros, y estamos viendo cómo hacemos para poder subirlos en algún lado y realizar las excursiones, para no crear pánico tampoco en la parte turística. Si no, es todo un caos”, advirtió Preto, puesto que el boca en boca y la falta de contención pueden dar origen a más cancelaciones de reservas, para estas recorridas que incluyen el acceso al parque nacional aunque el camino por tierra no lo permita.

Respecto de la posibilidad de usar el muelle comercial, Preto lo consideró un paliativo de emergencia, porque está ocupado por barcos de gran porte: “Nosotros estamos autorizados a embarcar los pasajeros en el muelle comercial, pero por varias razones lo podemos hacer como una emergencia uno o dos días. No podemos estar operando siempre porque hay un pesquero operando, un carguero, otros riesgos”.

Igualmente en la jornada del sábado y dependiendo de las condiciones, se pensaba operar desde el muelle comercial “porque los puertos turísticos no están operativos –subrayó Preto-. El temporal, más allá de romper catamaranes, rompió todas las defensas, rompió un muelle precario que habían hecho, y que todo el mundo decía que se iba a romper pero nadie escuchó. Ahora está bajo el agua, con un montón de hierros retorcidos que obstruyen el tráfico de catamaranes, por eso digo que la Prefectura con buen tino no nos deja operar”.

Derrames contenidos
Un aspecto positivo es que, a pesar de los daños, no se llegaron a provocar derrames de combustible en la bahía y la situación está contenida. “Los barcos tienen rotas las hélices y demás, pero en cuanto a derrame de combustible está todo bajo control”, aseguró Preto.

Con respecto a cómo se saldrá de esta situación en el corto plazo, ya que se viene la temporada de verano, dijo que la empresa piensa traer otros barcos. “Estamos hablando con empresas colegas, porque con lo que tenemos no sé si vamos a poder afrontar el verano, y para arreglar el barco va a pasar toda una temporada”, señaló sobre el Canoero grande.

Una empresa que podría traer embarcaciones sería Fernández Campbell, que tiene unidades en Calafate y Lago Fagnano. “Ellos podrían legar a hacer un esfuerzo y darnos una mano, pero también están complicados en sus operaciones, a la gente de Tolkeyén se le rompieron dos barcos que están fuera de operaciones, a Rumbo Sur se le rompieron otros dos. A una de las pesqueras se le hundieron varios barcos. Fue un desastre total”, enfatizó.

Pasada la tormenta, Preto instó a poner buena cara al mal tiempo. “Ya pasó lo que pasó y tenemos que juntarnos, de buena manera, con una buena charla y con los medios disponibles hacer lo posible; pero no quedarnos dormidos, porque lo que pasa en Ushuaia es que cuando se subsanan algunas cosas, a los diez días se olvida todo y vuelve a pasar al otro año”.

De Souza pide atención al sector privado de parte de Puertos

Más duro que Moreno Preto, el empresario Claudio De Souza, de la empresa Tolkeyén Patagonia, cuestionó que la Dirección de Puertos esté abocada casi exclusivamente a cuestiones políticas y demandas sindicales, en lugar de atender necesidades de operadores privados.

Ratificó que son varias las embarcaciones afectadas por el temporal, aunque en su caso lograron retirarlas, para que zarparan del puerto y fueran ir a un lugar seguro.
Sobre el fenómeno climático, explicó que se encontraron con “una onda del Este que hace que el viento y el oleaje se concentre y entre de lleno en la bahía, lo que no sucede cuando pasa viento del SE o viento Norte. Hace tiempo venimos planteando las condiciones del puerto. No es nuevo y lleva más de cinco o seis años. Veníamos advirtiendo que esto iba a suceder, por la cantidad de embarcaciones y las limitaciones que presenta el puerto de Ushuaia”, manifestó.

Consideró que este temporal y los daños son “un llamado de atención para que de una vez por todas se dé respuesta a las necesidades del puerto de Ushuaia y que no se concentre solamente en cuestiones políticas o sindicales. Así como crecieron los barcos y la actividad turística, se tiene que desarrollar la infraestructura necesaria, como se hizo hace diez o doce años atrás”, dijo.

Aseguró que las empresas han presentado propuestas “inclusive a costo nuestro para hacer muelles costeados por las empresas. Pero las distintas incongruencias que se tienen en la administración de Puertos hicieron que estemos viviendo esto. Lo lamentable es que nadie se va a hacer cargo y las empresas tendrán que pagar todos los costos. Venimos en un escenario demasiado golpeado como para que esto no sea el punto final de una actividad que para muchos todavía no es trascendente ni importante”, lamentó sobre la industria del turismo.

Fondos hay
Por otra parte De Souza aseguró que hay dinero para invertir en las mejoras que se necesitan, y que la propia actividad puede financiarlas. “Cada turista que llega a Ushuaia y toma una navegación, paga una tasa de puerto, que está cerca de los dos dólares. Si toman en cuenta que son cerca de 200 mil pasajeros por año, que van pagando esa tasa, me parece que están dadas las condiciones para que la misma actividad financie las instalaciones, que no superarían uno o dos años la tasa de puerto”, estimó.

Cuestionó que “siempre reaccionamos, nunca accionamos”, aunque las falencias están desde hace años a la vista de todos. “Este tipo de situaciones se viene dando desde hace largo tiempo, en esta administración y las anteriores, porque al Puerto no le dan la importancia que tiene ni se lo considera como tal. Nosotros hemos ido tratando de aportar ideas, porque a nosotros también se nos cobra un canon”, observó, en un reclamo por saber en qué se invierten esos fondos.

“Ojalá algún día se den cuenta de que tienen recursos para poder hacer este tipo de infraestructura, porque proyectos hay desde hace quince años inclusive, cuando se empezaba a trabajar con la doble Maipú, para hacer pequeños muelles y hasta una Terminal de pasajeros. No sé dónde quedó el proyecto pero hoy tenemos grandes pérdidas económicas y sobre los activos, porque el barco de Preto tiene destrozos muy grandes”, indicó.

En cuanto a la cobertura de seguros, aclaró que “las reparaciones se pueden llegar a cubrir, pero no así el lucro cesante por el tiempo de demora hasta que estén en condiciones. Tenemos un escenario que no es el mejor, y si sumamos esto, ni hablar”.

Finalmente, consultado sobre la intención o no de reclamar ante Puertos una respuesta, dijo que lo van a hacer, pero como ejemplo de ineficiencia citó que presentó una nota “en el mes de abril para cambiar de ubicación una de las embarcaciones y todavía no tuve respuesta. Hoy esa falta de respuestas está haciendo que dos de nuestros barcos prácticamente se estén destruyendo. El funcionario de turno seguramente me va a contestar ahora y me va a recibir el lunes, pero ya es tarde”, concluyó.
 
08/08/11
PROVINCIA 23

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