El naufragio a comienzos de este mes del buque Nueva Pepita Aurora, con base en Barbate, volvió a poner de relieve la dureza de un oficio, el de marinero, que depende en exceso de la generosidad del tiempo. Un fuerte golpe de mar, como en el caso del O Bahía y otros tantos pesqueros gallegos, truncó nuevamente las vidas de ocho familias.
El naufragio a comienzos de este mes del buque Nueva Pepita Aurora, con base en Barbate, volvió a poner de relieve la dureza de un oficio, el de marinero, que depende en exceso de la generosidad del tiempo. Un fuerte golpe de mar, como en el caso del O Bahía y otros tantos pesqueros gallegos, truncó nuevamente las vidas de ocho familias.
Para evitar este tipo de dramas, la Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos ha creado un seguro que compensará las pérdidas a los marineros y mariscadores que no salgan a faenar en caso de mal tiempo. Esta nueva póliza entrará en vigor el 1 de octubre, después de que la Xunta adjudicase a Mapfre el servicio. Será la propia Consellería de Pesca la que abone el 70% del coste de las primas, para lo cual ya ha destinado 1,4 millones de euros.
El departamento que dirige Carmen Gallego informó de que Mapfre tendrá a partir de ahora la categoría de entidad colaboradora de la Xunta y que el siguiente paso será publicar su adjudicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG).
Antes de publicar el concurso para la gestión del seguro, la Consellería de Pesca había encargado a la correduría Artai la elaboración de un estudio a fondo sobre el impacto de los temporales en la economía del sector, así como de las diferencias meteorológicas que existen entre las diferentes zonas del litoral gallego.
El informe, que tomó como referencia datos científicos sobre
– el tamaño de las olas,
– el número de capturas y
– la facturación en lonja en los periodos de mal tiempo, estableció un baremo de compensaciones en función del tipo de embarcación y actividad, y concretó las primas a pagar.
Finalmente, para hacer viable el proyecto, Pesca accedió a rebajar un 15% las retribuciones planteadas inicialmente en caso de inactividad, como única condición impuesta por Mapfre para hacerse cargo del servicio –las primas y retribuciones que se muestran en el cuadro son las definitivas-.
Un sistema meteorológico de boyas será el que determine qué tipo de flota pueda salir a faenar o quedarse en casa. En concreto, tres balizas, ubicadas a distancia de la costa a la altura de Cabo Silleiro, la Zona Interior de A Coruña y Estaca de Bares medirán el tamaño del oleaje y aconsejarán el amarre o no.
Por ejemplo, – los arrastreros de litoral cobrarán el seguro si las boyas detectan olas con un tamaño superior a los 5,5 metros.
– En el caso de los barcos de cerco, la altura deberá ser de 4,5 metros;
– para las artes menores y percebeiros a flote, de 3,5 metros, y
– para los mariscadores a pie, de 4 metros.
Según la Consellería de Pesca, los estudios que maneja indican que cuando se dan esos niveles ya suele decretarse la prohibición de faenar.
Las compensaciones también son diferentes según el arte de pesca. Así, para los arrastreros de litoral, la suma varía entre los 125 y 1.250 euros día en función del tamaño de la embarcación, hasta un máximo anual de entre 2.500 y 25.000 euros.
Las primas para esta modalidad de embarcación rondan van de los 491,64 euros a los 4.916,37 euros -aunque Pesca sufraga el 70%-. Los arrastreros de litoral suelen estar especializados en la pesca de lirios, merluzas, fanecas y jureles.
En cambio, los barcos de cerco, que se dedican a la sardina, el jurel y también la merluza, cobrarán al día entre 100 y 1.200 euros, con unas primas de entre 393 y 4.719 euros anuales. Para las artes menores -choco, navaja, pulpo-, las compensaciones oscilan entre 60 y 160 euros por tripulante, y las primas, entre 222 y 592 euros. Los percebeiros a pie, por su parte, cobrarán 50 euros diarios hasta un máximo anual de 1.000, por una póliza de 196,65 euros.
Procedimiento
La Consellería de Pesca explicó que el seguro, en vigor desde el próximo octubre, no tendrá como tomadores directamente a los patrones o mariscadores, que sí serán los beneficiarios, sino a las cofradías.
Representantes del departamento autonómico se reunirán la próxima semana con los pósitos para explicarles las ventajas del seguro y fomentar su contratación. El procedimiento a seguir es simple: Mapfre entregará una serie de partes de alta y de baja de actividad, que las embarcaciones deberán cubrir en los casos en las que las boyas decreten o no que se puede salir a faenar. Los patrones cubrirán estos partes y los entregarán a las cofradías para ser compensados por el parón.
Según Pesca, al hacerse cargo la Consellería del 70% del coste de las primas, con sólo un día que una embarcación permanezca amarrada a puerto, ésta recuperará casi lo entregado en la prima.
15/09/07
LA VOZ DE GALICIA
