Seafish Tasmania critica decisión de frenar operaciones de su súper arrastrero

Seafish Tasmania calificó los planes del Gobierno australiano para evitar que el súper arrastrero de su compañía opere en las aguas nacionales como una decisión “tercermundista”.

Seafish Tasmania calificó los planes del Gobierno australiano para evitar que el súper arrastrero de su compañía opere en las aguas nacionales como una decisión “tercermundista”.


“Estoy absolutamente asombrado de que ocurra algo así en Australia, muy decepcionado. Me parece una reacción propia de un país del tercer mundo. Es increíble”, protestó el director de Seafish Tasmania, Gerry Geen, en una entrevista con Radio Australia.


La decisión del Gobierno surgió tras una activa campaña de los ambientalistas en contra del súper arrastrero. Estos grupos insisten en que las operaciones de pesca devastarán los stocks de peces locales y matarán a otros animales, como delfines, focas, tortugas y ballenas.


Geen sostiene que Seafish Tasmania cumplió con todas las normas y que fue abierta y transparente sobre sus intenciones. Además, dice que la firma trabajó muy estrechamente con el Gobierno y la Autoridad Australiana para la Administración Pesquera (AFMA).


“Por eso, que nos den un revés a último minuto después de haber invertido tanto trabajo y dinero en este proyecto, es muy decepcionante”, lamentó.


La legislación propuesta por el ministro Federal d e Medioambiente, Tony Burke, tiene como objetivo bloquear las operaciones del súper arrastrero por dos años, mientras se lleva a cabo una investigación científica. El ministro pretende ampliar sus facultades bajo la Ley de Protección Ambiental y Conservación de la Biodiversidad y convocar a un panel de expertos que evalúe los posibles impactos de cualquier tipo de operación de pesca comercial nueva. El lunes pasado, Burke dijo sentirse frustrado por no poder prohibir la operación en virtud de sus facultades actuales.


Pero Geen cree que esta decisión no obedece a cuestiones ambientales.


“El trabajo científico se realizó. Los científicos dicen muy claramente que esta pesquería es sustentable, que los impactos en las especies de captura incidental son mínimas y que tenemos las mejores prácticas y técnicas del mundo para minimizar la captura incidental”, afirmó.


“Obviamente, hay una campaña fuerte y efectiva por parte de los grupos ambientalistas y esto es una decisión puramente política”, acusó.


Geen advierte que la decisión del Gobierno afectará las pesquerías y el desarrollo pesquero en Australia en general y generará una “gran falta de incentivo” para las firmas que quieran invertir en la industria.


Su compañía ahora tendrá que despedir 45 miembros de la tripulación contratados en Devonport, según The Examiner.


Seafish Tasmania está investigando sus opciones, y no descarta presentar  una demanda contra el Gobierno de Australia para obtener una compensación.


Por Natalia Real


12/09/12



FIS.COM

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