Se viene el último eclipse total de Luna

Se viene el último eclipse total de Luna

El próximo 21 de diciembre se podrá disfrutar de uno de los más bonitos espectáculos que regala la naturaleza.

El próximo 21 de diciembre se podrá disfrutar de uno de los más bonitos espectáculos que regala la naturaleza.

Poco antes del amanecer de ese día,  la Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna llena -los eclipses de luna se producen siempre cuando está llena-, eclipsándola, en un fenómeno que en su fase total durará una hora y 12 minutos, y que será el último episodio de estas características hasta el 15 de junio de 2011.

Una de las características más llamativas de los eclipses lunares es que la luna enrojece, lo que sucede debido a que la atmósfera terrestre actúa como filtro de la luz azul, dispersándola, y por eso el cielo tiene el tono azulado. La luz roja, sin embargo, atraviesa la atmósfera terrestre e ilumina al satélite durante los eclipses, dándole ese color tan característico.

Un eclipse de luna se produce cuando en un día de luna llena ésta entra en la sombra que produce la Tierra. Como sólo podemos ver la luna cuando está iluminada por el sol, veremos que se oscurece gradualmente a medida que va entrando en la sombra.

En la sombra que produce la Tierra se pueden distinguir dos partes, la umbra que es la región de sombra total, y la penumbra, mucho más atenuada. Si la luna entra por completo en la umbra se produce un eclipse total de luna. Por el contrario, si se adentra en la penumbra se producirá un eclipse penumbral de luna; mientras que si llega a adentrase parcialmente en la zona umbral, se produce un eclipse parcial de Luna.

El eclipse total
En el momento en el que el borde lunar comienza a tocar la umbra se produce el primer contacto, y señala el comienzo de la parte más espectacular del eclipse. Antes de ello, durante la fase penumbral del eclipse, la luna está en una parte iluminada por el sol, mientras que la otra se encuentra en la penumbra.

Cuando la luna entra por completo en la umbra se produce el segundo contacto, y la luna queda completamente eclipsada. El grado de oscurecimiento que alcanza la luna en un eclipse depende de varios factores; si las regiones de la atmósfera terrestre que deben refractar su luz a la umbra están muy pobladas de nubes, la luna aparecerá más oscura de lo habitual. También la presencia de grandes cantidades de polvo en la atmósfera, por ejemplo procedentes de una erupción volcánica (como ocurrió en el eclipse total de Luna tras la erupción del volcán Pinatubo en el año 1994), presentará un eclipse muy oscuro.

En función de la geometría del eclipse, la luna tardará poco más de una hora en llegar de nuevo a la zona penumbral, produciéndose el tercer contacto. Una hora más tarde el limbo de la luna se aleja definitivamente de la penumbra alcanzándose el cuarto contacto y el final del eclipse.

13/12/10
EL DÍA

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