Se resolvió el enigma de los pájaros muertos

Una paranoia colectiva alimentada por una noticia llamativa y la tendencia de los medios a resaltar cualquier hecho parecido. Es el misterio de las miles de aves muertas el día de Año Nuevo en la localidad estadounidense de Beebe (Arkansas), en Louisiana y en un pueblo de Suecia.

Una paranoia colectiva alimentada por una noticia llamativa y la tendencia de los medios a resaltar cualquier hecho parecido. Es el misterio de las miles de aves muertas el día de Año Nuevo en la localidad estadounidense de Beebe (Arkansas), en Louisiana y en un pueblo de Suecia.

Según han explicado ahora los biólogos que han estudiado lo ocurrido, no tenía nada de paranormal. Fue un hecho explicable desde la lógica y causado por el hombre.

En el caso de Arkansas, los pájaros muertos, unos 3.600 de pequeño tamaño, se estrellaron contra los edificios, los coches y el resto de infraestructuras al ser espantados por los petardos de Año Nuevo.

Los tipos de pájaros analizados no vuelan en la oscuridad. Pasan las noches agrupados por miles en dormideros que consideran seguros y no salen de allí a menos que los obliguen. Y fueron los fuegos artificiales los que hicieron que salieran de su refugio, situado en los árboles cercanos.

En el caso particular de Bebee, Arkansas, una tormenta azotaba la localidad. La visibilidad era mala y el viento los forzó a aletear a baja altura. El resultado fue fatal: toda la bandada de asustados pajarillos se estampó contra las casas.

Lo ha explicado la máxima autoridad ornitológica de los EEUU, la Audubon Society, en una nota que recoge el resultado de la necropsia. De hecho, los vecinos de Beebe han aportado claves: «Oímos los petardos y un minuto después a los pájaros estrellándose contra las ventanas», afirma uno de ellos.

Las decenas de pájaros que aparecieron muertos en las calles de la localidad sueca de Falköping fallecieron a causa de hemorragias internas causadas por "violencia física extrema", informaron este jueves las autoridades del país nórdico.

Así lo constató el resultado de la autopsia realizada por el Instituto Nacional de Veterinaria (SVA, por sus siglas en sueco) a cinco de las aves.

El análisis descartó signos de infección o de alguna enfermedad contagiosa, por lo que el caso está cerrado, señaló el SVA, que consideró fuera de su responsabilidad investigar el tipo de violencia física que causó las muertes.

La explicación llega cuando el asunto empezaba a generar una fiebre de avistamientos de pájaros muertos. En algunos foros se ofrecen teorías apocalípticas. Pero los expertos las rechazan.

Para ellos, son casos aislados y con motivos explicables. Lo que sucede es que el tirón del suceso de Arkansas, que fue una de las noticias más leídas en las webs el día de Año Nuevo, ha hecho que se informe de cualquier otra muerte de pájaros de la que normalmente no se habría hablado.

"No hay una plaga bíblica, una fuga radiactiva ni las teorías de película que algunos manejan", explica Juan Carlos Atienza, coordinador de Conservación de SEO/BirdLife, entidad científica y conservacionista de referencia en aves en España. «Sucesos así son relativamente normales», aclara. Atienza desgrana un buen número de casos de mortandades de aves documentadas y conocidas.

07/01/11
INFOBAE

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