El jefe del bloque kirchnerista de la Legislatura porteña, Juan Cabandié, afirmó el lunes que “comienza a haber en algunos sectores del Riachuelo bancos de peces” y estalló la polémica. Las ONG que monitorean las obras de saneamiento de la cuenca del Riachuelo salieron rápidamente a criticar los dichos del diputado, mientras que el organismo estatal responsable de esas obras, la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), lo respaldó a medias, al admitir que “en algunas partes del Riachuelo” se encontraron peces.
El jefe del bloque kirchnerista de la Legislatura porteña, Juan Cabandié, afirmó el lunes que “comienza a haber en algunos sectores del Riachuelo bancos de peces” y estalló la polémica. Las ONG que monitorean las obras de saneamiento de la cuenca del Riachuelo salieron rápidamente a criticar los dichos del diputado, mientras que el organismo estatal responsable de esas obras, la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), lo respaldó a medias, al admitir que “en algunas partes del Riachuelo” se encontraron peces.
Desde la Acumar se explica que la aparición de peces en algunos sectores del Riachuelo está íntimamente ligada al nivel de contaminación. En las denominadas zonas rurales de la cuenca Matanza-Riachuelo, donde vive el 15% de la población de la Argentina, es más probable observar algunos peces; no ocurre lo mismo con las áreas urbanas y más industrializadas.
“Nosotros presentamos un informe en febrero que demuestra que el Riachuelo sigue igual de contaminado que antes. Es un río muerto, sin oxígeno o con niveles muy bajos, como señalan los monitoreos que venimos realizando. Está altamente contaminado y no permite el desarrollo de la vida acuática. Si ocasionalmente aparece algún pez, es anecdótico; son peces que simplemente sobreviven en la contaminación”, afirmó Lorena Pujó, coordinadora de la campaña Riachuelo de Greenpeace.
El presidente de la Asociación de Vecinos de La Boca, Alfredo Alberti, estuvo de acuerdo con Pujó. “Consideramos que es una falta de respeto que digan que hay peces como si la situación estuviera mejorando. El Riachuelo sigue muy contaminado, lo que ha mejorado es estético y superficial, es sólo el espejo de agua. Los índices de volcado que permite la Acumar siguen siendo demasiado altos para el poco caudal del Riachuelo, así que las cosas no mejoran.” La Asociación de Vecinos de La Boca es una de las organizaciones que la Justicia nombró como parte del cuerpo colegiado encargado del control y la fiscalización de las obras de saneamiento junto con Greenpeace.
Las declaraciones de Cabandié fueron apoyadas por la Acumar, que es el ente estatal encargado de las obras de saneamiento que se están llevando adelante en el Riachuelo. Andrés Carsen, el coordinador técnico de la agencia, señaló a LA NACION que se realizó un relevamiento de la población de peces junto con la Universidad de La Plata. “Nuestro equipo de biólogos ha encontrado que en algunas partes del Riachuelo hay una presencia de peces que son indicadores de que las condiciones del agua han mejorado.”
Los científicos consultados por LA NACION afirmaron que la presencia de peces no implica que la calidad del agua haya mejorado mucho.
El biólogo y presidente de la Asociación Acuariófila Argentina, Alejandro Tonina, explicó a LA NACION que los pequeños peces que efectivamente se pueden ver en el Riachuelo llegan traídos por las corrientes del Río de la Plata, pero que inmediatamente siguen viaje o se mueren, ya que el estado de contaminación del agua todavía no permite que se desarrolle realmente una vida acuática.
“Hay lugares que pueden tener un ambiente de entrada y de salida de peces, que llegan desde el Río de la Plata. Pero el bajo nivel de oxígeno en el agua también expulsa a esos mismos peces, que no aguantan allí más que unos minutos. Que uno pueda ver algún pez no es indicador de que haya una mejora significativa en la calidad del agua”, explicó Tonina.
En este mismo sentido, la doctora Alejandra Volpedo, profesora de la Maestría en Gestión del Agua de la Facultad de Veterinaria de la UBA, también explicó que la presencia de algunos peces no es señal necesaria de una mejora. “Hay peces que aparecen con las inundaciones, las lluvias o las corrientes, pero siguen su camino, por lo cual no implica que la calidad del agua sea la correcta.”
Sin ser técnicos ni especialistas, los que viven a la vera del curso de agua en cuestión y que utilizan el Riachuelo diariamente también afirmaron estar de acuerdo con las ONG.
Moncho Gómez, un barquero que todos los días desde hace 20 años lleva gente de una orilla a la otra del Riachuelo, a la altura del puente transbordador de La Boca, cuenta que “cuando crece el río se ve que la corriente trae peces, pero acá se mueren. No es cierto que haya bancos de peces”.
Pese a las opiniones en contrario, Andrés Carsen tiene esperanzas. “Todavía falta hacer mucho; esto es un proceso, pero la presencia de estas mojarras indica que hay una mejora”, dice.
Las especies que se habrían identificado en el Riachuelo son madrecitas, mojarras y algunos sábalos pequeños. Tonina, de la Asociación Acuariófila Argentina, explicó: “Son especies comunes porque tienen un nivel muy alto de resistencia y consumen poco oxígeno, aguantan malas condiciones”.
La polémica, mientras tanto, continuó por las redes sociales, donde Cabandié -candidato en campaña-, en sucesivos tuits, defendió el trabajo de la Acumar y acusó a los detractores de ser “pescados que creen que Villa Luro es una Villa. Sus límites son Pueyrredón y Córdoba”.
Por Felicitas Sánchez
11/07/13
LA NACION
