Los empleados decidieron continuar con los piquetes y el SOIP convocó a un paro general a partir de las 8 de hoy. Más de veinte barcos esperan para descargar y otros tantos camiones para trasladar la mercadería a los frigoríficos.
Los empleados decidieron continuar con los piquetes y el SOIP convocó a un paro general a partir de las 8 de hoy. Más de veinte barcos esperan para descargar y otros tantos camiones para trasladar la mercadería a los frigoríficos.
Ni la lluvia ni la amenaza de represión que desde distintos sectores dejaron entrever durante toda la jornada impidieron que ayer los trabajadores del pescado continuaran con la medida de fuerza que desde hace cuatro días mantiene paralizado al Puerto de Mar del Plata.
Los trabajadores decidieron continuar con los piquetes durante una asamblea realizada durante la mañana. De esta manera, rechazaron el acuerdo al que la noche anterior habían llegado dirigentes sindicales con empresarios pesqueros.
Por su parte el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado -Soip- decidió convocar a un paro por 24 horas, a partir de las 8 de hoy, con lo que el conflicto -que hasta ayer sólo involucraba a los trabajadores de algunas cooperativas que trabajan en un grupo de empresas- podría extenderse a la totalidad de las plantas de la ciudad.
Mientras tanto, sectores empresarios advirtieron que las pérdidas que esta medida de fuerza está ocasionando a la ciudad serán millonarias. Al respecto ejemplificaron que ayer estaban retenidos nada menos que veinte barcos y veinte camiones, cada uno con su respectiva carga de pescado.
Además, fuentes empresarias afirmaron a este medio que entre veinte y treinta embarcaciones cargadas con corvinas continúan paradas en los sectores de captura, a la espera de que el conflicto se destrabe en el Puerto de Mar del Plata para poder descargar.
Tensar la cuerda
Como se recordará, el de ayer fue el séptimo día de protesta por parte de los trabajadores de las cooperativas de Mar del Plata y el cuarto que incluyó la realización de piquetes en las dos principales calles de acceso al Puerto: Ortiz de Zárate y Martínez y Hoz el primero y sobre la avenida De los Pescadores, el segundo.
Tal como se informó oportunamente, las medidas de fuerza se decidieron para reclamar que aproximadamente 4.000 trabajadores que actualmente trabajan en cooperativas, supuestamente en negro, sean regularizados. Además, reclaman un sueldo mínimo garantizado.
Bajo una lluvia intensa que apagó los neumáticos que habían sido incendiados en señal de protesta, los trabajadores confirmaron a LA CAPITAL su decisión de continuar con los piquetes.
"Hemos decidido seguir con los piquetes, tensar la cuerda al máximo, por más que nos amenacen con mandarnos a la Prefectura" afirmaron varios de ellos, quienes anticiparon que "hacemos responsable a Valastro (NdeR: el empresario pesquero titular de la firma del mismo nombre) por lo que pueda pasar aquí".Por su parte el dirigente del Soip, Mamerto Verón, anunció que el gremio convocó a un paro por 24 horas, a partir de las 8 de hoy. "Esto afectará a aproximadamente 3.000 trabajadores que están en relación de dependencia y otros 4.000 que trabajan en cooperativas" afirmó el dirigente.
En cuanto a las condiciones puestas para el diálogo, afirmó que "lo mínimo que pedimos, para empezar a dialogar, es que nos den el garantizado. Después avanzaríamos, obviamente, con la registración".
Pedido de cordura
La decisión de los trabajadores de continuar con los piquetes sorprendió a dirigentes como José San Martín -delegado en la ciudad del Ministerio de Trabajo-, Raúl Calamante -titular de la CTA-, Vicente Villarreal -titular de la CGT-, ante la posibilidad de que Prefectura procediera a levantar los piquetes por la fuerza.
"No esperábamos esta decisión -confesó San Martín a primera hora de la mañana-. La negociación de anoche (por el sábado) fue muy extensa y creíamos haber llegado a un acuerdo que convenía a todas las partes. Pero ellos no lo consideraron así y están en su derecho".
Por su parte tanto Calamante como Villagra consideraron que el reclamo de los trabajadores "es justo" y confiaron en que "quienes tienen que tomar las decisiones sean razonables y no haya que lamentar escenas de violencia". Además, anunciaron que las conducciones de ambas centrales de trabajadores volverán a reunirse hoy, a las 10, para "analizar lo sucedido hasta el momento y analizar los pasos a dar en los próximos días".
Además de los mencionados dirigentes, también demostraron estar pendientes de la protesta de los trabajadores dirigentes políticos como la diputada Vilma Baragiola, la senadora Adela Segarra y el intendente interino de General Pueyrredon, Luis Rech.
Desconcierto empresario
Por su parte fuentes de las cámaras que nuclean al sector empresario manifestaron su desacuerdo con la medida. "Estuvimos negociando hasta altas horas de la noche y supuestamente habíamos llegado a un acuerdo -se quejaron ante LA CAPITAL algunos empresarios-. Ellos nos pedían una vía de negociación y nosotros se la ofrecimos. No entendemos por qué ahora salen con esta actitud".
Tras advertir que solamente los piquetes están ocasionando pérdidas millonarias a la ciudad, la fuente anticipó que "la situación se volverá aún más grave si el paro se extiende mañana (por hoy) a la totalidad de las plantas. Realmente, es de esperar que esta gente entre en razones porque toda la ciudad se verá perjudicada".
A la espera
Pasadas las 13.30, cuando se cumplió el plazo que supuestamente había sido comprometido la noche anterior para el levantamiento de los piquetes, todas las miradas se dirigieron hacia la Prefectura.
El jefe de la delegación local, prefecto mayor Alberto Lomes, afirmó a LA CAPITAL que "nosotros le hemos informado al fiscal de turno (N.deR: Mariano Moyano) la decisión de los trabajadores de continuar obstruyendo el paso de los camiones. Dependemos de lo que él decida para actuar".
Lomes aclaró que "nadie, y mucho menos nosotros, tiene la intención de generar ningún tipo de violencia pero al mismo tiempo hay que garantizar la legalidad. Nosotros estamos a la espera de órdenes".
Más negociaciones
Ayer intervino también el subsecretario de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, José María Casas, quién inició una ronda de reuniones con referentes de los diversos sectores involucrados en el conflicto, de cara a la audiencia de hoy.
En tanto el fiscal Mariano Moyano, teniendo en cuenta esta instancia de negociación, resolvió esperar a los resultados de la reunión pautada para hoy. "Recibí el informe de Prefectura y teniendo en cuenta que faltan pocas horas -para la audiencia de conciliación administrativa- y se están realizando gestiones en el ámbito ministerial, estamos en un compás de espera" le dijo el fiscal a LA CAPITAL en horas de la tarde de ayer. Agregó que "mañana -por hoy- se dispondrá otra inspección".
Empresas dieron por "fracasada" la negociación
Las empresas del sector pesquero dieron por fracasado el acuerdo firmado el sábado en la oficina de mediación de la Justicia marplatense.
El acuerdo consistía en que, a cambio de que la empresa Giorno aceptara abrir una instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo para atender los reclamos de los obreros -la registración laboral y un salario garantizado para los períodos en los que no se procese pescado-, los cortes serían levantados. Pero para las compañías del sector el acuerdo quedó sin efecto ayer al mediodía, cuando los manifestantes en vez de suspender las medidas de fuerza las continuaron.
En el documento firmado en la Fiscalía, se planteó la condición de que los obreros "a las doce del mediodía del domingo hayan levantado las medidas de fuerza consistentes en el bloqueo de los accesos al puerto marplatense, permitiendo el ingreso y egreso de los camiones cargados con pescado, así como la descarga del pescado que se encuentra a bordo de los buques y su posterior salida de la zona portuaria, situación de normalidad que deberá permanecer mientras dure la negociación en el ámbito laboral".
En las primeras horas de la tarde, al constatar que los piquetes continuaban, las empresas del sector ya consideraban que el acuerdo había fallado y expresaron su decisión de no acudir hoy a la reunión en la cartera laboral.
La actitud de los manifestantes causó desconcierto y preocupación, ya que generaliza el conflicto hacia todas las fábricas, a las que se las está privando de recibir materia prima.
"Pensábamos que el tema ya estaba solucionado; la decisión de no sentarse a negociar para resolver las cosas y de persistir con los cortes es lamentable porque ya afecta a toda la ciudad", indicaron dirigentes de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina, (Caipa).
Según estimaron los empresarios, en estos momentos existirían unos 2 millones de kilos de pescado que no pueden ser trasladadas desde los muelles hasta las plantas para ser procesadas, por lo que hoy la mayoría de las fábricas no dispondrán de recursos para trabajar. Frente a esta situación, en algunas compañías se analizaba la posibilidad de suspender a parte del personal.
23/07/07
LA CAPITAL
