(Mar del Plata) La situación biológica de la merluza hubbsi parece haber entrado en un callejón sin salida.
(Mar del Plata) La situación biológica de la merluza hubbsi parece haber entrado en un callejón sin salida.
Si bien en ámbitos científicos y empresarios son más que cautos a la hora de aventurar un pronóstico sobre el futuro del principal recurso pesquero del Mar Argentino, los datos preliminares que se tienen a disposición permiten determinar que la merluza está en gravísimo estado.
Las consecuencias de la falta de merluza en el puerto marplatense, la estación marítima que registra la mitad de desembarques en los últimos años, son alarmantes. La merma en el cupo para pescar generó, como efecto dominó, la pérdida de centenares de puestos de trabajo en tierra, el primer eslabón de la cadena productiva que siente su ausencia.
Pero lo peor parece que todavía no ha llegado. Pese al silencio que reina en los despachos de las autoridades científicas, fuentes extraoficiales indicaron que el resultado de la reciente campaña de evaluación de juveniles, realizada a bordo del BIP Eduardo Holmberg, habría sido contundente y marcaría un nuevo fracaso en el reclutamiento de juveniles a la pesquería comercial.
Recordemos que la luz roja de la alarma que se disparó sobre el estado de la hubbsi se prendió el año pasado cuando Otto Wöhler, en ese entonces a cargo de la Dirección del INIDEP, reconoció el fracaso del reclutamiento detectado en la primera campaña del 2006.
Desde el organismo de investigación se reconoció que la merma era significativa y se llegó a ponderar: por cada 9 ejemplares que se reclutaron en el 2005, al año siguiente sólo eran 3. Con esos resultados, la captura máxima permisible asignada para este año sólo tuvo una disminución del 10 por ciento comparada con el año pasado.
Por ahora reina el silencio en los despachos del INIDEP y en la propia Subsecretaría de Pesca. Nadie quiere confirmar los resultados recolectados por el BIP y esperan un milagro: que la campaña de evaluación que se hará a mitad de año muestre un panorama más alentador.
Con:
-una biomasa reproductiva cada vez más pobre,
-un esfuerzo pesquero que no disminuye y muchas fallas en los controles de desembarque, no hay manera de esperar una recuperación del recurso a no ser que opere un milagro biológico.
Mientras tanto la flota espera a que arranque el segundo trimestre del año, con cupos nuevos y la posibilidad de mejorar la faena del último mes. Esto traerá un poco de aire a las plantas de tierra, aunque está claro que si algo no abundará este año será la merluza.
02/04/07
PESCA & PUERTOS
