Se pone en marcha la campaña de anchoíta

Esta semana tiene fecha de zarpada el BIP “Capitán Oca Balda”. La expedición durará 21 días y tiene como objetivo estimar la biomasa de engraulis del stock bonaerense mediante métodos hidroacústicos.


Esta semana tiene fecha de zarpada el BIP “Capitán Oca Balda”. La expedición durará 21 días y tiene como objetivo estimar la biomasa de engraulis del stock bonaerense mediante métodos hidroacústicos.

En los próximos días está prevista la puesta en marcha de la campaña de evaluación de anchoíta, que se desarrollará a bordo del buque de investigación pesquera “Capitán Oca Balda”, tendrá una duración de tres semanas y abarcará desde el límite del Chui, en la Zona Común de Pesca con Uruguay hasta el paralelo 41ºS.

Hasta ayer en el Programa de Pesquerías Pelágicas, encargado de diseñar los objetivos de la campaña, todavía no habían recibido la confirmación de la fecha de zarpada por parte de la Capitanía de Armamento del INIDEP. La fecha probable que manejaban es el próximo viernes.

David Garciarena será el Jefe de Campaña del cuerpo de investigadores que tendrá como objetivo principal estimar la biomasa de la población correspondiente al stock bonaerense, por métodos hidroacústicos sobre estratos preestablecidos, y por el Método de Producción Diaria de Huevos (MPDH).

Además los científicos buscarán obtener índices de la composición de la población por clases de talla y de edad correspondientes a cada estrato y al total del área, así como parámetros vitales: crecimiento, mortalidad, talla de primera madurez, etc.

Durante la campaña también tendrán como objetivo aumentar el conocimiento actual sobre la distribución y movimientos migratorios de la especie, y las condiciones ambientales determinantes en este sentido, incluyendo las variables físicas principales así como la composición y abundancia del zooplancton.

A partir de muestras de las capturas de anchoíta obtenidas mediante lances de pesca con una red de arrastre de media agua, y luego ponderadas por los datos de abundancia acústica, los investigadores estimarán valores de interés biológico-pesquero.

Entre estos, las constantes de la relación largo-peso y los pesos medios por edad; los parámetros de crecimiento individual en longitud; el número de ejemplares por clases de talla y de edad; las tasas de mortalidad total y de mortalidad natural; y la talla de primera madurez, así como individuos juveniles para estudios de edad y crecimiento diario a partir de la lectura de otolitos.

El stock de anchoíta bonaerense es un recurso subexplotado por la flota pesquera de distinto estrato que opera desde el puerto de Mar del Plata. Con una autorización de captura máxima de 100 mil toneladas, rara vez supera el 30% de dicha licencia.

De acuerdo a datos aportados por la Subsecretaría de Pesca, la estadística marca que al 18 de septiembre pasado se llevaban desembarcadas 9911 toneladas de anchoíta. De dicho total, 9898 se descargaron en Mar del Plata.

Es probable que en la próxima actualización, aproximándonos al final de la temporada, los números superen las 15 mil toneladas, teniendo en cuenta que en esa porción de septiembre, se habían acumulado 4875 toneladas, un 20% más que lo registrado en agosto.

Durante la campaña se tratará de obtener “estimadores puntuales del potencial de reproducción, analizando valores de fecundidad, proporción de ejemplares de la población en puesta (a partir del análisis histológico de gónadas con folículos post-ovulatorios recientes) y frecuencia de reproducción de los individuos”, según el programa de objetivos de la campaña, al que tuvo acceso REVISTA PUERTO.

Como objetivo asociado, los investigadores buscarán vincular el contenido lipídico de los individuos con mediciones de potencia de blanco acústico. Se estudiarán además, otros indicadores de calidad tales como las aminas biógenas y nucleótidos, mediante equipos que permiten realizar cromatografías líquidas de alta eficiencia (HPLC).

Por último, trabajarán en la elaboración de alternativas tecnológicas de aprovechamiento comercial de la anchoíta, basadas en el conocimiento de las variaciones estacionales de la composición química proximal de los ejemplares. Estos estudios se realizarán en tierra sobre material procedente de diferentes zonas, coincidentes con los estratos empleados para la evaluación acústica.

Por Roberto Garrone

16/10/13

REVISTA PUERTO

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