Se desarrolla la Iniciativa Oceánica 2007 (Mar del Plata)

La Surfrider Argentina, organización ambientalista sin fines de lucro dedicada a la protección del mar, las olas y las playas de nuestro país, por medio de la conservación, el activismo, la investigación y la educación, realizará hoy en Mar del Plata, junto a la Revista Surfista y GravedadZero Mag, la quinta fase de la Iniciativa Oceánica 2007.

La Surfrider Argentina, organización ambientalista sin fines de lucro dedicada a la protección del mar, las olas y las playas de nuestro país, por medio de la conservación, el activismo, la investigación y la educación, realizará hoy en Mar del Plata, junto a la Revista Surfista y GravedadZero Mag, la quinta fase de la Iniciativa Oceánica 2007.

Consistirá en una travesía con tablas desde Playa Grande a Cabo Corrientes, una carrera de longboards, un torneo de longboards y funboars con handicap y una jornada de limpieza y concientización en Playa Grande en el sector de Biología.

"Debemos tomar conciencia sobre la importancia a la protección de las rompientes y al ambiente costero por el valor social y económico que tienen para las comunidades balnearias. Con una participación global de alrededor de 20 millones de personas, todavía existen inapropiados desarrollos y negligencia ambiental, que ponen en riesgo las rompientes, junto a la calidad estética, recreativa y sanitaria de las playas por ignorancia u omisión", señalan los organizadores.

Citan en la ciudad el caso de El Torreón y Cabo Corrientes terminación del macizo de Tandilia en el mar, el extremo Este de nuestro país sobre el océano, donde la plataforma epicontinental es más estrecha, de sólo de 210 kilómetros.

Esta formación de rocas cuarcíticas originadas hace 500 millones de años, son las mas antiguas de la Argentina y se caracterizan por permitir que sobre ellos se desarrollen comunidades de organismos animales y vegetales únicos en todo el país.

Eran formaciones de poca pendiente que, durante la marea baja, dejaba expuestas comunidades constituidas por una amplia variedad de organismos de gran valor científico.

Precisamente en Cabo Corrientes y en El Torreón fue donde tuvieron lugar las primeras colecciones biológicas y los primeros estudios realizados por el Instituto de Biología Marítima, institución pionera en Latinoamérica en las Ciencias Marinas.
"Hoy día -afirman- estas comunidades ya no existen como tales, pues la plataforma rocosa, ha sido cubierta por un manto asfixiante de arena, piedras y cemento".

Siendo el problema de la erosión uno de los mayores que enfrentan localidades con mar, playas y olas, "se debieran utilizar aquellas soluciones que contemplen preservar y acrecentar las playas en su estado natural, logrando zonas de baño seguras tanto para la salud como para los deportes, donde no se vea alterada la deriva natural y en donde se disipe la energía de la ola mar adentro y se la rote para que sea utilizada como recurso recreativo, aportando arena a las playas, por arrastre", aseguran.

Además, al romper la ola mar adentro, en la orilla se presenta un mar tranquilo y amable para los niños y personas de edad avanzada y para aquellas que gustan de mares calmos y de una costa con suave declive.

Las soluciones

"Este tipo de solución redunda en beneficios de tipo económico para aquellas localidades donde se aplica, ya que se ve potenciada la oferta turística y se generan nuevas actividades y emprendimientos económicos asociados, desde negocios inmobiliarios hasta pesca artesanal", indica Surfrider.

Acotan que "invertir en tecnologías que preserven el recurso turístico estratégico de las localidades balnearias marítimas: su mar, sus playas y sus olas, es el esfuerzo que debemos realizar para las futuras generaciones".

Por eso, dicen, "el valor de las rompientes o de las olas en el desarrollo económico para las comunidades balnearias debe ser un argumento suficiente para la protección de estos lugares.

Las rompientes y las olas han sido dañadas o destruidas por desarrollos inapropiados en áreas costeras y el océano continúa siendo contaminado con el resultado que el ambiente natural, que es lo que da concepto y sustancia al estilo de vida, al desarrollo de toda la industria y servicios relacionados con estos deportes continúa siendo degradado. Ese es nuestro compromiso con las futuras generaciones, ya que al contrario de los estadios de fútbol, los escenarios para la práctica de todos los deportes que utilizan las olas como recurso recreativo una vez que son dañados o destruidos no se vuelven a construir".

13/10/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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