Este gran irlandés nació en Foxford el 22 de junio de 1777 y murió en su Buenos Aires querido, el 3 marzo de 1857. El nombre de su pueblo natal significa “Vado del Zorro”, y efectivamente en la guerra fue tan astuto como un zorro. Sirvió con singular patriotismo a su patria de adopción, siendo el primer almirante de las fuerzas navales de la incipiente Argentina, en una época donde las guerras civiles, los ataques de potencias europeas y latinoamericanas eran moneda corriente.
Este gran irlandés nació en Foxford el 22 de junio de 1777 y murió en su Buenos Aires querido, el 3 marzo de 1857. El nombre de su pueblo natal significa “Vado del Zorro”, y efectivamente en la guerra fue tan astuto como un zorro. Sirvió con singular patriotismo a su patria de adopción, siendo el primer almirante de las fuerzas navales de la incipiente Argentina, en una época donde las guerras civiles, los ataques de potencias europeas y latinoamericanas eran moneda corriente.
Brown demostró su astucia y coraje en el combate de Quilmes, entre el 29 y 30 de julio de 1826. El Almirante estaba a bordo de la fragata “25 de Mayo”, al mando del coronel de marina Tomás Espora y con el apoyo de la goleta “Río de la Plata” al mando de Rosales, combatieron contra 22 naves de imperio del Brasil, gobernada por don Pedro I.
Para ser claro, en esta batalla naval la Armada tenía sólo 5 naves. Entran en combate 2 en un primer momento contra más de 20 naves imperiales, las otras 3 argentinas se suman unas tres horas más tarde.
Momentos antes de la gran batalla Brown, dice la siguiente frase a la tripulación: “Es preferible irse a pique antes que rendir el pabellón”, para lo cual el marino irlandés tenía por costumbres “clavar” la bandera en la madera del barco. Y para que nadie tuviera la osadía de bajar el pabellón, el cobarde era fusilado en al acto; por supuesto que esto era avisado antes de la acción, mediante la lectura del bando correspondiente a toda la tripulación.
Continuando con el 1° combate de Quilmes, el buque de Brown soportó un intenso cañoneo del enemigo. El marino irlandés, después de soportar casi 3 horas de un muy desigual combate, se refugió en el bergantín “República”. Auxiliado por sólo 8 cañoneras y algunos buques, pudo regresar al puerto de Buenos Aires.
La flota imperial, en cambio, ante el temor de quedar varados en el lecho del Río de la Plata a merced de los cañones de sus enemigos, optó por retirarse.
Brown dijo durante el Combate de Quilmes: “No conozco más valientes que Brown, Espora y Rosales”.
En el combate de Quilmes fue cuando el almirante se ganó el apodo de “loco”. Es una lástima que la historia de Argentina, no tuviese más “locos” como Guillermo Brown.
2º COMBATE
El 2° Combate de Quilmes ocurrió el 24 de febrero de 1827, batalla que es conocida como la de “Punta de Quilmes”.
Cinco naves republicanas aproximadamente navegaban desde la Isla Martín García hacia
Buenos Aires, cuando sorpresivamente se encuentran con 24 naves imperiales cerca de las costas de Quilmes. El combate terminó con la huida de la flota brasilera, una de sus goletas destruida y muchas bajas.
3º COMBATE
El 3° Combate de Quilmes tuvo lugar el 17 de febrero del 1828. El bergantín de origen estadounidense de nombre “Sicily” al servicio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 17 de febrero fue por tres buques imperiales, encallando en el lecho del Río cerca de Quilmes.
Al rescate acudieron seis goletas y seis cañoneras, desde el puerto de Buenos Aires al mando del capitán Nicolás Erézcano. Al llegar al “Sicily” sostuvieron muchas horas de fuego contra dos bergantines, un bergantín-goleta y seis goletas.
El comandante de la armada imperial, el inglés James Norton, a cargo del bloqueo de Buenos Aires, resultó herido en una pierna y sufrió doce bajas entre sus hombres.
A las 21y debido a la dificultad de rescatar al “Sicily”, y como era la costumbre, incendiaron la nave. Al regresar al puerto, fue capturada una cañonera patriota, por cuatro lanchones en la costa de Quilmes y su tripulación la abandonó. A la mañana fue incendiada y volada.
FIN DE LA GUERRA
La República ganó muchas batallas contra el Imperio, pero la victoria política fue para el Brasil, que con el embajador inglés obtuvo la independencia del Uruguay, motivo principal de la contienda. Ganamos la guerra, pero perdimos la provincia oriental.
RETIRO
Al concluir la guerra con el Brasil, Brown se retiró a la vida privada, pero en 1839 ante el bloqueo que fue sometido Buenos Aries por las potencias europeas, volvió al mar y los combates por el llamado de don Juan Manuel de Rosas. Se burló de la flota inglesa, evadiéndolos constantemente, derrotó a las naves uruguayas de Fructuoso Rivera y venció al mismísimo José Garibaldi en 1842.
FALLECIMIENTO DEL ALMIRANTE
Brown falleció el 32 de marzo de 1857. El gobierno en ese entonces, dijo que Brown “simboliza las glorias navales de la República Argentina y su vida ha estado consagrada constantemente al servicio público en las guerras nacionales que ha sostenido nuestra patria desde la época de la Independencia”. Para muchos falleció el “Loco”. Por su gran valentía, así era llamado. (Por Rodolfo Cabral – PERSPECTIVA SUR)
03/03/16

