Las últimas cifras oficiales indican que en lo que va del año los desembarques de merluza en Mar del Plata son un 16% menores que en 2006.
Las últimas cifras oficiales indican que en lo que va del año los desembarques de merluza en Mar del Plata son un 16% menores que en 2006.
Nada bueno indican las cifras oficiales de desembarques de merluza hubbsi. Hasta el 25 de setiembre el puerto local recibió 118.771 toneladas de esta especie, lo que significa un descenso de aproximadamente el 16% respecto de volumen de materia prima recibida en la ciudad durante el mismo período del año pasado.
Si bien aún faltan sumar las capturas que se realicen hasta fin de mes, es algo para destacar que en este punto se registró el descenso más abrupto en la comparación interanual de desembarques, algo por demás inquietante en un momento en cual la industria pesquera marplatense se encuentra convulsionada por las protestas de los trabajadores en tierra.
Los problemas de las plantas para abastecerse de materia prima están resultando cada vez más evidentes y constituyen en gran medida una de las causas por los que algunos fileteros piden ser contratados bajo relación de dependencia y abandonar el sistema cooperativo, que los obliga a asumir el riesgo de no trabajar o trabajar menos cuando no existe disponibilidad de recurso.
Pero los socios de cooperativas no son las únicos que están sintiendo en carne propia el problema.
Las plantas informales que en tiempos de bonanza garantizan una ocupación plena en el sector -aún cuando desarrollen su actividad en negro- son las primeras en ver reducido su suministro cada vez que caen las capturas, demostrando la falta de sustento de esta clase de emprendimientos que proliferaron durante los últimos años de manera descontrolada.
Según los datos publicados en las últimas horas por la Subsecretaría de Pesca de la Nación, en lo que va de este año fueron descargadas en todo el país un total de 204.212 toneladas de merluza hubbsi, lo que significa un descenso del 18% respecto de las cifras de hace un año. Si bien el número todavía no está cerca de los tiempos de la peor crisis de la merluza hubbsi, ocurrida con el colapso de fines de los ’90, la situación se torna preocupante.
En los primeros meses de este año los desembarques eran más bajos que en 2006. Pero la caída no era tan pronunciada como lo está siendo los últimos meses.
Para este año la Subsecretaría de Pesca de la Nación dispuso una reducción en el cupo global de merluza asignado a los buques y determinó que en todo 2007 se podrán pescar 340 mil toneladas, es decir, un 11% menos que en 2006. Pero los desembarques están resultando todavía menores que el recorte impuesto por el gobierno para la flota. En parte, la situación de convulsión que se vivió en el puerto durante los últimos tiempos complicó la salida de los buques influyendo en los desembarques. Pero también es cierto que los barcos tienen más dificultades que en otras épocas para llenar sus bodegas.
En momentos en los que los reclamos de los obreros de la industria procesadora se extienden por la falta de materia prima y por el trabajo en negro, las caídas en las capturas están poniendo en tela de juicio la sustentabilidad de la capacidad manufacturera instalada en Mar del Plata.
La conflictividad social que se vive desde hace algunos meses en la ciudad, puso al descubierto la existencia de un gran número de plantas ilegales, en algunos casos disfrazadas como cooperativas o que directamente, son fábricas clandestinas.
Mientras los establecimientos en blanco, habilitados e inscriptos pertenecientes a empresas con barcos propios o que tienen contratos habituales con ciertas embarcaciones tienen problemas para funcionar con regularidad; esta dificultad resulta más evidente en plantas truchas, con un mecanismo de abastecimiento débil e informal, basado en un circuito de pescado informal cuyo volumen también disminuye.
30/09/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
