Es brasileño y se habría tirado poco antes de llegar a Buenos Aires.
Es brasileño y se habría tirado poco antes de llegar a Buenos Aires.
En sus 290 metros de eslora, el crucero Costa Fascinosa alberga una mini ciudad que tiene 1.508 camarotes, cinco restaurantes, trece bares, cuatro piletas, teatro, casino y hasta discoteca. El lugar ideal para descontracturarse fue el escenario donde fue visto por última vez un turista brasileño de 61 años, que fue encontrado muerto unos días mas tarde en los márgenes del Río de la Plata.
Odair Marcos Faría, un fotógrafo y empresario de San Pablo, iba a bordo del lujoso barco junto a su mujer María Cristina Florio Bonafin Faría, en un viaje de placer que iba desde Santos a Buenos Aires, y que terminó de la peor manera. Odair desapareció el martes 11 pasado, su mujer denunció que no lo había visto en todo el día y las autoridades comenzaron a rastrearlo. El Costa Fascinosa se encontraba sobre el Río de la Plata, a 19 kilómetros del puerto de Buenos Aires. Pero Odair ya no estaba a bordo.
Dos días más tarde, un grupo de Prefectura Naval de Punta Lara –a 60 kilómetros de Capital– encontró el cuerpo de un hombre que coincidía con la descripción de Odair. Estaba enganchado en unos juncos, a 50 metros de la costa sobre el Río de la Plata, en el límite entre el camping C.E.C.O y Universitario. Tenía el torso desnudo, vestía un short amarillo, y la autopsia luego diría que murió ahogado, sin rastros de golpes. Sin embargo, no fue hasta el lunes pasado que la familia pudo reconocer el cuerpo del empresario. Su mujer, María Cristina, había regresado a San Pablo y tuvo que ser un hermano de Odair, llamado Wagner, quién reconoció el cuerpo.
De acuerdo a la investigación judicial, las cámaras del barco muestran que Odair habría saltado por su propia cuenta del barco. Esta versión fue apoyada por el testimonio del hermano y el de la mujer, quién contó que el viaje en crucero había sido un regalo de los hijos de la pareja, luego de que se detectara que uno de los dos (sería Odair) tenía una enfermedad terminal.
En San Pablo, familiares y amigos de Odair realizan una campaña en Facebook para repatriar el cuerpo. Según escribió su hija Luana en la red social, el traslado cuesta entre 9 y 15 mil dólares, por lo que abrieron una cuenta para juntar dinero. Y agregó: “Sin aviso, sin día ni hora marcada, él se fue. El mar lo acogió el tiempo necesario para que haga su viaje, y luego lo devolvió para que familiares y amigos podamos hacer un último homenaje, sabiendo que solo tenemos su cuerpo, mientras que su alma partió a la eternidad”.(Clarín)
20/03/14
