Rusia comienza la extracción de petróleo en el mar Caspio

Rusia comenzó hoy la extracción de petróleo en el mar Caspio, cuyas aguas acogen las mayores reservas mundiales de hidrocarburos y son compartidas por Rusia, Azerbaiyán, Kazajistán, Irán y Turkmenistán, en una acto presidido por el primer ministro ruso, Vladímir Putin.

Rusia comenzó hoy la extracción de petróleo en el mar Caspio, cuyas aguas acogen las mayores reservas mundiales de hidrocarburos y son compartidas por Rusia, Azerbaiyán, Kazajistán, Irán y Turkmenistán, en una acto presidido por el primer ministro ruso, Vladímir Putin.

Moscú, 28 abr (EFE).- Putin visitó la primera plataforma petrolífera marítima rusa en el Caspio, propiedad de la compañía Lukoil y que se encuentra en el sector ruso de ese mar, a unos 60 kilómetros de la costa, no lejos de la desembocadura del río Volga, según informaron las agencias rusas.

"Este es un acontecimiento agradable y provechoso. Hemos visto las perspectivas de desarrollo de la región e impresionan. En ese sentido, Lukoil trabaja de manera muy responsable", dijo Putin.

La plataforma petrolífera, cuya perforadora tiene una potencia de 560 toneladas y puede alcanzar profundidades de hasta 7.400 metros, acoge a más de un centenar de trabajadores y fue estacionada el pasado año sobre el yacimiento Yuri Korcháguin.

Sus reservas extraíbles han sido estimadas en 28.800 millones de toneladas de petróleo y 63.000 millones de metros cúbicos de gas natural.

La extracción anual podría ascender a 2,5 millones de toneladas de crudo y a 1.000 millones de metros cúbicos de gas.

El carburante extraído será bombeado por un conducto submarino de 58 kilómetros de longitud hasta la costa, desde donde será transportado por petroleros con una capacidad para 6.000-12.000 toneladas.

Lukoil informó de que durante la extracción de hidrocarburos en el Caspio utilizará un novísimo método de "cero vertidos" con el fin de garantizar la protección del entorno marítimo.

Los residuos que surjan durante la extracción serán trasladados a tierra en contenedores herméticamente cerrados y allí procesados.

Entre 1999 y 2005 Lukoil halló en la zona seis yacimientos con reservas estimadas en casi 5.000 millones de barriles.

Putin subrayó que respalda el proyecto y no descartó que el Gobierno reduzca los aranceles a la exportación del crudo extraído en el Caspio, que Rusia ha tenido que aplazar durante casi veinte años.

El Caspio era compartido por la URSS e Irán según los tratados de 1921 y 1940, pero la desintegración de la Unión Soviética en 1991 puso fin a este entendimiento con la independencia de las tres repúblicas ex soviéticas ribereñas (Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán).

Desde entonces, los cincos países no han conseguido ponerse de acuerdo sobre el estatuto jurídico del mar, la delimitación de su superficie y las condiciones para el tránsito y el tendido de oleoductos.

Aunque Irán llegó a exigir el control de la mitad del mar, oficialmente Teherán pide, o bien el condominio de todo el mar entre todos los Estados ribereños, o la división del mismo en cinco partes iguales.

Mientras, Rusia y sus aliados apuestan en mayor o menor grado por una división proporcional a la línea de costa, lo que significaría para Irán la porción menor y los yacimientos menos atractivos, y Turkmenistán no ve con malos ojos el reparto del lecho marino.

Ante la indecisión iraní, el Kremlin ha firmado sendos convenios bilaterales con Azerbaiyán y Kazajistán, por los que los tres países se reparten el norte y oeste del Caspio, precisamente los sectores más ricos en crudo y gas, situado mar adentro.

Según el Foro de Seguridad Energética, la región del Caspio apenas representa el 2 por ciento de la producción mundial de esos combustibles, debido a la falta de acuerdo para su explotación.

El Instituto de Investigaciones Estratégicas de Kazajistán cifra en unos 30.000 millones de barriles de crudo las reservas del Caspio, además de cinco billones de metros cúbicos de gas, mientras las previsiones más optimistas hablan de más de 200.000 millones de barriles.

Estas cifras convertirían al Caspio en la alternativa ideal para Oriente Medio, habida cuenta del interés de Europa, China y Japón en reducir su dependencia energética de esa inestable región.

El salado Caspio es considerado el lago más grande del mundo con una superficie de 370.886 kilómetros cuadrados, extensión mayor que la de Italia. EFE

28/04/10
ABC.ES

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