Reunión clave en Buenos Aires para destrabar el conflicto pesquero

Por expresas directivas impartidas por el gobernador santacruceño, Daniel Peralta, el ministro de Gobierno de esa provincia, Pablo González, mantuvo ayer prolongadas reuniones en Capital Federal con empresarios nucleados en las cámaras CALAPA y CAPECA, con el objeto de lograr un acercamiento con los trabajadores embarcados que el último viernes protagonizaron violentos incidentes en Puerto Deseado, quemando y destruyendo plantas pesqueras con pérdidas que se reportan como multimillonarias.

Por expresas directivas impartidas por el gobernador santacruceño, Daniel Peralta, el ministro de Gobierno de esa provincia, Pablo González, mantuvo ayer prolongadas reuniones en Capital Federal con empresarios nucleados en las cámaras CALAPA y CAPECA, con el objeto de lograr un acercamiento con los trabajadores embarcados que el último viernes protagonizaron violentos incidentes en Puerto Deseado, quemando y destruyendo plantas pesqueras con pérdidas que se reportan como multimillonarias.

Según trascendió anoche, los empresarios afectados le informaron al funcionario santacruceño que aún están shockeados por la beligerancia de los reclamos, y comunicaron que no están dispuestos a sentarse en una mesa de negociación con los cabecillas de la violenta protesta que destruyó sus empresas en el sur.
 
Descargas en otros puertos
“Nos sentimos indefensos”, aseguró el empresario vigués Eduardo Vieira, titular de una de las empresas afectadas. El conflicto laboral que ha incendiado seis empresas frigoríficas, tres de ellas viguesas, en Puerto Deseado, amenaza con extenderse, y así lo cree el empresario Vieira, cuya empresa, Vieirasa, ha desviado a varios de sus cinco barcos de pesca de langostino a descargar en otro puerto. “Estamos preocupados porque los sindicatos de tierra ejercen amenazas y presiones, y podrían paralizar nuestra actividad en el mar”, afirmó el directivo.

Vieira indicó que los daños sufridos son “menores que en otras”. Contabilizó perjuicios en las oficinas, diversas instalaciones frigoríficas y un automóvil quemado. Considera que la situación de “actos vandálicos” ha reducido su intensidad. El directivo tiene constancia de daños en las otras tres firmas gallegas: Pescanova -que también sufrió daños en las oficinas-, así como Santa Cruz y Pescargen. Su producción está paralizada desde el día 3 y necesitarían una semana más para arrancar.
 
No responden al SOMU
Puerto Deseado, una ciudad de 17 mil habitantes ubicada 700 kilómetros al norte de Río Gallegos, la capital santacruceña, tuvo otra jornada en calma tras el "día de furia" registrado el viernes. Ese día, un grupo de encapuchados, supuestos trabajadores pesqueros, quemó parte de las instalaciones de cuatro de las empresas de pesca allí radicadas.

Los trabajadores dijeron que los incendios fueron la respuesta a la falta de solución a sus reclamos. Ese día vencía el plazo que les había pedido el ministro de Economía provincial, Juan Bontempo, para encontrar una salida al conflicto. Los trabajadores pesqueros piden una baja del impuesto a las Ganancias. Se trata del mismo reclamo que el año pasado hicieron los trabajadores petroleros en la localidad de Las Heras y que terminó con la vida del policía Jorge Sayago.

Los huelguistas no comparten el convenio colectivo firmado por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que intervino a la delegación sindical local, que representa a los 5 mil trabajadores pesqueros que pasan por Puerto Deseado. Los trabajadores que estos días manifiestan en Puerto Deseado son entre 800 y mil.

25/07/07
DIARIO DE MADRYN

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