(FNM) Continúan las tareas de salvamento sobre el barreminas USS “GUARDIAN” (MCM5), que encallara hace dos semanas en el arrecife Tubbataha. Se ha abandonado la idea de sacarlo de su varadura mediante remolque. Para prevenir daños mayores, durante la pasada semana un equipo de salvamento de la marina estadounidense se dedicó a retirar el combustible existente en los tanques del barreminas, tarea que se completó el viernes 25.
(FNM) Continúan las tareas de salvamento sobre el barreminas USS “GUARDIAN” (MCM5), que encallara hace dos semanas en el arrecife Tubbataha. Se ha abandonado la idea de sacarlo de su varadura mediante remolque. Para prevenir daños mayores, durante la pasada semana un equipo de salvamento de la marina estadounidense se dedicó a retirar el combustible existente en los tanques del barreminas, tarea que se completó el viernes 25.
Los 15.000 galones (unos 57.000 litros) fueron transferidos a un remolcador malayo contratado al efecto, y según lo informado el accidente no ocasionado hasta aquí, ninguna pérdida de hidrocarburos.
El contraalmirante Tom Carney, comandante en escena para las operaciones de salvamento mantuvo una conferencia de prensa junto con autoridades del Servicio de Guardacostas de Filipinas, con quienes se trabaja en forma mancomunada.
En la oportunidad, Carney explicó que “el problema es muy complejo”, dado que la naturaleza de los daños sufridos por el barco dificultan la operación, que se complica además por la dinámica natural del ambiente.
Se han contratado dos grúas flotantes para cargas pesadas, que deberían llegar a la zona de operaciones alrededor del 1º de febrero.
“La opción de sacar el buque de su varadura mediante remolque, que es lo esperábamos poder concretar, tuvo que ser descartada. El barco está muy dañado”, reconoció Carney.
En virtud de su misión, que implica detectar y neutralizar minas, la unidad posee un casco de madera cubierto con fibra plástica. El vapuleo repetido al que fue sometida la unidad por los golpes de mar en los días siguientes a la varadura, produjo la pérdida de gran parte de la cubierta plástica de la banda de babor.
Durante la conferencia de prensa, Carney enfatizó que las dos grandes prioridades son asegurar que nadie resulte lastimado durante las operaciones de salvamento, y que éstas protejan cuidadosamente el importante ambiente natural del Arrecife Tubbataha. (Marine Link)
30/01/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR
