Personal de la Armada Argentina evacuó a una pareja de caminantes fueguinos desde Península Mitre. La mujer presentaba congelamiento en sus pies.
Personal de la Armada Argentina evacuó a una pareja de caminantes fueguinos desde Península Mitre. La mujer presentaba congelamiento en sus pies.
Una pareja fueguina fue evacuada por la tripulación del Aviso ARA “Sobral” desde Península Mitre hacia Ushuaia debido a los riesgos a los que se encontraban expuestos mientras realizaban una travesía por la costa fueguina. A raíz de la falta de provisiones y del congelamiento de las extremidades inferiores que sufrió una de las personas, personal de la Armada apostado en el Puesto de Vigilancia de Buen Suceso efectuó un pedido de evacuación, el que pudo ser respondido por el buque de la Armada.
El Sobral realizaba el aprovisionamiento y recambio de personal de los puestos de vigilancia que están afincados en el área de influencia del Comando del Área Naval Austral cuando recibió el llamado.
Según información suministrada por el Área Naval Austral, la pareja fue trasladada a Ushuaia y apenas arribó a la capital fueguina recibió las primeras atenciones médicas en el Hospital Naval Ushuaia.
En efecto, Perla Bollo y su novio Sergio llevaban casi un mes de caminata, la cual había comenzado en Estancia Moat y tenía previsto finalizar en el Cabo San Pablo, cuando con mucho esfuerzo pudieron llegar hasta Buen Suceso.
La expedición comenzó el 16 de abril, con parte de sus provisiones, ya que el resto iba a ser enviado a Buen Suceso por un velero contratado para tal fin.
Según el relato de los protagonistas, días más tardes sufrieron el primer percance cuando un temporal los azotó y logró retrasarlos en su periplo hacia Bahía Aguirre (Puerto Español) merced al agua nieve que les llegaba hasta las pantorrillas.
La llegada a Puerto Español fue luego de haber caminado durante 3 días sobre la nieve y al llegar al solitario refugio sólo encontraron arroz, harina, levadura, entre otros elementos básicos que los ayudó para reponerse.
De todos modos, aquello no había sido lo peor que la pareja vivió en su experiencia extrema dado que recibieron la noticia de que el velero que traería sus provisiones para seguir en camino, había sido víctima de las terribles aguas de la zona, y no pudo cumplir la misión acordada.
Allí estuvieron cinco días esperando que se derrita la nieve y la recuperación de Perla que se encontraba con principio de congelamiento en sus pies.
El 1 de Mayo, regresaron a la Cueva de Gardiner, tras lo cual decidieron continuar el recorrido de vuelta. De ahí siguieron hacia la Bahía Valentín, donde se quedaron sin comida faltando tres días aún para llegar a Buen Suceso. Recién el 10 pudieron divisar la baliza que caracteriza a ese punto geográfico.
Con los pies de Perla que ya no respondían y el dolor agudizando con el pasar de las horas, el 13 de mayo finalmente tomaron la decisión de volver a Ushuaia y de no continuar.
27/05/08
SUR54.com

