Cuando la UNESCO agregó a su lista del patrimonio mundial las llamadas Cinque Terre, cinco poblados medievales engarzados a lo largo de la costa de Liguria, en 1997, encomió la armoniosa interacción entre seres humanos y naturaleza para la producción de un paisaje de excepcional calidad panorámica.
Cuando la UNESCO agregó a su lista del patrimonio mundial las llamadas Cinque Terre, cinco poblados medievales engarzados a lo largo de la costa de Liguria, en 1997, encomió la armoniosa interacción entre seres humanos y naturaleza para la producción de un paisaje de excepcional calidad panorámica.La naturaleza rompió ese pacto el 5 de octubre cuando una violenta lluvia y chubasco marítimo desato una furia inédita sobre el poblado de Vernazza y las colinas de la costa noroccidental italiana, provocando decenas de deslaves, que precipitaron un alud de lodo, árboles y autos sobre el pequeño pueblo del litoral marítimo.
Si bien Vernazza sufrió los peores embates de la tormenta , los senderos peatonales que conectan los cinco poblados, una excursión que atrae al menos un millón de turistas al año, de acuerdo con el Parque Cinque Terre, fueron destruidos y tornados intransitables.
Los residentes de edad suficiente para recordar la Segunda Guerra Mundial indicaron que la tempestad había causado aún más estragos a la zona, de acuerdo con Michele Sherman, nativa de Nueva York que se mudó a Vernazza y apoya a “Save Breñaza”, una de varias iniciativas de recaudación de fondos
Después de casi tres meses, gran parte del lodo y escombros —que
prácticamente alcanzaron los cuatro metros de altura, casi hasta los balcones de los segundos pisos— han sido limpiados de la calle principal de Vernazza, que solía ser una animada sarta de restaurantes, bares y tiendas dirigidas a los turistas.
Conforme el turismo sustituyó a la agricultura y la pesca como la principal fuente de ingresos del pueblo, el mantenimiento de las colinas terraceadas se rezagó, un descuido que en opinión de muchos contribuyo la destrucción del temporal.
El Alcalde Vicenzo Resasco dijo: “tengo con los ciudadanos el pacto de dejar el poblado en mejor estado que antes. Es un mensaje de esperanza no de resignación. Nosotros los ligures, somos tercos”.
Por Elisabetta Povoledo
14/01/12
THE NEW YORK TIMES


