Renunció el gerente de Harengus y hay rumores de cierre (Madryn)

Renunció el gerente de Harengus y hay rumores de cierre (Madryn)

Al cierre de esta edición, extraoficialmente se habría anunciado la renuncia del gerente general de la empresa pesquera Harengus, ingeniero Fernando López Olaciregui, quien había reemplazado en la dinámica local a Mario Ordiales.

Al cierre de esta edición, extraoficialmente se habría anunciado la renuncia del gerente general de la empresa pesquera Harengus, ingeniero Fernando López Olaciregui, quien había reemplazado en la dinámica local a Mario Ordiales.

La versión produjo preocupación en diferentes ámbitos de la ciudad ya que la deserción de uno de los accionistas mayoritarios de la firma, dimensionaría la grave situación que atraviesa la empresa y probablemente el temido desenlace que la firma -que ya lleva dos resonadas quiebras en su historia-, podía llegar a volver a tener.
Al parecer la directiva de la planta habría quedado en manos de su contador, esperándose en las próximas horas una circular oficial sobre la situación de la planta.
El nada auspicioso escenario pone en vilo a más de 230 empleados de planta y otro tanto de personal de marinería y embarcados.  
 
Panorama desalentador
 Es sabido que la situación económico-financiera que venía atravesando la empresa dejaba poco margen de maniobra y prácticamente todas sus expectativas se concentraban ahora en la zafra de langostino y por supuesto merluza.

Con un arratre incalculable de deudas de diferentes orígenes, renegando de los costos de producción y con pocas perspectivas de recursos y mercados, Harengus entró en su segunda convocatoria de acreedores. Además decidió desprenderse de varios de sus principales barcos. Después de una desgastante pelea legal logró no hace mucho revertir un fallo en su contra y fue autorizada a vender su buque insignia, por el que el grupo Baldino desembolsó algo así como 4,5 millones de dólares por el congelador arrastrero y su cuota de merluza que se mudó a Mar del Plata.

Este empobrecimiento patrimonial  se producía según argumentaba Harengus ante el tribunal de alzada para  “la cancelación de los prontos pagos laborales y de la deuda de entidades Sindicales y Obras Sociales Sindicales, todos ellos indispensables para la normal continuidad de la empresa, ya que de lo contrario, la flota no podrá operar”.

Sin embargo se pudo saber que gran parte de esas deudas permanecen aún pendiente pese a esta venta. Así lo expusieron los roces que continuaron manifestándose con el
sector del trabajo, hasta con paros y protestas frente a la planta.  

Los principales conflictos de los últimos meses rondaron la reiterada demora en el pago de las quincenas y los sueldos de los mensualizados, los cuales se venían sosteniendo pero con retrasos.

Otros temas de preocupación es la acumulación de deuda de Harengus con las obras sociales, además de la falta de cancelación de las obligaciones que formaron parte del concurso de acreedores y que se había acordado se abonarían con lo resultante de la venta del buque insignia.

Como si fuera poco en estos momentos, el personal negocia diferentes acuerdos por aumentos salariales que se han declarado “impagables” por algunas de las firmas que componen CAPIP, y que sumarían otro 33 por ciento a los gastos fijos vinculados a sueldos y cargas.

Uno de los requisitos que planteaban exigir de la Secretaría de Pesca de Chubut era precisamente la obtención de parte de las empresas, del “libre deuda” laboral, sindical y de obra social como condición para la renovación de los permisos de pesca, prueba que difícilmente pasaría en la actualidad la firma Harengus.
   
En retirada
Harengus S.A. se autodefine como una empresa de capitales nacionales, que desarrolla “alianzas estratégicas” con Amaltal S.A., empresa neozelandesa con la que desarrolla principalmente la pesca de merluza de cola "hoki" con el barco "Mataco II"; y a su vez con Aresit S.A., empresa mixta italiana Euro Frozen Food s.p.a. y española Pesquera Puerto Chico, del industrial español Jaime Soriano, que se dedica a la pesca de langostinos con el barco “Aresit”.

Fue fundada en 1978, contando hasta hace un par de años con una flota de once barcos de gran porte. Su base principal está en Madryn donde posee una planta procesadora de pescado congelado y fresco en la que se reprocesa parte de lo capturado en alta mar y se produce la línea de conservas "La Caleta". Tiene su propia fábrica de harina para aprovechar los residuos, taller de redería y mantenimiento y cámaras frigoríficas para 4.000 ton en una superficie total cubierta de 12.000 m2.

En Puerto San Julián, Santa Cruz, construyó una nueva planta para el procesamiento de pescados y mariscos con orientación a la piscicultura.

El cambio de coyuntura desde 1999 con la gran crisis del recurso merluza a esta parte fue poniendo en jaque a la firma, hasta el desenlace que estaría teniendo a la fecha.

04/06/11
DIARIO DE MADRYN

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