La Fragata Libertad ancló en el puerto metropolitano trayendo de regreso a 85 guardiamarinas que completaron su instrucción, en un viaje de más de cinco meses en torno a Centro y Sudamérica, y se reencontraron ayer con sus familiares en la Dársena Norte, donde les dieron la bienvenida.
La Fragata Libertad ancló en el puerto metropolitano trayendo de regreso a 85 guardiamarinas que completaron su instrucción, en un viaje de más de cinco meses en torno a Centro y Sudamérica, y se reencontraron ayer con sus familiares en la Dársena Norte, donde les dieron la bienvenida.
La dotación del buque escuela fue integrada este año por 314 personas: 29 oficiales, 200 suboficiales y 85 guardiamarinas de las promociones 139ª del Escalafón Naval Comando y Escalafón Infantería de Marina y 95» del Cuerpo Profesional de la Escuela Naval Militar.
"La travesía comenzó el 23 de enero hacia Río de Janeiro, Brasil, desde donde navegamos hacia el sur por el océano Atlántico, luego cruzamos el Cabo de Hornos y llegamos al Pacífico por el Canal de Panamá, para después emprender el retorno", relató Carina Velarde, teniente de navío de la Fragata Libertad, antes de descender a la explanada donde la aguardaba su familia.
Los parientes -muchos de ellos niños- que llegaron al puerto desde distintos puntos del país para recibir a sus seres queridos, esperaron en silencio el arribo de la nave insignia de la Armada Argentina, que tocó el muelle justo las 13, mientras los tripulantes entonaban una marcha militar a capela.
"Es aquel, mi hijo es aquel chico que está parado en una de las velas", aseguró Pepe Vera, de la localidad cordobesa de Las Higueras, quien mientras sostenía un pasacalle de bienvenida saludaba al joven, uno de los gavieros, que venía parado en las alturas.
La Fragata Libertad, que fue construida en los astilleros Río Santiago y botada el 30 de mayo de 1956, mide más de 103 metros y tiene 27 velas.
A pesar del frío y del viento, el paisaje del puerto se cubrió de otros colores cuando el histórico buque escuela arribó cubierto de banderas y con la tripulación formada de proa a popa, mientras la orquesta tocaba el repertorio de bienvenida.
En esta oportunidad, la nave cumplió con su 41° viaje de instrucción y trasladó a más de 300 guardiamarinas, oficiales y suboficiales de la Armada Argentina e integrantes de las armadas de otros países latinoamericanos.
07/07/10
LA PRENSA

