Regasificación polémica en Bahía Blanca

Los dos buques deberían estar instalados para el 25 de mayo.

Los dos buques deberían estar instalados para el 25 de mayo.

(Bahía Blanca) No son pocos los interrogantes que se sumaron en los últimos días a partir de la confirmación del arribo de dos buques, uno con gas licuado y otro con una planta regasificadora, donde habría una eventual puesta en riesgo del accionar del puerto de Ingeniero White.

Se trata del plan diagramado por el gobierno nacional para afrontar, en parte, la crisis energética del fluido durante los meses de invierno.

La primera señal de alerta la acercaron Norberto Martínez y Raúl Woscoff, concejal y presidente de la agrupación Integración Ciudadana (IC), al señalar que “según dictámenes obrantes en el expediente, se pondría en riesgo la operatividad del puerto, además de violar normas de seguridad”.

Se aseguró que los citados buques poseen 277 y 284 metros de eslora (43 y 42 de manga), resultando dificultosa la navegación por el canal de acceso, especialmente entre las boyas 13 y 16.

Según se informó desde el bloque de la UCR, el gas natural licuado se transportará, desde Trinidad y Tobago, en buques metaneros para su regasificación en un buque amarrado en el muelle de la Compañía Mega. Tras este proceso, donde se pasará a una estación de medición fiscal, el gas se inyectará en el sistema de TGS.

“Se deberá construir un gasoducto que una el muelle, donde se encontrará amarrado el buque hasta la interconexión con el sistema de transporte de TGS y una cañería adicional que conecte los tanques de almacenaje de Mega con las instalaciones de TGS en Puerto Galván”, explicó el edil Carlos Ocaña.

“Como la cañería Mega-TGS atravesará terrenos de las empresas y del CGPBB con tramos aéreos y subterráneos y, además, deben cruzar líneas del ferrocarril, pretendo saber si se ha presentado el permiso de la autoridad correspondiente”, agregó Ocaña.

Desde la Universidad Tecnológica Nacional se ha pedido un estudio de riesgo, ya que sin él no se pueden medir los peligros vinculados con la llegada de los buques.

“Leímos el estudio de impacto ambiental y elaboramos una serie de consultas y observaciones, pero en la reunión se contestó solo el 10% de las preguntas. Así, no nos pudimos poner de acuerdo desde el punto de vista técnico”, aseguró la docente Daniela Escudero, tras regresar de La Plata, adonde viajó con representantes de la comuna y del CGPBB.

Según se publicó en el diario La Nación, el estudio de impacto ambiental fue aprobado por las autoridades provinciales, pese a que ni la estatal Enarsa (responsable del proyecto), ni Repsol-YPF (a cargo de la ejecución técnica de la operación), ni la consultora URS (a cargo del informe), aún no habían respondido a la lista de 33 preguntas que presentaron, entre otros, funcionarios antes citados, entre ellos, Escudero.

Mega es la concesionaria del muelle donde atracará el buque regasificador y donde amarrarán, en andana, los buques metaneros.

“La principal hipótesis de riesgo es la explosividad”, dijo Fernando Rey Saravia, coordinador del Comité Técnico Ejecutivo local (CTE).

“Se trata de un gas combustible, muy volátil, de manera que la cuestión más grave no pasa por lo ambiental, propiamente dicho, sino por el riesgo”, sostuvo.

Aclaró que el GNL, a 160 grados bajo cero, es imposible que explote. “El gas puede estar en el ambiente y no pasar nada. El tema es cuando encuentra un punto caliente o de ignición”, manifestó.

La última palabra para la confirmación de la llegada –desde Venezuela– de los dos buques que trabajarán en la operación, el español “Madrid Spirit” y el belga “Excelsior”, la tiene el Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS).

No parece, en principio, que los plazos de exigencias de estudios alcance para que el 25 de mayo los barcos estén amarrados en Bahía Blanca.

 

Excelsior, buque tanque regasificador de LNG

28/04/08
PESCA & PUERTOS

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