A pesar de ser menos costosos, el transporte fluvial y ferroviario están subutilizados en Brasil. Sólo un 11% de los granos son transportados por barco, contra un 60% en Estados Unidos.
A pesar de ser menos costosos, el transporte fluvial y ferroviario están subutilizados en Brasil. Sólo un 11% de los granos son transportados por barco, contra un 60% en Estados Unidos.
“Sólo utilizamos la mitad de nuestras vías navegables y las utilizamos muy mal”, reconoció Adalberto Tokarski, de la Asociación Nacional de Transportes Acuáticos. Convoys con 20.000 toneladas podrían navegar por el río Madeira, pero como hay ríos sin dragar, las cargas son limitadas a 9000 toneladas en período de aguas bajas.
A pesar de las dimensiones continentales del país, los productores dependen de los transportes terrestres para más de la mitad de la cosecha. Y algunas áreas de Mato Grosso donde se cultiva gran parte de la soja, están a más de 2000 km de los principales puertos, en el sudeste del país.
“El transporte por camión está normalmente reservado a los pequeños trayectos. En grandes distancias eso nos deja totalmente dependientes del costo de la gasolina”, insistió Fabio Trigueirinho, secretario general de la Asociación Brasileña de Aceites Vegetales.
La “ley del descanso” para los camioneros, votada el año pasado, complicó aún mas la situación al instaurar una pausa obligatoria, provocando un déficit de 50.000 camioneros para transportar la cosecha. A mediados de marzo, la fila de camiones en espera para ser descargados en el puerto de Santos se extendía por 25 km, convirtiéndolos en “graneros sobre ruedas”. A esa congestión logística se agregan las dificultades administrativas. En una clasificación por país de la burocracia en los puertos, Brasil es ubicado en el lugar 106 de 118, con un plazo promedio de 5,5 días de trámites, contra tres días de promedio mundial.
09/04/13
LA NACION
