Difícil escapar a la telaraña global. La realidad actual exige cada vez más recursos humanos profesionalizados.

Difícil escapar a la telaraña global. La realidad actual exige cada vez más recursos humanos profesionalizados.

Años de crecimiento récord para el comercio internacional, el aumento, diversificación y sofisticación de la demanda y la tendencia cada vez más generalizada a la tercerización dejaron su huella.

¿Qué características debe reunir quien quiera desempeñarse con éxito en el mundo del comercio exterior, el transporte y la logística? ¿Está la Argentina a la altura de las necesidades del sector? ¿Qué buscan las empresas? ¿Y qué ofrecen los centros de formación, cómo influyeron los cambios en sus currículas?

"La gente" es hoy una pieza clave en cualquier organización.

En los últimos cinco años creció de modo importante la tercerización y al mismo tiempo aparecieron nuevas demandas.

"El que manda es el cliente, que cada vez exige más. Cuando una empresa decide tercerizar sus áreas de logística no lo hace sólo para achicar costos, sino para aumentar su eficiencia y ganar velocidad", dijo Carlos Grinstein, gerente de Capacitación y Desarrollo de Andreani.

La tercerización hizo además que se adecuaran costos y diversificaran servicios y eso requiere de mayores niveles de profesionalización, más capacitación, explicó.

Miguel Mazzone, director de Recursos Humanos de Gefco Argentina, comentó que si se observa la evolución de la oferta educativa de los últimos cinco años, hay un resultado positivo con la aparición de carreras orientadas a la logística, cuyos egresados o alumnos avanzados permiten a empresas como Gefco "ganar en variedad al momento de seleccionar postulantes, sobre todo para cubrir posiciones de perfil técnico/operativo".

¿Cuál es la visión de quienes están al frente de algunos de los principales centros de formación para el sector?

Elena Roldán, directora de la Licenciatura en Comercio Internacional de UADE, dijo que el mercado profesional de hoy busca recursos humanos con una fuerte formación integral.

"Deben tener una alta preparación académica, un alto grado de flexibilidad y un profundo conocimiento en la gestión de técnicas e instrumentos propios del comercio internacional y la logística. Al mismo tiempo, un profesional en esta disciplina también debe poseer un nivel de creatividad y manejo de técnicas de innovación suficientes como para poder desarrollar sus propios emprendimientos comerciales, que les permitan no sólo competir, sino triunfar en el mundo de los negocios internacionales."

Roldán explicó que durante los últimos años la carrera incorporó en su programa diversos elementos que permiten formar profesionales con las capacidades para desempeñarse hábilmente en una profesión cada vez más globalizada.

Entre otras cosas habló del aprendizaje y ejercicio de la toma de decisión en el ámbito de los negocios internacionales (se apela mucho a la utilización de estudios de casos sobre negocios reales y actuales), la capacitación en el uso de tecnologías relacionadas con la gestión de técnicas e instrumentos del comercio internacional y la logística para formar profesionales con competencias globales y una fuerte capacitación referida al liderazgo.

Acortar distancias
Félix Peña, director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación Standard Bank, contó que una de las claves para acortar distancias entre las demandas y necesidades de las empresas y la formación que ofrecen las instituciones educativas es contar con profesores de reconocida experiencia laboral en el sector.

"Nuestro proceso de capacitación está muy vinculado a la práctica. No desvalorizamos la teoría, pero durante los tres años de la carrera, los alumnos tienen mucho contacto con gente que trabaja en el sector, que puede contar su propia experiencia. Además, se hacen visitas de práctica profesional a empresas, puertos y reparticiones oficiales (como aduanas y oficinas de Senasa) tanto del interior como del exterior para tomar contacto directo con la realidad", explicó.

Peña dijo que cuando se pregunta a los empresarios por las aptitudes que deben tener quienes quieran trabajar con éxito en el sector, en la respuesta dan por supuesto que posean un buen manejo operativo y formación técnica, pero que el verdadero valor agregado lo tienen quienes logren adquirir la capacidad para manejar y entender la diferencia que implica moverse en un mundo de diversidades.

"Eso no se enseña, se puede hacer tomar conciencia apelando a recursos como el mochilaje. Alguien que aprende a patear el mundo, a enamorarse de lo diferente y a vivir con los ojos del país en el que está, en definitiva, que es capaz de adaptarse y de adaptar lo que hace a esas prioridades, y gustos, parte con una gran ventaja", reflexionó y puso énfasis en que lo técnico hoy "se da por supuesto" y defendió la fuerte vinculación que existe entre la formación para operar en el comercio exterior, la cultura y la historia.
¿De qué manera influyó la nueva realidad en el plan de estudios? Aumentó la cantidad de materias de tipo práctica, la carga de idioma extranjero (especialmente inglés) y todo lo relacionado con las tecnologías de la información.

El tema ha cobrado tal importancia que el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) encargó a Peña la coordinación de un grupo para el que se convocó a académicos, funcionarios, periodistas, economistas y empresarios argentinos, así como intelectuales de Brasil, Chile, España y Uruguay para dilucidar qué impacto tiene la nueva realidad global en la formación de especialistas del sector, y qué habilidades se esperará de estos de aquí en más.

Los encuentros se hicieron durante la segunda mitad de 2009 y a fin de año se elaboró un informe final que puede encontrarse en la página del CARI ( www.cari.org.ar/pdf/dt87.pdf ).
Entre otras cuestiones se menciona que como resultante de las profundas transformaciones estructurales, el sistema internacional se está volviendo más complejo, diferenciado y dinámico, además de notoriamente multipolar, al tiempo que descentrado y mestizo en el plano cultural y que en ese contexto, tanto los países como sus empresas se enfrentan multiplicidad de opciones: desde decidir su estrategia de inserción externa, hasta enfrentar la diversidad cultural y de sistemas políticos, económicos y sociales en los que tendrá que operar y el aumento de la velocidad en los desplazamientos de ventajas competitivas de naciones y empresas.

El grupo de trabajo consideró fundamental que en el caso argentino se logren superar arraigadas tendencias culturales al ensimismamiento y volcadas al pasado, y que se pueda poner énfasis en el desarrollo de una fuerte capacidad prospectiva y de proyección hacia el futuro.

Y concluyó: "La realidad internacional requerirá desarrollar capacidades para navegar un mundo emergente en el que será preciso que países, empresas y sus especialistas en cuestiones internacionales tengan antenas orientadas a captar desafíos y oportunidades y, en particular, las aptitudes propias de cazadores de blancos móviles. Flexibilidad para interpretar y administrar complejidades, diversidades e incertidumbres, habilidad para captar cambios y hechos cargados de futuro".

Más práctica
Hubo acuerdo además en que la nueva realidad global y regional está generando una creciente demanda de especialistas en cuestiones internacionales.

Roberto Destéfano, director de Estudios de Arlog (Asociación Argentina de Logística Empresaria) y consultor en logística internacional coincide en que todos piden y quieren prácticas, talleres.

"Especialmente en los dos últimos años tuvimos una gran demanda de ejercitación práctica. La gente tiene que resolver sus problemas. Hay muchos diagnósticos, pero pocas soluciones", dijo antes de contar que Arlog cuenta con el PIL, Programa Integral de Logística, que está compuesto por cinco cursos que se dictan a lo largo de un año (Gestión del transporte, de materiales e inventarios y logística del comercio internacional, entre otros), además de una veintena de seminarios.

"La estructura existe desde 1996, pero todos los años se actualiza, cambian los profesores y las temáticas. Uno de los principales valores agregados que tenemos es que los docentes trabajan en empresas del sector", comentó.

¿Qué se necesita hoy para actuar en logística internacional? "Para los puestos de mando, gran flexibilidad. Cada vez hay que tomar más decisiones en menor tiempo. Es necesario tener un conocimiento integrador, criterio flexible y ductilidad para aceptar los cambios que se dan de modo intempestivo todo el tiempo. Por ejemplo, de la realidad con 5000 buques parados por la crisis internacional un año, a la gran necesidad de trabajo del siguiente, con filas de camiones esperando", respondió.

Destéfano consideró que es necesario contar con más calidad en la toma de decisiones y que no existen centros que formen en eso. "En Arlog dedicamos un tercio del tiempo a explicar temáticas de recursos humanos, criterios de liderazgo, resolución de conflictos y trabajo en equipo."

¿Está la Argentina a la altura de las circunstancias? "En América latina está muy bien posicionada. Cuando estalló la crisis de 2001 muchas de las empresas grandes llevaron al personal ocioso de acá a otros países de la región para formar sus recursos humanos. En lo que hace a logística, somos líderes, lo que falta es que las empresas le den a la capacitación el lugar que tiene, porque para muchos sigue siendo un gasto y no una inversión. Ante situaciones difíciles, lo primero que cortan es la capacitación. Después, cuando llega la recuperación les entra el ataque por una capacitación tardía", sostuvo.

Mazzone, de Gefco, dijo que en la empresa notan una adecuación creciente del mercado de recursos humanos a sus necesidades, ayudado no sólo por las universidades e institutos específicos vinculados a cámaras o entidades empresariales, sino por parte de institutos de formación profesional como la Fondation Forge, a través de su Programa de Formación de Auxiliares Logísticos.

Parece claro: las profesiones también se han globalizado.

Quienes logren adquirir ese combo de "competencias globales" (flexibilidad, apertura mental, conocimiento de la técnica pero también de la realidad, entre otros ingredientes), serán quienes tengan más chances de triunfar en un mundo cada vez más complejo y con demandas a medida.

Déficit
"Lo que falta es que las empresas le den a la capacitación el lugar que tiene, porque para muchos sigue siendo un gasto y no una inversión", dijo Roberto Destéfano

Cambio
La realidad internacional requerirá desarrollar capacidades para navegar un mundo emergente en el que será preciso tener aptitudes propias de cazadores de blancos móviles.
Florencia Carbone
LA NACION

25/01/11
LA NACION

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