Recuperado el cadáver de uno de los tres desaparecidos en el mar en Meirás (España)

Recuperado el cadáver de uno de los tres desaparecidos en el mar en Meirás (España)

El mar ha devuelto en la madrugada de este martes el cadáver de una de las tres personas que una inmensa ola se llevó de los acantilados de Meirás en la tarde de Reyes. Se trata de Rodrigo Pena, de unos 70 años, vecino del municipio coruñés de Valdoviño. Un retén de la Guardia Civil que permaneció en la zona toda la noche lo halló tendido en un recodo de la playa a las dos menos veinticinco de la madrugada.


El mar ha devuelto en la madrugada de este martes el cadáver de una de las tres personas que una inmensa ola se llevó de los acantilados de Meirás en la tarde de Reyes. Se trata de Rodrigo Pena, de unos 70 años, vecino del municipio coruñés de Valdoviño. Un retén de la Guardia Civil que permaneció en la zona toda la noche lo halló tendido en un recodo de la playa a las dos menos veinticinco de la madrugada.

Salvamento Marítimo ha retomado a primera hora de la mañana, en cuanto el viento y la luz lo han permitido, la búsqueda aérea con un helicóptero Helimer 202 de las otras dos personas de la misma familia que fueron arrastradas. Un golpe de mar se los llevó desde el faro de A Frouxeira, un saliente rocoso y escarpado a caballo entre dos playas en un tramo del litoral tan castigado por el oleaje como popular como mirador turístico porque desde allí se domina gran parte de la costa.

Las dos personas que siguen desaparecidas son el cuñado del fallecido, Juan Bedoya, de 50 años, y su hija Patricia, de 25. Todos eran vecinos de O Canto do Muro, en la parroquia de San Vicente de Meirás y conocían bien la zona. Bedoya regentaba la carnicería Casa Félix y su hija trabajaba en la parafarmacia del centro comercial Parque Ferrol desde el pasado noviembre. Allegados de la familia cuentan que se habían acercado al faro de Meirás la tarde de Reyes, a pesar de la alerta roja, para verter al mar las cenizas de un familiar que había fallecido hacía pocos días.

Una ola gigantesca y furiosa salvó los 70 metros de altura que tiene el acantilado sobre el que se levanta el faro de A Frouxeira y sorprendió a la familia poco después de las seis y media de la tarde, cuando empezaba a anochecer. Una cuarta persona, otra mujer, logró asirse a las rocas y evitó ser arrastrada por la misma ola que se llevó a tres de sus parientes. Se recupera de golpes y contusiones en el hospital ferrolano, a donde fue trasladada en cuanto la rescataron.

A primera hora, una portavoz de Salvamento Marítimo explicó que no estaba previsto mover ningún medio acuático a primera hora porque la previsión con mar de fondo y olas de ocho metros lo desaconseja.

Con las primeras luces del día, los bomberos del parque ferrolano, agentes de la Guardia Civil y efectivos de Protección Civil en la zona reanudaron el rastreo desde tierra peinando playas y acantilados. La marea se ha tragado la playa del Río, en Meirás, y el Atlántico inunda por completo el arenal.

Meteogalicia mantiene para este martes la alerta naranja -ayer era roja, de riesgo máximo- en todo el litoral por la previsión de grandes olas, de 6 a 8 metros, y mar de fondo con rachas de viento de 80 kilómetros por hora. El martes por la tarde se registraron olas de hasta 12 metros en el cabo de Estaca de Bares, al norte del lugar donde desaparecieron Juan, su hija y su cuñado.

“Es un temporal fuera de serie”, aseguró una de las personas que interviene en el operativo, acostumbrado a la bravura del océano y asombrado por las dimensiones que alcanzaron las olas estos dos días. Desde la Dirección General de Emergencias de la Xunta insisten en alertar a la población del riesgo de acercarse a diques y rompientes.

Por Lorena Bustabad

07/01/14

EL PAÍS (España)

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