(FNM) Según un reciente estudio, la restricción de fondos para dragar el Río Mississippi podría costar a la economía estadounidense USD 10.500 millones en pérdidas directas e indirectas de producción, y 33.800 puestos de trabajo en todo el país, lo que significaría USD 1.700 millones de pérdidas de ingreso para los trabajadores afectados.
(FNM) Según un reciente estudio, la restricción de fondos para dragar el Río Mississippi podría costar a la economía estadounidense USD 10.500 millones en pérdidas directas e indirectas de producción, y 33.800 puestos de trabajo en todo el país, lo que significaría USD 1.700 millones de pérdidas de ingreso para los trabajadores afectados.El economista Timothy Ryan, quien condujo el estudio para la coalición Big River Coalition, estimó además que si el problema de las menores profundidades persistiera, las exportaciones podrían caer un 12,4% y las importaciones un 5,5%.
El informe agrega que los precios de la nafta subirían un 2,2% en el país como resultado directo de la falta de dragado.
El trabajo apunta a poner en foco la creciente preocupación de la industria estadounidense de las vías navegables interiores: menores calados en el Río Mississippi, por la sedimentación y la falta de dinero estatal para dragar.
En el centro del problema está el hecho de que de los USD 1.400 a 1.600 millones recaudados anualmente mediante el Impuesto de Mantenimiento de Puertos instituido en 1986 específicamente para recaudar fondos para mantenimiento de canales, solo la mitad se usa cada año con ese propósito.
Se están haciendo esfuerzos legislativos para cambiar esto. Sin embargo, en el ínterin los intereses del comercio a lo largo del Mississippi, que dan cuenta del 20% del total de comercio estadounidense por vía acuática, se las están viendo con las consecuencias de la reducción de los calados.
Ryan sostiene que la decisión del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EEUU de reducir el dragado en la cuenca baja del Mississippi, podría dejar a los buques y armadores con un calado de solamente 38 pies, comparado con el histórico de 45, y con el actual, de 44 pies.
“Si la profundidad se redujera a 38 pies, la nación perdería 12,4 millones de toneladas de exportación y 5,9 millones de toneladas de importación”, sostiene el informe.
“Del lado de las exportaciones, las materias primas más afectadas serían el poroto de soja y otros productos agrícolas, y desde el lado de la importación, la mayor parte del impacto se produciría en el petróleo crudo destinado a las refinerías instaladas a lo largo del río”.
Ryan sugiere que los productores estadounidenses podría escoger una de dos opciones para combatir este problema: reducir la producción, o absorber los mayores costos desplegando más barcos.
El autor estimó que se necesitarían 224 buques adicionales para transportar la carga retenida por las menores profundidades, cifra que incluye 83 barcos para transporte de crudo, 73 barcos para soja, otros 50 para carbón y 17 para maíz. El costo extra para un carguero adicional de 55.000 toneladas en un viaje de Nueva Orleáns a China demandaría unos dos millones de dólares, según se consigna en el informe.
Si se considera la pérdida por impuestos, el gobierno podría perder USD 387 millones en impuestos, para ahorrarse USD 45 millones en dragado, explicó Ryan.
“La conveniencia de incrementar los fondos para el dragado no podría ser más clara. Sin dudas, y bajo cualquier medida, la decisión del gobierno de reducir el presupuesto para el Cuerpo de Ingenieros, es una pobre decisión política”, remató.
Por Rajesh Joshi
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 13/01/12
17/01/12
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