Reclaman “responsabilidad” en la explotación de los recursos pesqueros

Enrique Mizrahi (Director del INIDEP) no quiso dar pistas firmes sobre la situación de los principales recursos del Mar Argentino. Habló sobre la necesidad de una pesca más selectiva.

Enrique Mizrahi (Director del INIDEP) no quiso dar pistas firmes sobre la situación de los principales recursos del Mar Argentino. Habló sobre la necesidad de una pesca más selectiva.

Si existe algún motivo por el que por estos días la palabra de Enrique Mizrahi quiere ser escuchada, es para conocer su evaluación sobre el estado de los principales recursos pesqueros argentinos y, en especial, su opinión acerca de la situación de la merluza hubbsi. Pero el director del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), prefiere refugiarse en las formalidades para no mostrar ni siquiera una pista que permita sacar conclusiones.

"Todos los informes que hicimos hasta el momento se presentaron ante las autoridades, que deben omitir una opinión", señaló. La respuesta, breve, es la que casi siempre suele darse en el Inidep en épocas en las que predominan la incertidumbre y la preocupación sobre la situación biológica de la especie.

Mizrahi, con décadas de trayectoria en la pesca, ya sea en la actividad pública o privada, sabe como pocos que con este tema no hay margen ni siquiera para hacer un gesto que dé lugar a suposiciones.

"La ley nos obliga a informar primero a las autoridades sobre los resultados de las investigaciones", se excusó ante LA CAPITAL.

– Entonces, sin pretender indagar sobre los contenidos de esos informes, ¿con qué actitud deberían manejarse las empresas en el futuro frente a la merluza?

– Lo resumiría con una sola palabra: responsabilidad. Las empresas, el Estado, todos deberían guiarse con este principio y con las condiciones que establece el Código de Pesca Responsable, que nos obliga a tener un comportamiento adecuado en cada una de las actividades que involucran a la pesca.

Mizrahi asumió formalmente la dirección del Inidep en enero de este año con la consigna de ordenar la actividad del organismo y poner nuevamente en valor parte de su equipamiento.

Su gestión puede exhibir hasta el momento un avance notable en relación a la recuperación de la flota, integrada por 3 buques que, con varios años de uso, acaban de recibir un servicio de reparación integral que extenderá su ciclo de vida útil.

Desde que asumió, el funcionario habló ayer por primera vez con la prensa, aunque se mostró reticente a brindar datos sobre la situación de los recursos.

– ¿Con qué consigna se hizo cargo del Inidep?

– Este instituto tiene una capacidad técnica reconocida, pero necesitaba orden porque la actividad estaba muy dispersa. En la primera etapa tratamos de darle ese ordenamiento. Lo que hemos logrado en ese sentido no es definitivo. Todo es perfectible. Hay que tener la versatilidad de reafirmar lo que funciona bien y mejorar lo que tenga que ser modificado. Estamos en un proceso en el que seguramente tendremos que hacer muchas más cosas. Primer fijamos prioridades desde el punto de vista de la investigación y del trabajo. Y habrá una segunda etapa de cambios, seguramente, más participativa.

– La situación en la que se encontraban los 4 buques de investigación del instituto era bastante precaria. ¿Eso era un síntoma del estado general del equipamiento del organismo?.

– Yo creo que en cuanto a la disponibilidad de equipamiento estamos bastante bien. Seguro que vamos a necesitar más. Pero es cierto que el tema de los barcos representaba el problema mayor, lo que nos obligó a plantearnos darles mayor seguridad y operatividad. Por eso nos tomamos el tiempo para hacerlo y destinamos una gran cantidad de dinero a eso, para hacer reparaciones que eran fundamentales; así no se podía seguir.

– Aun así se trata de buques con una gran cantidad de años. ¿Se analiza su reemplazo?

– Es verdad que los barcos tienen más de 25 años de vida y que han tenido problemas durante los últimos años por la falta de mantenimiento. Ahora tuvimos los recursos para hacer algo que no se hacía desde hacía mucho tiempo. En algún momento se tendrá que plantear una renovación de la flota. Cada cosa tiene su vida útil y la renovación de la flota es algo que se avecina. Pero por lo pronto el compromiso es poner en condiciones operativas a los buques que existen para hacer las campañas necesarias.

– ¿Ya se está trabajando en eso?

– Cualquier posibilidad de renovación de flota llevará tiempo por lo que estos barcos seguirán operando durante algún tiempo más.

Otras líneas de acción

– Al margen de las evaluaciones sobre los recursos pesqueros, el Inidep tiene abiertas otras líneas de acción y una de ellas es la maricultura. ¿Qué resultados obtuvieron hasta el momento?

– La maricultura comenzó hace relativamente poco, con un proyecto japonés, con besugo y lenguado. Ya pudimos lograr reproducciones en cautiverio y con esto hemos cerrado una parte importante del proceso. Ahora falta probarlo con un sentido más comercial.

– ¿Por qué se trabajó con el lenguado y el besugo?

– Porque son dos especies autóctonas con valor comercial alto. Los proyectos de maricultura tienen que estar dirigidos a especies de alto valor comercial; no sería acertado probar con otras especie y me parece que en este caso fue correcto optar por ellas.

– ¿Por qué cree que a diferencia de lo que sucede en otros países como Chile la maricultura tiene un desarrollo tan escaso aún en Argentina?

– En otros países se ha logrado el éxito con mucha inversión y buenas condiciones naturales.

– ¿Personalmente la acuicultura provoca en usted entusiasmo como para imaginarla un buen negocio?

– Personalmente creo que esto es el futuro. Pero al pescador le cuesta mucho incorporarse a la acuicultura. Normalmente no es el pescador el que se involucra en este tema sino otro tipo de inversores. Esto es algo que sucede en todos lados. El pescador tiene una mentalidad de recolector y el otro, de agricultor. Es otro tipo de negocio.

– ¿Imagina que la acuicultura será impulsada por actores diferentes a los que hoy protagonizan la pesca?

– Son actividades diferentes por más de que se trate de las mismas especies y tal vez de los mismos mercados. Desde el punto de vista tecnológicos estamos ante actividades distintas. Una cosa es un cultivo y otra una actividad de pesca. Por eso cuesta mucho, salvo algunas excepciones, que empresas de la pesca, ingresen a la acuicultura.

– En estos momentos de crisis de recursos, se hace cada vez más hincapié en el uso de artes de pesca selectivas. ¿Qué desarrollos tiene para ofrecer el Inidep en ese campo?

– Hoy se están sosteniendo las mismas artes que en algún momento se pusieron a disposición (como el Dejupa) y desarrollando algunas nuevas. Estamos en un camino en el que la selectividad es cada vez más importante; las artes de pesca tienen que ser más selectivas. Ese es el futuro en cuanto a la pesquería, sobre todo en las multiespecífica como las nuestras. A mi entender hay que seguir trabajando en lo que ya está reglamentado porque la flota tiene obligación de tener determinados dispositivos de selectividad. Todos los barcos los tienen, el tema es si los usan o no.

Criterios de investigación y el estado de la merluza

– En los últimos años el comportamiento de las principales especies comerciales fue errático y en algunos casos hasta desconcertante. Y esto obligó a cambiar algunos métodos de investigación. ¿Cree que la ciencia aún conoce poco acerca algunas de las variables que influyen en la vida de los peces?

– En la pesca siempre hay que estudiar más. La pesca es incierta, no se puede hacer un censo de peces como se lo puede hacer con el ganado para contar cuántas cabezas existen. La investigación trata de reducir esa incertidumbre, pero ésta va a seguir existiendo, sobre todo en las especies de ciclo de vida corto como el langostino y el calamar. Hemos aprendido que factores ambientales como las temperaturas del agua provocan cambios abruptos en la abundancia. En las demás especies hay un largo camino por recorrer y creo que nos vamos acercando de a poco cada vez más, pero nunca vamos a saber todo como quisiéramos.

– A propósito, ¿qué se sabe hasta ahora sobre la situación actual de la merluza hubbsi?

– Lo que se sabe ya está a disposición de las autoridades. Los informes ya fueron elevados y son las autoridades políticas las que deben emitir opinión sobre eso.

– ¿Ya están disponibles todos los informes que permitirán tomar decisiones sobre su manejo?

– No, algunos aún están siendo elaborados y serán entregados próximamente.

Otros organismos y el sector privado

– Algunas provincias desarrollaron sus propios organismos de investigación pesquera o bien reclamaron contar con mayor presencia del Inidep en sus jurisdicciones. ¿Qué le parece la idea?

– El Inidep es un organismo nacional, que trabaja para todo el país y tiene sede en Mar del Plata. Eso no quita que en el futuro algunas actividades se puedan hacer en otros lugares, con algún tipo de descentralización. Estamos abiertos a eso.

– ¿Cuál es la relación que tiene hoy el Inidep con el resto de los organismos de investigación pesquera del país?

– Se ha logrado con los investigadores, sobre todo con los del sur, trabajar juntos y limar asperezas. Creo que estamos en un momento bueno de relación y es importante fortalecerlo.

– ¿Cree que el sector privado debería tener mayor participación en el Inidep?

– La posibilidad de hacer cosas junto al sector privado me parece bien y es algo que se va dando permanentemente.

Hemos hecho pruebas de dispositivos de selectividad y con sondas especiales. También se ha trabajado en pesca experimental y se lo hace permanentemente con el programa de observadores, que muchos países tienen interés en conocer; en eso hay una relación permanente.

– ¿Cabe la posibilidad de que el sector privado tenga opinión sobre el manejo de los recursos?

– La preocupación por conocer los resultados de la campaña es algo legítimo y lógico en empresas que viven de eso. Pero para difundir la información la ley nos obliga a informar primero a las autoridades. Hoy hay una participación y un flujo de información y eso es evidente. Un instituto de investigación pesquera no puede estar aislado del sector productivo. Existe porque existe un sector productivo. Si no hubiera pesca no habría investigación pesquera.

04/07/07
LA CAPITAL

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