Según Horacio López, presidente de la Comisión Permanente de Transporte de la Cuenca del Plata (Cptcp), la carga transportada por la hidrovía Paraná-Paraguay sigue navegando bajo las mismas condiciones de 1970.
Según Horacio López, presidente de la Comisión Permanente de Transporte de la Cuenca del Plata (Cptcp), la carga transportada por la hidrovía Paraná-Paraguay sigue navegando bajo las mismas condiciones de 1970.
Durante su exposición, en la reunión del Consejo de Comercio Exterior del Mercosur (Mercoex) que organizó la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), López señaló que este eje vertical del comercio que permite el transporte de la producción de la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay necesita inversiones en forma urgente.
"Los armadores invirtieron alrededor de US$ 2000 millones, y los puertos US$ 3000 millones; se trata de un negocio muy importante como para dejarlo de lado", dijo López y explicó que el costo del transporte de bienes por la hidrovía es un 50% más bajo que el flete terrestre.
Entre las obras necesarias, López mencionó el dragado, el balizamiento y la señalización, así como la adecuación de los puentes construidos hace muchos años, que traban la navegación. Sin estas mejoras, resulta imposible navegar durante todo el año, en especial desde Santa Fe hacia el Norte, incrementando los costos y atentando contra la competitividad del sector exportador. "Tenemos que poder navegar durante todo el año porque un barco en puerto pierde plata", dijo López. El especialista indicó, además, un problema adicional: la falta de personal: "Necesitamos preparar gente para cubrir unos 1700 puestos de capitanes y tripulantes en el corto plazo".
Bodega escasa
Otro gran inconveniente es la falta de capacidad de bodega. "No alcanzan las barcazas para sacar toda la carga en época de la cosecha", dijo López y pronosticó un fuerte aumento del volumen transportado. Es que, con la instalación de cuatro firmas mineras alrededor de la Hidorvía, en Bolivia y Brasil, el movimiento de minerales será, en 2010, de 16 millones de toneladas anuales contra los 3 millones transportados actualmente.
"En 2007, se transportaron 13,6 millones de toneladas, y sólo 3 millones correspondieron a minerales. En 2010, la Hidrovía podría mover entre 20 y 25 millones de toneladas", vaticinó López. Este aumento de la carga permitiría enviar productos a Paraguay, Bolivia y Brasil en forma competitiva aprovechando el flete muerto del transporte de los minerales del Norte al Sur.
Las mejoras pendientes en la hidrovía ayudarían a aliviar la gran necesidad de bodega al reducir los tiempos de navegación en un 30%, según estimaciones de López, aumentando así la cantidad de barcazas disponibles para el creciente flujo de comercio que la vía fluvial soporta.
Por María Martini
Para LA NACION
26/08/08
LA NACIÓN
