La inquisición de Vázquez en el Senado de la Provincia de Buenos Aires se suma al pedido cursado hace dos semanas en el Congreso Nacional por el diputado Alberto Asseff, sobre el mismo tema.
La inquisición de Vázquez en el Senado de la Provincia de Buenos Aires se suma al pedido cursado hace dos semanas en el Congreso Nacional por el diputado Alberto Asseff, sobre el mismo tema.
La idea era tratarlo sobre tablas, pero la mayoría del Frente para la Victoria en el Senado de la provincia de Buenos Aires impidió su tratamiento y giró a las comisiones un nuevo pedido de informes sobre la situación del dragado en el puerto de Mar del Plata -que volvió a ver fracasar otro llamado a licitación, esta vez, con una única oferta muy por encima del monto de 95 millones de pesos asignado por los gobiernos nacional y provincial para cortar el banco de arena en el canal de acceso al puerto- así como también por las irregularidades denunciadas sobre el permisionarios Terrena SA y, al respecto, sobre la presunta colisión de intereses y el eventual cohecho que resulta del desempeño de las funciones al frente de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de Horacio Tettamanti, dueño de SPI Astilleros, grupo empresario al que pertenece Terrena.
“Creíamos que este tema merecía una atención urgente por el perjuicio económico generado por la falta y el retraso del dragado y por las suspicacias que despiertan las irregularidades en una empresa vinculada con el subsecretario”, destacó a La Nacion el senador Ricardo Vázquez (GEN, 5° sección), vicepresidente de la Comisión de Transporte, Puertos e Intereses Marítimos y autor del pedido de informes dirigido, principalmente, a la Subsecretaría de Actividades Portuarias (SAP) de la provincia, para que interceda ante el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata en la recopilación y envío de “toda documentación oficial y no oficial” vinculada al dragado y a la empresa Terrena.
La inquisición de Vázquez se suma al pedido cursado hace dos semanas en el Congreso Nacional por el diputado Alberto Asseff, sobre el mismo tema.
En el sistema político argentino, las interpelaciones de este tipo, realizadas por los legisladores a los funcionarios a cargo del Ejecutivo, no tienen resultado. Hay pasos republicanos y constitucionales que se vulneran toda vez que un jefe de Gabinete de ministros decide dilatar a su gusto su presencia en el Congreso para relatar sobre la gestión de su gobierno.
En el caso de la legislación provincial, tampoco están compelidos temporalmente los funcionarios a responder a estos pedidos de informes. Vázquez contó que la semana última recibió la respuesta a un pedido elevado en 2010.
La densidad del halo de indiferencia en la Administración es inversamente proporcional a la importancia del tema en la agenda.
Por Emiliano Galli
11/06/13
LA NACION
