Rabassa: “Ushuaia no puede seguir creciendo en la forma en la que lo está haciendo”

Rabassa: “Ushuaia no puede seguir creciendo en la forma en la que lo está haciendo”

El geólogo director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), Jorge Rabassa, planteó la necesidad de hacer cambios en la política urbana de la ciudad ya que a su parecer “Ushuaia ha llegado al límite de su crecimiento”. Además remarcó que la capital provincial se enfrenta al problema de abastecimiento de agua con los glaciares en retroceso.


El geólogo director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), Jorge Rabassa, planteó la necesidad de hacer cambios en la política urbana de la ciudad ya que a su parecer “Ushuaia ha llegado al límite de su crecimiento”. Además remarcó que la capital provincial se enfrenta al problema de abastecimiento de agua con los glaciares en retroceso.

“Ushuaia no puede seguir creciendo en la forma en la que lo está haciendo, para continuar creciendo deberá modificar el modelo de desarrollo urbano, y esto es consecuencia de cuatro limitaciones”, opinó el titular del CADIC, Jorge Rabassa.

La primera de ellas –a su criterio- es la escasez de espacio de territorio urbanizable “en condiciones razonables desde el punto de vista económico y técnico”.

Otro problema es el abastecimiento de agua que “para nuestro caso no es infinito sino que está claramente limitado por los escasos recursos que tenemos”.

En tercer lugar enumeró “el problema de lo costoso que representa una extensión indefinida de todo un sistema de servicios, fundamentalmente de cloacas urbanas”.

Y finalmente señaló que “un problema muy serio que es el tema de la basura, dado que los basurales donde se entierran los residuos de la ciudad son cada vez más extensos y lamentablemente han ido ocupando espacios que podrían haber sido urbanizables en su momento y obviamente ya no lo son”.

“Analizando esas cuatro variables lo que me permito reflexionar es que Ushuaia debería modificar su modelo de crecimiento tendiendo a una gradual pero consistente densificación de sus áreas céntricas y subcéntricas de modo de poder recibir más gente sin necesidad de extender eternamente sus redes de servicios ni ocupar con desarrollo urbano áreas que evidentemente no son apropiadas”, dijo el científico.

No es la primera vez que Rabassa expresa su preocupación sobre cuál es el futuro de la ciudad y dónde están sus límites de crecimiento. Aunque aclaró que sus declaraciones son estrictamente “personales” y no representan la opinión del Cadic y Conicet necesariaente.

Además comparó la situación en Río Grande que “es totalmente diferente –dijo- ellos tienen espacio desde el punto de vista urbano prácticamente infinito para crecer y tienen una fuente de recurso hídrico también prácticamente inagotable que es el Río Grande, y más aún el Río Chico un poco más al norte”.

Y agregó que “Ushuaia no puede crecer mucho más en el contexto en el que se encuentra, mientras que si Río Grande quiere tener un millón de habitantes seguramente en el futuro podrán lograrlo”.

Respecto a la posibilidad de crear ciudades satélites en zonas de valles y otros lugares indicó que “es inviable porque no tiene acceso ni parece posible que pudiera tener accesos apropiados para ejercer una función territorial, las circunstancias son difíciles. Por ejemplo el valle Carvajal Tierra Mayor en gran parte es un gigantesco turbal, obviamente no es apto para desarrollo urbano, y se le ha asignado una función turística y de deportes de invierno que estaría en colisión con una función residencial”.

“Más allá del valle de Andorra, que ya está ocupado y dentro de poco se va a terminar de urbanizar en gran parte, yo no veo luego alternativas porque hacia el oeste tarde o temprano la ciudad va a chocar con el límite del parque nacional, no falta demasiado y que es un área intangible”.

Rabassa indicó que “creo que debería ser una política de Estado tanto del municipio como de la provincia ir pensando alternativas para densificar la ocupación de las áreas centrales de la ciudad para no ir creciendo hacia lugares donde las condiciones de habitabilidad son de menos calidad y de alto riesgo ambiental”.

La propuesta de Rabassa apunta a que “la unidad de tierra que abastece hoy a una vivienda unifamiliar de Ushuaia, en el futuro se va a tener que ir transformando en un ámbito donde, si se quiere que la ciudad siga creciendo, abastezca a un pequeño edificio con una limitación de altura por las características del terreno y la circunstancia de zona sísmica donde vivimos”.

04/02/14

EL SUREÑO

 

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