El río principal es el Río Matanza, límite natural del Municipio. El Río Matanza – Riachuelo tiene una longitud de 64 kilómetros, con una cuenca de 2.303 Km 2 que nace en la localidad de Cañuelas por afloramiento de aguas subterráneas y por almacenamiento en la superficie de aguas residuales retenidas por la escasa permeabilidad del suelo, debido a la acumulación de sedimentos finos. Este río tiene 232 afluentes entre los cuales, Don Mario, Susana, Dupuy, La víbora, Pantanoso, Morales y Chacón, son los arroyos principales que atraviesan la región de La Matanza.
El río principal es el Río Matanza, límite natural del Municipio. El Río Matanza – Riachuelo tiene una longitud de 64 kilómetros, con una cuenca de 2.303 Km 2 que nace en la localidad de Cañuelas por afloramiento de aguas subterráneas y por almacenamiento en la superficie de aguas residuales retenidas por la escasa permeabilidad del suelo, debido a la acumulación de sedimentos finos. Este río tiene 232 afluentes entre los cuales, Don Mario, Susana, Dupuy, La víbora, Pantanoso, Morales y Chacón, son los arroyos principales que atraviesan la región de La Matanza.
En distintas zonas a la orilla del Río Matanza, se asentaron colonias conchíferas, bancos marinos en los que había una gran cantidad de Azaras labiatas. Posteriormente las aguas del Océano terminaron de ocupar todo el partido y al retirarse las aguas dejaron sobre las costas una gran cantidad de conchas marinas sobre las que descansa la formación pampeana, los aluviones modernos y la tierra vegetal.
Como todos los ríos de la llanura pampeana, tiene un declive leve, de 0,35 metros por Kilómetro, lo que dificulta la absorción y depuración de la carga contaminante. Su caudal es lento e irregular, oscila entre 3 y 100 metros cúbicos por segundo. La desembocadura es obstruida por las mareas del Río de La Plata, obstrucción que se agrava cuando acontecen las sudestadas y genera inundaciones en la ribera con graves consecuencias para las poblaciones que las habitan.
Los antecedentes más remotos de la contaminación de la cuenca, se vinculan con normas establecidas para las ciudades del nuevo mundo por Carlos V, que autorizaban la instalación de industrias y descarga de efluentes en aguas abajo de los ríos, para evitar contaminar el agua utilizada por la población de aguas arriba. La contaminación fue creciendo por la descarga de efluentes de los saladeros y cloacas. Se fue consolidando el concepto de río como depósito “los esclavos negros que llegaban contagiados por viruela, debían por orden del Virrey Arredondo en 1802, permanecer en cuarentena en barracas situadas a la vera del pequeño río. Fue entonces el riachuelo de las Barracas.” En la segunda mitad del siglo 19 el riachuelo estaba altamente contaminado, tal es así que se le atribuye ser fuente principal de las epidemias de fiebre amarilla y cólera.
Por un período, debido al cierre de los saladeros, se dejan de volcar efluentes, el río se recupera y se restablecen actividades recreativas. En el siglo veinte, la creciente industrialización y el incremento poblacional originan su estado actual de alta contaminación. El Río Matanza – Riachuelo presenta tres regiones netamente definidas:
La primera va desde las nacientes hasta el cruce con la autopista Ricchieri o las piletas de Ezeiza, en el kilómetro 25. En dicho tramo recoge agua y desechos de los partidos menos poblados del Gran Buenos Aires, por lo que su carga contaminante es relativamente baja.
La segunda porción es la que se ubica entre las piletas de Ezeiza y el puente Uriburu en el kilómetro 8,5. Esa región está rectificada y con causales paralelos colectores. Sin embargo, la gran densidad de población, la enorme cantidad de desagües cloacales e industriales y la falta de mantenimiento de la canalización y del dragado hacen que ésta sea una zona altamente contaminada que condiciona el estado del resto del curso de agua.
La última parte, es la que rodea la Capital Federal y está caracterizada por la gran cantidad de curvas y contracurvas que dificultan su evacuación en el Río de La Plata. En este tramo, a la contaminación de origen cloacal e industrial, se le suma una más, la contaminación portuaria, conformada principalmente por derivados del petróleo”.
“En la actualidad en la Cuenca Matanza – Riachuelo se asientan aproximadamente 5.000.000 de habitantes; el 30% vive en la Capital Federa, el 20% en el Partido de La Matanza, el 10% en Lanus y Lomas de Zamora, y el resto se distribuyen a lo largo de los demás partidos que integran la cuenca: Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, Las Heras, Merlo, Marcos Paz y San Vicente”.
El 17% de esta población bonaerense dispone de servicios cloacales, en Capital Federa el 90%; el 55% de los hogares de la provincia utilizan agua potable, en Capital Federal el 95%. Datos que demuestran diferencias importantes en la disposición de servicios a ambos lados de Avenida General Paz.
Un estudio comparado en distintos puntos de la cuenca hídrica de los indicadores de la demanda de oxígeno biológico para oxidación aeróbica de materia orgánica (dbo) y de miligramos de oxígeno molecular por litro de agua (mínimo 5 mg./l) nos demuestra el nivel de contaminación del Río Matanza – Riachuelo en la medida que nos aproximamos a su desembocadura:
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DBO |
O 2 mg/l |
| – Cruce Ruta 3, Km. 50 |
5 mg/l |
8,4 mg/l |
| – Autopista Richieri |
27 mg/l |
2,6 mg/l |
| – Puente La Noria |
160 mg/l |
0,1 mg/l |
| – Puente Nicolás Avellaneda |
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0 mg/l |
El agua es componente vital cuyo estado incide en la vida y la salud de los seres vivos del ecosistema: vegetales, animales y seres humanos. Agua dulce que al no ser preservada en su composición normal acarrea graves consecuencias para el equilibrio ecológico en general y para los seres humanos en particular.
Asimismo el agua dulce y potable es un recurso escaso, lo que se verifica también en la región donde se calcula que el 39% de la población carece de agua potable. Un alto porcentaje de hogares obtiene el agua de la primera napa freática, la más contaminada; esta situación es causa de la aparición de infecciones intestinales, diarreas y otras enfermedades parasitarias. Como sabemos el acuífero Puelches que se extiende en el subsuelo de la región, ya está totalmente contaminado.
Para estudiar los problemas ambientales la Ecología General y Humana tiene como fundamentos epistemológicos la concepción de la complejidad y la Teoría General de Sistemas, que enseña a focalizar no sólo los síntomas y los patrones de orden, sino también las dinámicas generadoras de los procesos. Al observar el diagnóstico de la Cuenca Hídrica Matanza – Riachuelo aparecen claramente las dinámicas generadoras de su alta contaminación.
Entre esas dinámicas generadoras de la contaminación de la cuenca se pueden destacar los siguientes datos que se presentaron a la justicia y que tomaron estado público en el año 2006:
• Las casas del 55% de los 5 millones de personas que viven en la cuenca poseen los llamados pozos ciegos por carencia de redes cloacales, lo cual genera junto a la descarga de camiones atmosféricos, el depósito de 375.000 metros cúbicos diarios de aguas servidas.
• La falta de tratamiento y en muchos casos de recolección de los residuos domiciliarios ha generado 110 basurales entre la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, que contaminan la cuenca por lixiviado.
• El río recibe 125.000 metros cúbicos diarios de efluentes industriales a través de conductos cloacales o pluviales. 65 empresas son las responsables del 90% de esta contaminación no biodegradable.
• Sólo el 3% de las industrias tienen instalados procesos de depuración de sus efluentes.
Sin eliminar estas fuentes permanentes de contaminación el grave problema ambiental y sanitario que se genera en la cuenca no podrá ser superado. La desaparición de estas dinámicas generadoras, es posible si se establece una política de Estado Nacional que garantice:
• Una Autoridad de cuenca única, que desarrolle una gestión participativa y el poder de policía.
• Que se haga cumplir la legislación vigente.
• Que el gobierno de la cuenca disponga de partidas presupuestarias propias.
• Proyectar un reordenamiento demográfico y territorial para evitar que se sigan habitando las áreas de inundación.
Elaborar un proyecto de descontaminación con participación de los vecinos, que transforme a la cuenca en un espacio de recreación, de actividades económicas no contaminantes y de condiciones naturales y socio – culturales aptas, para una vida digna y sana de sus pobladores.
En el estado actual del río se registran entre otros datos conocidos: la ausencia total en algunos de sus tramos de oxigeno molecular, el deposito de 8.500 toneladas de hierro; de cuatro millones de metros cúbicos de barro contaminado y 70 sustancias químicas contaminantes.
La tercera napa acuática se encuentra aproximadamente a 70 metros de profundidad, la perforación y encamisado para alcanzar esta capa es de alto costo, lo cual no garantiza potabilidad, ya que algunos productos químicos residuales de la industria se descargan en las napas que se encuentran a mayor profundidad.
En una investigación empírica realizada con las aguas de la Cuenca Matanza – Riachuelo, la Profesora Zulma Acosta llega a las siguientes conclusiones:
“Desde sus nacientes hasta el Río de La Plata presenta contaminación biológica bacteriana, detectándose además que la misma aumentaba a lo largo del recorrido del río, comenzando con valores como 9300 y 1500 UFC en los inicios del Río Matanza, zona correspondiente a Cañuelas, Virrey del Pino y González Catán, para finalizar en el Riachuelo – Puente La Noria y Puente Alsina – con más de 110.000 UFC. Una de las razones de esta situación es la dirección de la corriente del río de Cañuelas (oeste) A partir de los datos obtenidos se comprobó que la Cuenca Matanza – Riachuelo al Río de La Plata(este), arrastrando todo tipo de desechos en su camino. Otra causa, que es una característica común a toda la población del margen del río, es que ninguno de los habitantes cuenta con cloacas y sus desechos van directamente al río. A esto se suman los desechos químicos de las industrias.
• Se han verificado casos de enfermedades gastrointestinales diarreicas en todas las zonas que atraviesa la cuenca Matanza – Riachuelo, existiendo un número mayor de estos en las áreas más cercanas al río. Esto se reflejó observando los datos de las localidades de La Matanza, González Catán con 1676 casos con una tasa de incidencia por 10.000 habitantes de 44 a 48, en Virrey del Pino con 456 casos y una tasa que ronda de 59 a 75 y en Laferrére con 1394 casos con una tasa de incidencia de 49 a 30. Constatando también los datos de la Ciudad de Buenos Aires, se verifican 3624 casos en el cordón sur de la misma, que bordea al Riachuelo. Todos estos datos son correspondientes al corriente año.
• Teniendo en cuenta las edades, se revelaron tasas muy altas, en niños menores de 5 años, tanto en La Matanza con 3246 casos-50% de los casos totales -, como en Ciudad de Buenos Aires con 2040 casos-56 % de los casos totales- . Esto presumiblemente se deba a que los niños de esas edades tienen sus organismos menos inmunes.
• En el Barrio Don Juan, localidad de Gregorio de Laferrére, partido de La Matanza de las siete muestras tomadas sólo dieron potables tres, aunque la muestra es pequeña es un dato a considerar para futuras investigaciones ya que, existen antecedentes de que esta situación es generalizada en este barrio.
A pesar de no poder hacerse una relación directa entre la contaminación biológica bacteriana del río y los casos de enfermedades diarreicas en la población aledaña al río Matanza – Riachuelo, ya que los espacios temporales no son los mismos y no puede comprobarse que las bacterias encontradas son exactamente las mismas que afectaron a la población citada, puede decirse que no se descarta la posibilidad de dicha contaminación en menor o mayor grado incide sobre la población produciendo enfermedades gastrointestinales diarreicas. Considerándose los casos de la localidad de Laferrére uno de los tipos de bacterias que coincide con los encontrados en el Hospital Materno Infantil, así como con las muestras domiciliarias”.
En el arroyo Las víboras afluente del arroyo Morales, se ha podido comprobar una alta contaminación por percolado según lo expresado por el Ingeniero Augusto Pescuma que es gerente de operaciones de CEAMSE – Cinturón Ecológico Área Metropolitana Sociedad del Estado – en declaraciones realizadas al diario Clarín y publicadas el 5/7/92. Como sabemos el percolado es un contaminante mayor que los efluentes cloacales.
Por lo general los organismos oficiales no reconocen la existencia de operaciones de descarga de líquidos cloacales en la cuenca Matanza – Riachuelo, no obstante la cual el Cinturón Ecológico Área Metropolitana, ya en 1980 pudo determinar en varias oportunidades ese tipo de operaciones.
Se verifica una falta de controles y respuesta adecuada a la contaminación hídrica que tratamos, y la yuxtaposición de competencia y jurisdicciones.
El principal problema en cuanto a la regulación de esta cuenca radica en que se extiende a lo largo de la provincia de Buenos Aires hasta desembocar en el Riachuelo, de modo que está sometido a distintas jurisdicciones: nacional, provincial y municipal.
Algunos aspectos de la gestión de la cuenca están regidos por organismos nacionales como Administración General de Puertos, la Prefectura Naval Argentina, la Dirección Nacional de Construcciones portuarias, entre otros.
Sin embargo, el control de los efluentes está a cargo de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente y Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires.
Asimismo, es oportuno poner de manifiesto que en ambas instancias interviene la Dirección Provincial de Hidráulica que entiende tanto en el control de efluentes y su tratamiento, como en las decisiones que se adoptan sobre el curso de agua.
Debido a esta superposición de jurisdicciones y legislación, es positiva la medida del gobierno actual de resolver que haya para la gestión una autoridad única de cuenca. El interrogante que se plantea es, si será una gestión burocrática – técnica o será una gestión comunitaria, participativa y técnica.
Por Roberto Grana
Biólogo – Ecólogo
Dr. Psicología
Profesor titular e investigador universitario categoría uno.
Elaborado sobre la base del informe de Greenpeace Argentina sobre contaminación en el río Matanza-Riachuelo, 1988.
BRAILOVSKY, Antonio y FOGUELMAN, Dina: Agua y Medio Ambiente en Buenos Aires. Edit. Fraterna. Buenos Aires 1992. p. 103.
Ibid. pp.102 y 103
Grana Roberto y equipo de investigación UNLM. Situación ambiental de La Matanza, actualización, diciembre de 2006.
ACOSTA, Zulma: Posible incidencia de la contaminación de la Cuenca Matanza – Riachuelo en la producción de enfermedades gastrointestinales Investigación empírica, año 2004.
27/04/07
UNIDA.ORG.AR
