La llegada del buque petrolero Caleta Rosario al Golfo Nuevo para realizar una inspección de casco volvió a reavivar la polémica y las justificaciones.
La llegada del buque petrolero Caleta Rosario al Golfo Nuevo para realizar una inspección de casco volvió a reavivar la polémica y las justificaciones.
En la mañana de ayer, a las 11:30 horas formalizó ante la Prefectura Naval Argentina su arribo a las aguas del Golfo Nuevo el petrolero Caleta Rosario, que llego a la zona para realizar una inspección de casco, según confirmó el jefe de la dependencia, Prefecto General Humberto Bianchi.
El cambio no es significativo, en lugar de estar amarrado en el muelle de cruceros, contraviniendo el decreto que le dio uso exclusivo turístico al mismo, ahora va a estar en rada y allí realiza la inspección.
Esta será realizada por una empresa de la ciudad con certificación a tal efecto.
La polémica se centra en la filosofía que como ciudad se adoptó, de no permitir que este tipo de embarcaciones lleguen a nuestro golfo, no tanto por el peligro de contaminación, que de por si es bajo, sino por contravenir esa filosofía de ciudad ecológica que en su momento se definió y las autoridades portuarias olvidan, justificándolo en supuestos beneficios económicos que solo tiene una empresa (o un buzo profesional) y un hotel.
Las voces que se escucharon en la mañana de ayer van en ese sentido, la búsqueda del respeto a esa filosofía que en su momento se definió para Puerto Madryn y que hoy parece olvidada.
19/05/11
EL CHUBUT
