Sorpresivamente el sábado se reunió el Consejo Municipal Pesquero Portuario, la reunión, según comentó un consejero, tuvo como temas principales, la momentánea falta de contenedores y el masivo éxodo de los poteros hacia el muelle de Puerto Madryn.
Sorpresivamente el sábado se reunió el Consejo Municipal Pesquero Portuario, la reunión, según comentó un consejero, tuvo como temas principales, la momentánea falta de contenedores y el masivo éxodo de los poteros hacia el muelle de Puerto Madryn.
“Los barcos que iban a entrar a Deseado se fueron a Madryn, un bodeguero que también iba a ingresar a llevarse el calamar que descargaban los barcos, se fue y entonces se acordó elaborar una nota al Ministro de la Producción Jaime Álvarez para que le plantee la problemática al subsecretario de Pesca de la Nación, y no se sigan marchando los barcos”, sintetizó el consejero a Mar&Pesca.
En concreto, lo que seguramente se intenta pedir es que los poteros que están pescando pegados a la milla 200 justo frente a Deseado y algunos un poco más hacia el sur, descarguen en el muelle local. Pero la respuesta de un Yauhar atareado por los quehaceres de la campaña política que lo tiene como candidato a intendente de Trelew será la siguiente: los poteros tienen permisos nacionales y pueden descargar donde más les convenga.
Deseado, hay que decirlo tuvo este año la enorme oportunidad de revertir el estigma que lo persigue desde el 2007, pero un pedido de subsidios por parte de marineros locales y algunas amenazas veladas de sujetos inescrupulosos de cortar el puerto justo en el momento que llegaban los primeros buques, terminaron por crear cierta desconfianza entre los armadores y aunque el muelle finalmente no fue bloqueado y los barcos que habían ingresado cargados de calamar fueron descargados con absoluta normalidad por los trabajadores portuarios, la cámara potera habría aconsejado a sus asociadas no descargar en Deseado porque “no se ofrecían las garantías necesarias para los barcos ni para el personal”.
“El pianta barcos”
Conocida la noticia, que incluso publicó de manera exclusiva este portal, el diputado por municipio Roberto Fernández decidió llamar a las oficinas de CAPA en Buenos Aires, pero el suyo no fue un llamado para acercar propuestas y seducir a las empresas buscando el retorno de los barcos, sino todo lo contrario. El legislador, según confió el gerente de una empresa calamarera, en un clima absolutamente virulento se habría trenzado en una discusión estéril con un ejecutivo de CAPA poniendo ejemplos acaso ridículos que tuvieron como único logro endurecer aun más la postura empresaria y conseguir que los barcos se fueran definitivamente a Madryn.
“Nosotros pensábamos en meter un potero en Deseado porque realmente los que fueron ahí descargaron y volvieron a la zona de pesca rápido sin ninguna queja, es cierto que dudábamos un poco por esto de la amenaza del corte del puerto, aunque luego trascendió la noticia de que ya se habían pagado los subsidios, y no había problemas, incluso, habíamos hecho ya un pedido de giro, pero cuando este político de Deseado que al final resultó ser un pianta barcos se dirigió tan mal a la gente de la cámara decidimos descargar en Madryn para evitar problemas”, confió a Mar&Pesca el gerente que pidió reservas.
Sin esperar milagros
Alucinado por una insólita ansia de protagonismo al parecer Fernández no entiende de errores, este hombre que luego de los actos y los convites en Río Gallegos adula a los periodistas para pedirles “haceme una notita”, según confían mis propios colegas, desconoce la realidad pesquera, incluso la realidad más primaria: No sabe que el calamar es un recurso nacional y que los barcos que operan de manera selectiva sobre esa especie tienen permisos nacionales y nadie puede obligarlos a que descarguen en este puerto, lo harán donde más les convenga.
En todo caso si el diputado quiere realmente a Puerto Deseado como dice quererlo lo más conveniente será acercar propuestas a través del diálogo, no con insultos ni bravuconadas.
Esta localidad, hay que decirlo, necesita funcionarios que sepan mediar, que acerquen posiciones en tono pacífico, que pelen por nuestros intereses con firmeza pero no con prepotencia.
Todos ansiamos un Deseado pujante con un puerto lleno de barcos descargando, pero debemos aprender a exigirles a los que nos representan que tengan al menos un poco de sentido común y un mínimo de grandeza para saber que las condiciones favorables se deben crear a partir de la confianza y el respeto mutuo.
Aún no todo está perdido, entre mañana y el miércoles el muelle local comenzará a recibir a los poteros que tienen asiento en este puerto, ya están anunciados los Vieirasa y los Orion de Pesquera Santa Cruz, es cierto que es difícil soportar que operando justo enfrente el resto de los buques elijan otro puerto, pero ya sabemos que no es la táctica de Fernández la que nos va a ayudar, son otros los tiempos y otras las señales que hoy la pesca necesita, comencemos entonces a construirlas sin esperar milagros
Por Marina Pacecho
14/03/11
MAR Y PESCA
