Aunque se mantiene dispar la descarga del recurso. Calamar y langostino muestran un comportamiento dispar, pero se mantiene la expectativa por el movimiento en el muelle.
Aunque se mantiene dispar la descarga del recurso. Calamar y langostino muestran un comportamiento dispar, pero se mantiene la expectativa por el movimiento en el muelle.
Los avatares de la actividad pesquera van generando cambios día a día, semana a semana. El movedizo calamar, por ejemplo, tiene en vilo a los distintos sectores que lo esperan en el muelle de Puerto Deseado. “Se dividió la flota potera, una parte está a la altura de Camarones (Chubut) y la otra por San Julián”, comentaba ayer Raúl Coliboro, secretario general del gremio de los estibadores SUEPP. “Renace la esperanza”, resumió el dirigente gremial.
El lunes 21, entretanto, comenzaron a llegar el Arbumasa XVIII y el Empesur I, los primeros buques provenientes de la temporada langostinera. Estos barcos pescaron en el golfo San Jorge, en las aguas chubutenses.
El Arbumasa XVIII trajo aproximadamente 53 toneladas de langostino; posteriormente arribó el Empesur I, que descargó cerca de 36 toneladas.
“Estos son los buques que inauguran la ilusión tangonera, una esperanza que año tras año es experimentada en el puerto local no sólo por los estibadores, sino también por todos los representantes del sector y los empresarios de la pesca. El langostino es uno de los recursos vitales para la ciudad, después del calamar”, mencionaba el portal especializado Patagoniafishing.
El titular de la Prefectura Puerto Deseado, prefecto Roberto Fernández, destacó que el jueves ingresó el Orión 5, por primera vez en el año.
“Este es un buque que proviene de Bahía Blanca. Generalmente antes que empiece la temporada tiene su estadía en ese lugar y posteriormente inicia directamente desde allí. Ingresó con un importe interesante de 664 toneladas. Creo que esta ha sido una de las temporadas más buenas que tienen en este producto. Hasta ahora llevamos cerca de 6000 toneladas en lo que va del año”, expresó.
Piden prohibir ingreso de buques
El concejal deseadense Raúl Mella anticipó que, con el propósito de reducir el esfuerzo pesquero sobre el recurso langostino, solicitará al subsecretario de Pesca de la provincia de Santa Cruz, Juan Carlos Braccalenti, que se arbitren medidas tendientes a impedir el ingreso a la zona de pesca en aguas jurisdiccionales del Golfo San Jorge a las naves Argenova XXII y Argenova XXIII.
Mella justificó el pedido al señalar que dichas embarcaciones “representan un serio riesgo para el recurso langostino, ya que tienen una autonomía y una capacidad de bodega que en muchos casos triplica al resto de las embarcaciones”.
“Estos barcos vinieron a reemplazar a las barquitos ex Gove Argenova VII y VIII, y ahora fueron autorizados a operar en aguas nacionales, pero de ningún modo pueden pretender operar en Santa Cruz, porque se trata de buques superiores”, sostuvo el edil para luego destacar que todas las miradas tanto de los gremios como del sector pesquero en su conjunto, “están puestas en esos barcos”.
Cabe acotar que la operadora española hace poco presentó un proyecto de reformulación operativa ante el Consejo Federal Pesquero, dicho proyecto, que ya fue aprobado a principios de este año, deja sin efecto las restricciones de capacidad y de limitaciones de captura a cambio de la renuncia a la incorporación de una nueva embarcación en reemplazo del buque congelador Mar Dos.
“Se comenta que la empresa Argenova está dispuesta a todo para que sus barcos gigantes pesquen en Santa Cruz, pero creo que ya es hora de que se le ponga un freno a esta empresa, porque sino seguirá haciendo de las suyas, como lo hizo con el tema del criadero de langostino”, señaló Mella para concluir.
26/03/11
LA OPINIÓN AUSTRAL
