Puerto de Olivos, paraíso de roedores

Una zona exclusiva que sufre una invasión de roedores, transmisores de graves enfermedades; entre la desidia y las peleas jurisdiccionales esta plaga se reproduce a pasos agigantados.

Una zona exclusiva que sufre una invasión de roedores, transmisores de graves enfermedades; entre la desidia y las peleas jurisdiccionales esta plaga se reproduce a pasos agigantados.

El lugar predilecto para almorzar con vista al río se convirtió en un paraíso de ratas y roedores que se reproducen mayoritariamente en la temporada de otoño, hasta 12 por vez; el Hantavirus, la Leptospirosis y la Fiebre Amarilla son algunas de las enfermedades que transmiten; al Municipio le costaría casi 30 mil pesos “reducir su población”; eliminarlas “es imposible”.

Sol, viento, olor a asado y ratas
Ratas que van y que vienen por los escombros que separan la costanera del Puerto de Olivos de las aguas del Río de la Plata. Allí están aunque no se las vea. Un chico le pregunta a su padre en el muelle de pescadores del Puerto de Olivos: “¿Acá es donde estaban las ratas, papi?”. “Acá es donde están las ratas, hijo, siguen estando”. Eligen ese lugar porque necesitan beber agua constantemente, por la cantidad de basura que hay y porque es un sitio casi sin riesgos (para las ratas, obviamente.)

Entre las enfermedades producidas por estos roedores se encuentran el Hantavirus, “que se transmite por su excremento y puede estar en los areneros de las plazas”, relata Ariel Portillo, gerente técnico Zeus Fumigaciones. A su vez, la Leptospirosis es contagiada por la saliva de las ratas y, entre otras, está la Fiebre Amarrilla o Peste Bubónica, que se produce por sus pulgas.

“En caso de que a alguien le haya mordido una rata del río que se quede tranquilo”, aclara e ironiza el especialista en plagas, “porque están a tiempo de atenderse con inyecciones y medicamentos para recomponer el sistema nervioso central”.

Con la experiencia de años trabajando en el rubro en la región, asegura que “el otoño y el invierno es el momento de mayor fertilidad para los roedores y es cuando más empieza a crecer la población”. En esta época, buscan nuevas madrigueras y se reproducen hasta 12 criaturas por vez.

En la costa del río de Vicente López, precisamente en el Puerto de Olivos, caminan todas las noches unos “tres kilómetros en busca de alimento”, asegura Portillo. “Eligen el río porque beben muchísima agua todo el tiempo, porque ahí llegan muchos residuos y porque son muy desconfiadas y habitan en lugares que no pongan en riesgo su vida, como la margen del río.”

El crecimiento de la población de las ratas se ve reflejado en que ya no sólo se las encuentra “en lugares alejados de la gente, como alcantarillas o basurales, sino que aparecen hasta adentro de los livings de barrios residenciales de primer nivel”.

Cuánto cuesta quitar las ratas del puerto de Olivos.
Hay que tener en cuenta que no está garantizada la “eliminación” de las ratas, sino la “reducción de su población”.

Fabio Gribaudo, funcionario municipal encargado del control de plagas del municipio de Vicente López, explicó a InfoBAN que “primero hay que verificar la población de roedores, no se puede ir a tirar veneno de sobra porque si no hay suficientes ratas para que se lo coman, el veneno queda ahí. Por eso se trata puntualmente el espacio donde hay roedores”.

Con respecto a las tareas que está desarrollando el Municipio de Vicente López en materia de desratización, Gribaudo aclara que no se tienen estadísticas y estudios de cuales son las zonas más afectadas del distrito.

Los especialistas sostienen que la situación en la costa de Vicente López con un trabajo constante se puede controlar, pero “no eliminar”

En promedio una fumigación y desratización particular puede insumir unos $ 280, pero un lugar tan extenso como la costa costaría para una primera intervención cerca de 30 mil pesos, sumando luego el costo de seguimiento para mantener lejos de la línea del río a los roedores.

Desratización en domicilios particulares.
El Municipio de Vicente López brinda un servicio para atacar las ratas en domicilios particulares y espacios públicos.

“Cualquier vecino que tiene algún problema con ratas, tanto en la vía pública como en su casa, llama por teléfono y se coordina el trabajo”, explican desde zoonosis local y agrega que en los servicios “dentro de las propiedades el costo del veneno corre por cuenta del vecino, por una ordenanza existente. Lo que no se cobra es la mano de obra”.

No se trata de alarmar, sino de alertar de un problema que existe y que para muchos pasa desapercibido. Una recorrida por la zona del puerto arrojó el avistaje de decenas de ratas, y cuando esto ocurre a plena luz del día, se estima que la población es muy alta.

19/04/11
INFOBAN

1 comentario en “Puerto de Olivos, paraíso de roedores”

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