¿Puede el hombre imitar a las ballenas, que mantienen la respiración durante una hora?

¿Puede el hombre imitar a las ballenas, que mantienen la respiración durante una hora?

El buceador Herbert Nitch tiene el récord de descenso más profundo: en cuatro minutos y medio de descenso logró sumergirse 214 metros. Las ballenas y las focas mantener la respiración bajo el agua hasta una hora.

El buceador Herbert Nitch tiene el récord de descenso más profundo: en cuatro minutos y medio de descenso logró sumergirse 214 metros. Las ballenas y las focas mantener la respiración bajo el agua hasta una hora.

El pasado noviembre el apneista estadounidense de 32 años, Nicholas Mevoli, inició una aventura faraónica: adentrarse en el mar 70 metros en una cueva submarina situada en Bahamas sin oxigeno y sin aletas. Su aventura acabó en tragedia. Aunque no murió durante la inmersión, sino cuando volvió a la superficie al quedar inconsciente durante 30 segundos. A pesar de que recibió asistencia médica inmediata, murió. Su muerte se mantiene como un recordatorio entre los buceadores libres.

Sin embargo, no todas las inmersiones han terminado en tragedia. El buceador Herbert Nitch tiene el récord de descenso más profundo: en cuatro minutos y medio de descenso logró sumergirse 214 metros en un espacio especialmente diseñado para ello.

Hazaña no menos pequeña la que consiguió danés Stig Severinsen en una piscina londinense: mantuvo la respiración durante 22 minutos en 2012, estableciendo un nuevo récord mundial. Para esta prueba, Severinsen estuvo más de 20 minutos en una cámara respirando oxígeno puro antes de meterse en la piscina, algo que le permitió que su cuerpo se saturara con este gas que a la vez ayuda a eliminar el  dióxido de carbono del cuerpo.

Además del entrenamiento, es importante las condiciones físicas.

De un estudio realizado a pescadores brasileños resultó que aquellos que pescaban buceando tenían pulmones mucho mayores que los compañeros que solían permanecer sobre la superficie. Asimismo, los cuerpos de los afamados buscadores de perlas coreanos y japonenses producen un 10% más de glóbulos rojos durante sus inmersiones.

El límite para aguantar la respiración lo determina el mínimo de oxígeno con el que puede subsistir el cuerpo, y la cantidad de dióxido de carbono que éste puede soportar. Ambos, sin embargo, dependen en definitiva de la tasa metabólica. Un buceador que nada en el océano utilizará oxígeno y producirá dióxido de carbono más rápidamente que si se mantiene sin moverse en el agua. Los buceadores libres suelen decir que deben tener una mentalidad meditativa, ralentizando su corazón y vaciando su mente para llegar a un estado de profunda relajación.

Los campeones indiscutibles a la hora de aguantar la respiración no segundos ni minutos sino día tras día son las ballenas y las focas. Pueden permanecer bajo el agua durante una hora antes de subir a la superficie. Además de que su cuerpo tolera mejor el dióxido de carbono, estas criaturas tienen un tejido muscular rico en mioglobina, que retiene el oxígeno y lo libera durante los prolongados periodos de buceo.

Lamentablemente, ni el mejor entrenamiento ni las mejores condiciones físicas permitirán que podamos permanecer tanto tiempo sin aire. Así pues ¿hay alternativa a la vida sin aire? Se puede intentar manipular un poco las reglas respirando un líquido en lugar de aire. No oxígeno líquido puro, ya que su temperatura, -200 ºC, destrozaría los pulmones en el momento en que intentara respirar. Otra cosa son los fluidos ricos en oxígeno disuelto. Un tipo de sustancias químicas conocidas como perfluorocarbonos (PFC) pueden disolver grandes concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono, y son líquidos a unas temperaturas mucho más manejables.

La respiración líquida puede parecer algo de ciencia ficción. De hecho, hizo su aparición más famosa en la aventura submarina de James Cameron en 1989, Abyss. Sin embargo, tiene su origen en una exitosa investigación.

Sólo una mutación por la adaptación al medio permitiría que lograsemos permanecer tanto tiempo sumergidos. Mientras tanto, sólo con la tecnología el ser humano podrá seguir trazandose metas todavía más ambiciosas. (La Información.com)

21/07/14

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