En el Bicentenario de la Reconquista y Defensa de la ciudad de Buenos Aires, se acaba de publicar una obra que reproduce y comenta una selección de documentos referidos a las Invasiones Inglesas. La publicación consta de dos tomos, el primero con los facsímiles de los documentos y el segundo con los antecedentes de la época en que se desenvolvieron los hechos.
En el Bicentenario de la Reconquista y Defensa de la ciudad de Buenos Aires, se acaba de publicar una obra que reproduce y comenta una selección de documentos referidos a las Invasiones Inglesas. La publicación consta de dos tomos, el primero con los facsímiles de los documentos y el segundo con los antecedentes de la época en que se desenvolvieron los hechos.
La presentación de los textos sigue un criterio cronológico y se identifica con un número de referencia, que es el que corresponde a su inventario patrimonial y que permite su consulta. Y aunque los documentos no conforman una secuencia, refieren a diversos asuntos que interesan al estudio de esta gesta, entre los que se destacan los oficios y bandos oficiales así como las cartas personales manuscritas de Santiago de Liniers.
También hay varias notas referidas a la participación de los esclavos "cuyos reclamos traducen una fuerte presencia y otros que anuncian las transformaciones que se producirán en las milicias".
La llegada de los ingleses al Río de la Plata en junio de 1806 en la costa bonaerense de Quilmes y su entrada en la ciudad no encontró gran resistencia, actitud que alentó a su comandante, el general Guillermo Beresford, a buscar la adhesión del sector más prominente de la población, lo que está reflejado en el documento 496.
En una de las primeras instancias del enfrentamiento, Juan Martín de Pueyrredón ofreció batalla con sus paisanos en la chacra de Perdriel, pero fueron dispersados. Uno de ellos, Juan Trigo, da cuenta de ese accionar en el documento 667.
Entre otros papeles, figura la capitulación que Beresford acuerda con Liniers, al frente de las fuerzas locales, discutida en el documento 497, donde el inglés parece solicitarla a través de numerosos ruegos.
Por último, el documento 532 ilustra sobre cuando, por un breve período, debido a los sucesos de 1806 y mientras Buenos Aires estuvo ocupada por los ingleses, el virrey Sobremonte decidió trasladar la capital a Córdoba.
13/08/07
EL DIA
