Douglas Bedgood, un residente de Key West, en el extremo sur del estado de Florida, apuesta fuerte a convertirse en el señor de las mareas.
Douglas Bedgood, un residente de Key West, en el extremo sur del estado de Florida, apuesta fuerte a convertirse en el señor de las mareas.
Este terapista físico de 65 años, inventor de varios dispositivos que emplean agua con fines terapéuticos, ha propuesto al gobierno local la instalación de una suerte de granja eléctrica submarina en los cayos del sur de Florida.
Si Bedgood se sale con la suya, unas 300 turbinas submarinas de 4 metros de largo y la forma de una pelota de rugby, instaladas en el lecho de los canales que separan los cayos podrían producir 160 megawatios, una cantidad suficiente de electricidad como para suplir las necesidades de los cayos que integran Lower Keys.
"Libre de emisiones, carbono o combustibles, las corrientes creadas por las mareas pueden proveer una alternativa consciente a los combustibles fósiles que actualmente satisfacen la mayoría de nuestras necesidades de electricidad", afirma Bedgood en la página web de su proyecto ( www.keyshydropower.com ).
En julio, Bedgood fundó Florida Keys Hydro Power Research Corp., una organización sin fines de lucro que motoriza este proyecto que sólo para poner funcionamiento las 10 primeras turbinas demandará 10 millones de dólares. Cada una de las turbinas cuesta alrededor de 100.000 dólares, el resto de la inversión es necesario para el cableado y una subestación eléctrica submarinos.
Desde entonces, Bedgood se ha reunido con ingenieros, políticos, ambientalistas y autoridades regulatorias locales, en busca de apoyo (y financiamiento) para su proyecto.
A la fecha, sólo Irlanda del Norte ha autorizado la instalación de este tipo de generadores subacuáticos de electricidad; en unos pocos meses comenzará a funcionar en sus aguas SeaGen, la primera turbina generadora de electricidad de uso comercial.
18/11/07
LA NACION

