“Cuando sueñes, sueña en grande”, dicen algunos. Y eso es precisamente lo que están haciendo en el Instituto Antártico Chileno con la idea de crear un Centro Interactivo de la Antártida.
“Cuando sueñes, sueña en grande”, dicen algunos. Y eso es precisamente lo que están haciendo en el Instituto Antártico Chileno con la idea de crear un Centro Interactivo de la Antártida.
Se trata de un ambicioso proyecto que se ha venido trabajando hace más de un año y medio y que -como explica el director del Inach, José Retamales- parte casi desde una reflexión personal que lo lleva a pensar que la ciencia no tiene por qué ser aburrida. Al contrario, debe ser algo que encante especialmente a las nuevas generaciones. Y para eso es necesario presentarla de una manera más cercana a la gente porque “la ciencia no debe verse como algo casi para iluminados”, asegura.
Recuerda que con esa idea en la cabeza y la gran posibilidad que le ha dado su cargo de conocer otros lugares del mundo, aprovechó algunas reuniones internacionales para visitar museos científicos y también hacer un sondeo acerca del interés que podría despertar un espacio de estas características referido a la Antártida.
“Cuando me convencí de que la idea era buena, comisionamos a dos funcionarios del Instituto para que fueran a ver aquellos museos que habían ganado premios mundiales por su calidad en los últimos cinco años”, explica el doctor.
Un paso siguiente y ya con la convicción de que un centro interactivo sería un importante aporte, se decidió licitar un estudio de prefactibilidad, lo cual fue financiado con recursos del gobierno regional. Los resultados de este estudio, indicaron que un centro interactivo de estas características es socialmente rentable, lo que significa que una inversión inicial no es recuperable a corto plazo; pero que el impacto social y económico que tendría el museo, permitiría que se sustente en el tiempo.
“Ahora entonces tenemos una buena idea, muy buenos asesores que son expertos en el mundo y tenemos un estudio de prefactibilidad que nos dice que vale la pena hacerlo”, afirma José Retamales.
Con todo esto, se hizo una primera tentativa para presentarlo como proyecto al financiamiento 2008 del Inach, la que no prosperó. Por lo tanto se espera presentar nuevamente para los fondos del año 2009.
OFERTA CULTURAL
A juicio de José Retamales, el turismo en Magallanes claramente carece de una oferta cultural. Actualmente al visitante se le presenta principalmente una oferta de naturaleza virgen “pero aún esa naturaleza virgen puede tener una explicación científica que finalmente la persona sienta que cuando se va de Magallanes no sólo vio belleza sino que además aprendió”, explica.
Las especificaciones de cómo sería el edificio que albergue esta idea, contrario a lo que se hace con otros proyectos, es parte del final de la conformación de esta iniciativa. Su infraestructura va a depender exclusivamente del material que requiera contener.
Por ahora existe un contrato con una consultora española denominada Fundación La Caixa que tiene como una de sus obras sociales el museo científico que ganó el premio 2006 al mejor museo de Europa.
Ellos ya tienen una lista de aproximadamente 25 temas que se quiere mostrar en el Centro Interactivo y están trabajando en su evaluación y las cotizaciones a las empresas que en el mundo podrían fabricar lo que se quiere mostrar. “Entonces vamos a empezar a afinar lo que queremos dentro y los costos que eso puede tener”, dice Retamales.
La Caixa tiene un plazo de 4 meses para este trabajo y la entrega del diseño museográfico de un futuro centro.
Después recién se va a licitar el edificio que se espera sea una licitación internacional.
La idea que existe en el Inach es que, así como en otras ciudades del mundo, en Punta Arenas, este museo se convierta en un ícono.
En cuanto al costo económico de poner en funcionamiento un espacio de tales características, hasta ahora se ha invertido ya alrededor de 45 millones de pesos. El estudio de prefactibilidad, sin más antecedentes que una evaluación inicial, indica que la obra podría representar una inversión del orden de los 9 mil millones de pesos. No obstante, Retamales recalca que “cuando sepamos el museo que queremos mostrar recién vamos a saber cuánto vale y eso debería ser espero hacia fines de año”.
Si bien, se requeriría una fuerte inversión pública para que se materialice este museo, la mejor opción de administración sería por la vía privada pero “con una fuerte asesoría nuestra (del Inach) también. No queremos abandonar a este niñito que esperamos dar a luz”, puntualiza el director del Inach.
08/04/08
LA PRENSA AUSTRAL

