La Navidad bendijo ayer con su paz al puerto de Ingeniero White luego de la jornada de furia que se vivió el jueves por los graves enfrentamientos entre pescadores y efectivos de la Prefectura y la policía provincial que culminaron con más de 50 demorados y 20 heridos, la mayoría miembros de las fuerzas de seguridad.
La Navidad bendijo ayer con su paz al puerto de Ingeniero White luego de la jornada de furia que se vivió el jueves por los graves enfrentamientos entre pescadores y efectivos de la Prefectura y la policía provincial que culminaron con más de 50 demorados y 20 heridos, la mayoría miembros de las fuerzas de seguridad.
De los 63 manifestantes aprehendidos sólo 6 quedan detenidos y hoy declararán ante la justicia por los delitos de estrago, daños, atentado y resistencia a la autoridad y lesiones.
Después de dos semanas de tensión, con piquetes y paralización de las actividades portuarias, los incidentes explotaron al mediodía del jueves tras el fracaso de la tregua acordada un día por el subsecretario provincial de Pesca Juan Novaro con la Cámara de Pescadores. El anuncio del envío de $ 800.000 para iniciar el proceso de reconversión de la flota pesquera, una de las cuatro exigencias de los poco más de 300 trabajadores, no satisfizo a la Cámara y disparó la masiva movilización hacia las instalaciones portuarias.
Al llegar a uno de los accesos comenzaron a arrojar piedras sobre los efectivos de Prefectura, que respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos. Los manifestantes fueron al Consorcio de Gestión del puerto donde incendiaron un vehículo, rompieron vidrios y dañaron computadoras. El cura del lugar Juan Carlos Naviliat fue golpeado: lo acusaron de haber permitido el ingreso de la policía al templo, cuyo interior quedó manchado de sangre. El origen del reclamo está en la escasez de captura.
26/12/09
CLARIN

