Una planta procesadora de pescados comenzó a operar en una cárcel de Argentina.
Una planta procesadora de pescados comenzó a operar en una cárcel de Argentina.
CAPITAL FEDERAL.- Los internos de la prisión ubicada cerca de Mar del Plata ayudaron a construir el local y algunos de ellos están entrenados para cortar en filetes los pescados.
Las autoridades del recinto penitenciario dijeron que inicialmente sólo 25 reclusos serán autorizados a trabajar en la planta, actividad por la cual recibirán un salario y beneficios del estado.
Los trabajadores de la pescadería no serán sometidos a medidas especiales de seguridad, aunque usarán cuchillos afilados.
La directiva del centro de reclusión aclaró que esa iniciativa no sólo busca que algunos de los internos reciban el pago por su trabajo, sino también facilitar su reinserción en la sociedad una vez cumplan sus condenas y salgan en libertad.
Más que dinero
Los 25 prisioneros fueron seleccionados sobre la base de su comportamiento y sus experiencias previas en el área de pescadería.
Uno de los objetivos es lograr que el próximo año cien internos trabajen en la planta, que es patrocinada por una compañía de la zona.
Una planta de reciclaje también se instaló en las inmediaciones de la prisión Batan, ubicada a cuatro kilómetros del sur de Buenos Aires.
En un comunicado emitido a los medios de comunicación por los detenidos, la oportunidad de trabajar en la pescadería no se puede desaprovechar. No sólo por el dinero, sino por la cobertura de las necesidades médicas que recibirán sus familiares de forma gratuita.
Jonathan Medina, sentenciado por hurtar en una tienda, dijo que es la mejor manera en la que puede ayudar, detrás de las barras, a su esposa y a sus tres hijos.
29/11/07
CAMPO NOVA
