Integrantes de la Escuela de Capacitación Laboral para trabajadores de plantas pesqueras que la empresa Antonio Barillari ha comenzado a desarrollar en acuerdo con la Subsecretaría de Trabajo, informaron en conferencia de prensa sobre los alcances de la primera etapa del proyecto, que ya se ha puesto en marcha y que está capacitando a 13 jóvenes de entre 18 y 23 años, en el procesamiento de merluza.
Integrantes de la Escuela de Capacitación Laboral para trabajadores de plantas pesqueras que la empresa Antonio Barillari ha comenzado a desarrollar en acuerdo con la Subsecretaría de Trabajo, informaron en conferencia de prensa sobre los alcances de la primera etapa del proyecto, que ya se ha puesto en marcha y que está capacitando a 13 jóvenes de entre 18 y 23 años, en el procesamiento de merluza.
Provincia hace un aporte económico de 350 pesos para el pago de becas y la empresa pone a disposición la infraestructura y el material, mientras el listado de aspirantes fue provisto por el STIA.
Cristina Decaso, médica veterinaria a cargo del área Control de Calidad de la empresa pesquera, dijo en principio que el proyecto nació ante la necesidad de la empresa que, al momento de requerir la incorporación de personal en sus plantas de procesamiento en la región, afrontaba dificultades para contratar personal calificado.
“La idea es capacitar a personas que no tienen conocimiento de la actividad, para luego incorporarse a la empresa o eventualmente a otras plantas”, explicó.
Se trata de la primera “Escuela de Trabajadores de Plantas” en la región patagónica, a partir de un acuerdo suscripto semanas atrás entre Barillari y la Subsecretaría de Trabajo, en el marco de los programas “Fomento de empleo” y “Capacitación para la inserción laboral”.
Al preguntárseles si la capacitación se realiza para el procesamiento de diferentes especies, indicaron que por el momento se trabaja con merluza, ya que así se estipuló en esta primera parte del programa, que tiene una duración 6 meses, pero no se descarta en etapas posteriores la posibilidad de capacitar en el trabajo con langostino o calamar. De igual modo, una segunda instancia del programa podría incluir el perfeccionamiento en tareas más específicas, con cortes y especies que requieren mayores destrezas.
“Por ahora los chicos están cumpliendo con esta etapa y lo hacen con entusiasmo –comentaron los capacitadores Soledad Viltes y Gustavo Campos– incluso son 4 horas pero ya nos preguntan cuándo van a trabajar 8 horas. Es una posibilidad que se les abre para trabajar en esta empresa o a lo mejor en otras –dijo Viltes– nosotros tenemos muchas expectativas y a ellos se les abren distintas puertas para el trabajo. Por ahora lo ideal para ellos es que se trata de un primer trabajo y perciben estas becas por mérito propio –añadió Campos– de a poco se irán insertando en el mercado laboral”.
302/04/07
PESCA & PUERTOS
