La empresa Río Tinto, de origen brasileño, estudia la posibilidad de instalar un puerto de ultramar en el departamento de Soriano, como boca de salida de una mina de hierro en Corumbá, Brasil.
La empresa Río Tinto, de origen brasileño, estudia la posibilidad de instalar un puerto de ultramar en el departamento de Soriano, como boca de salida de una mina de hierro en Corumbá, Brasil.
(Montevideo) Actualmente se encuentra en el estudio de factibilidad del proyecto, el que quedará definido el próximo año Los trabajos del estudio de factibilidad están a cargo de la consultora Gestión Ambiental (GEA), los que culminarán en julio de 2008. Actualmente se encuentra a la espera de los resultados de impacto ambiental que están llevando a cabo el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y la Dirección de Hidrografía, del Mtop, comentó el ingeniero a cargo de los estudios de GEA, Federico Baráibar.
La semana pasada, integrantes de la consultora mantuvieron reuniones con pobladores de Nueva Palmira y Dolores a quienes se les interiorizó del proyecto. El estudio de los organismos estatales se estima que estarán prontos en los primeros meses de 2008. Paralelamente, la consultora trabaja en el estudio de factibilidad del proyecto que culminaría en el mes de julio del próximo año.
No obstante, Baráibar dijo que en caso de que los resultados se conozcan en el mes de febrero, “seguramente se aceleraría el estudio”.
El proyecto consiste en la construcción de un puerto de ultramar y terminal trasvase de mineral de hierro, que se ubicará al sur del arroyo Agraciada, en el departamento de Soriano, con una inversión de 145 millones de dólares, aunque el proyecto total que abarca Brasil y Bolivia, se estima que rondará los 1.600 millones de dólares.
Río Tinto adquirió 176 hectáreas en esa zona, de las cuales se utilizarán 100 para concretar el proyecto. La empresa construirá una terminal para recibir, almacenar y embarcar hierro en bruto o refinado, placas de acero y carbón.
El ingeniero explicó que los productos de hierro y acero llegarán en barcazas y se traspasarán a buques, mientras que el carbón hará el circuito a la inversa. Solo las instalaciones para el hierro requerirán 66 hectáreas, mientras que para el carbón y el acero se utilizarán 13 más.
Se estima que este proyecto ocupará 100 hectáreas. Si bien no se ha dispuesto un fin para toda el área, no se debería descartar la solicitud para establecer una zona franca.
23/11/07
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