Es una indumentaria seca y térmica, caracterizada por su rápida colocación y flotabilidad, que se fabrica en Mar del Plata. Si bien hasta ahora se la produjo a título experimental, se realizan pruebas que la encaminarían rápidamente hacia un uso generalizado.
Es una indumentaria seca y térmica, caracterizada por su rápida colocación y flotabilidad, que se fabrica en Mar del Plata. Si bien hasta ahora se la produjo a título experimental, se realizan pruebas que la encaminarían rápidamente hacia un uso generalizado.
Para quienes por placer o trabajo se dedican a la navegación hay una novedad que en lo sucesivo les permitirá desarrollar más tranquilos esa actividad: la presentación de un traje ignífugo de salvamento y permanencia en el agua -de rápida colocación y caracterizado por su condición térmica y flotabilidad- que en caso de naufragio puede salvar vidas.
Se trata de un traje estanco, tipo mameluco, que cierra tipo bolso marinero en su parte superior frontal y ciñe de manera optativa en la cara, cuello o cintura o bien cierra separado por delante del rostro. Consta de un tubo de ingreso doble de nylon -que al estrangularse cierra con un cordón- y se acompaña de una segunda pieza que consiste en un casco tipo pasamontañas que se encuentra adherido a un chaleco elastizado.
Todas sus partes de telas plásticas son microaluminizadas con celdas de aire confinado dentro de las láminas, algunas superpuestas en la espalda y otras -tipo almohada- en la nuca. La estanquidad y termicidad se ven reforzadas por una vaina interna de nylon y otra externa, que cubren el traje por dentro y por fuera. Provisto de plantillas antideslizantes y bolsillo interno, posee capacidad receptiva de arnés y de los accesorios típicos; en medios líquidos se comporta como un bote de formato humano.
Otras características
Las mangas cubren desde las manos al codo, diseño que permite llevar las manos a tres posiciones de trabajo diferentes: en el guante, llevarlas al interior del traje (pecho, piernas, rodillas, espalda y/o cara) y al exterior, en todos los casos, por su maniobrabilidad, con el usuario acostado o sentado en el agua.
Se trata de una indumentaria que así como en piso firme permite caminar, escalar, cargar, etc., en el agua posibilita todos los nados y hasta una permanencia pasiva (inclusive dormir). También levantar las piernas, los brazos, la cabeza y sentarse como si se tratara de un kayak. En saltos de 5 metros no produce impacto y en el caso de personas livianas, ante un salto vertical se verifican hundimientos hasta el pecho y rebotes que permiten acostarse de espalda. De rápida colocación, no requiere desvestirse previamente ni quitarse los zapatos; tampoco demanda ninguna otra pérdida indirecta de tiempo.
Pruebas
En un sector de la Escollera Norte, Mario Vignola comentó a LA CAPITAL que "estuvimos haciendo una serie de pruebas en presencia de buzos, expertos en rescate y miembros de la Escuela de Pesca que fueron certificadas por un escribano; están orientadas a obtener la admisión del uso del traje por parte de la Prefectura; se trata de una indumentaria fabricada en la ciudad con materias primas argentinas que en el mercado mundial constituye una verdadera novedad y que fue patentada por una marplatense" (Karina Núñez).
Explicó luego que "la tela, microaluminizada, se caracteriza por ser flexible, liviana, durable, sanitaria, lavable, visible y captable; también por la flotabilidad y por sus resistencias térmica y friccional".
Finalmente sostuvo que "en caso de naufragio, estimamos que la persona puede estar en condiciones de saltar al agua con el traje puesto en sólo un minuto".
01/07/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
