Preocupante diagnóstico sobre la contaminación en la ribera

Preocupante diagnóstico sobre la contaminación en la ribera

La contaminación de agua, aire y suelo, la escasez de espacios verdes de libre acceso, el conflicto entre la necesidad de inversiones y la preservación de los recursos y la baja participación ciudadana en el planeamiento urbano ambiental son los principales problemas que afectan al frente ribereño de la Región.

La contaminación de agua, aire y suelo, la escasez de espacios verdes de libre acceso, el conflicto entre la necesidad de inversiones y la preservación de los recursos y la baja participación ciudadana en el planeamiento urbano ambiental son los principales problemas que afectan al frente ribereño de la Región.

Así lo determina un informe elaborado por la ONG Fundación Ciudad, que también precisa las fuentes de polución en la zona y caracteriza varias cuencas del área como "muertas".

Las conclusiones del trabajo, elaborado a partir de informes de diferentes dependencias oficiales, el análisis de la legislación ambiental vigente y el relevamiento de los sectores costeros de Ensenada y Berisso, fueron debatidas durante la jornada de ayer por especialistas en medio ambiente, funcionarios y vecinos en un foro sobre "Evaluación y Propuestas para la Ribera Metropolitana Sur" que tuvo lugar en la sede náutica del Club Universitario, en Punta Lara.

Las instalaciones ubicadas entre la Costanera Almirante Brown y el Río recibieron desde muy temprano -el evento se inició apenas pasadas las 9- a los conferencistas, entre los que se contaron biólogos, agrónomos y urbanistas de la Universidad Nacional de La Plata; representantes de la Secretaría de Política Ambiental y la Autoridad del Agua de la Provincia; funcionarios de las comunas de Ensenada y Berisso; miembros de las ONGs Nuevo Ambiente, Ala Plástica y Fundación Ciudad, entre otras; y Viñateros de la Costa.

Por la mañana se realizaron los talleres de diagnóstico, y por la tarde los orientados a formular propuestas. En este marco, se definió al Río de La Plata como "recurso esencial para la economía, la salud, la recreación y el esparcimiento" y se subrayó su singularidad, otorgada entre otros rasgos por la amplitud que no permite divisar la orilla opuesta. También se hizo hincapié en su múltiple carácter como fuente de agua dulce para consumo humano e industrial, vía navegable, regulador ambiental y de los excesos hídricos, y a la vez receptor del contenido de las cloacas y efluentes industriales de grandes centros urbanos y plantas fabriles.

Según el dossier de la Fundación Ciudad, organización no gubernamental con sede porteña que impulsó el encuentro de ayer, la calidad del agua de la franja costera del Plata -cuatro kilómetros río adentro desde la línea ribereña, entre San Fernando y Magdalena- se halla seriamente comprometida. Los principales contaminantes son los correspondientes a los efluentes cloacales e industriales del área con mayor concentración de industrias del país, que se vuelcan desde las cuencas Matanza-Riachuelo y Reconquista a través del río Luján, el emisario cloacal de Berazategui -cinco metros de diámetro y casi tres kilómetros de longitud, vierte a diario sin tratamiento los desechos de 5 millones de personas-, y los canales Sarandí y Santo Domingo.

En la Región, el principal foco de contaminación del agua y sedimentos son las aguas del Río Santiago, que en sus 8 kilómetros de longitud recibe los aportes de los arroyos El Gato-Zanjón y el Canal Oeste del Puerto La Plata, entre otros menores. Estos son a su vez receptores de efluentes del Polo Petroquímico Ensenada-Berisso y de numerosas industrias -incluyendo astilleros, metalúrgicas y fábricas de químicos. El lecho de los cursos de agua de la Región es hoy por hoy un depósito de plomo, mercurio, amonio y compuestos orgánicos en altas concentraciones.

En resumen, la cuenca del Santiago incluye cursos de agua "muertos, sin presencia de vida, salvo unos pocos hongos y bacterias anaeróbicas"; es el caso del arroyo El Zanjón, que recibe las aguas del canal del Gato: lo caracterizan el estancamiento, el alto contenido de materia orgánica e igualmente altos niveles de hidrocarburos aromáticos y alifáticos, ya que El Gato recibe descargas industriales, domésticas -líquidos cloacales de Villa Elisa, City Bell, Gonnet y Ringuelet, tratados en piletas que la propia empresa ABSA admite como "algo saturadas"- y también sustancias provenientes de la actividad agrícola.

De este modo, las descargas cloacales de Berazategui no son las únicas que inclinan la balanza hacia el lado de la polución. Además, está el canal que parte de 66 y 122 y desemboca entre los balnearios berissenses de Palo Blanco y Bagliardi, recibiendo desde 1998 la mayor parte de los líquidos cloacales de la región: la suma de ambos emisarios de aguas servidas genera "altos aportes" de bacterias coliformes fecales y totales, que superan los niveles -tres unidades logarítmicas por litro- considerados aceptables para que el contacto directo del líquido con la piel no traiga consecuencias para la salud.

La zona más próxima a la costa -dentro de los cuatro kilómetros ya mencionados- es la más afectada por la contaminación. Pero no la única; el informe sostiene que "bajo ciertas condiciones de mareas y vientos" se producen concentraciones elevadas de cromo, bacterias coliformes e hidrocarburos hasta diez kilómetros aguas adentro. Condiciones que favorecen, por ejemplo, las floraciones "cada vez más frecuentes e intensas" de cianobacterias o algas verde-azuladas ("microcystis aeruginosa"). De acuerdo con los resultados de bioensayos de toxicidad realizados por la UNLP y la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia, la cepa presente en el Río es productora de toxinas hepatotóxicas.

26/08/07
EL DIA

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